viernes, noviembre 23, 2007

El Angel de las Praderas

EL ÁNGEL DE LAS PRADERAS
UN SUEÑO DEL FUTURO,
POR
ELDER PARLEY PARKER PRATT
Uno de los Doce Apóstoles de
LA IGLESIA DE JESUCRISTO DE LOS SANTOS DE LOS ÚLTIMOS DÍAS.
Traducido por Pastor Rey 2004

PUBLICADO POR A. PRATT.
SALT LAKE CITY, UTAH:
DESERET NEWS PRINTING AND PUBLISHING ESTABLISHMENT.
1880

PRÓLOGO.
La emocionante e interesante narrativa contenida en este pequeño libro, aun cuando no reclama ser una profecía auténtica o infalible, todavía contiene probablemente tantas verdades condensadas y un poco de ficción y tal como cualquier trabajo en cualquier edad que haya inspirado con verdad en su fundamento y simpleza y romanticismo para su embellecimiento y adorno.
Este manuscrito se leyó en Nauvoo, en un Concilio de la Iglesia, en la presencia del Profeta Joseph Smith, pero no apareció impreso hasta la primavera pasada, en Northern Light, cuando rápidamente se volvió la admiración de todos los Santos que tenían el privilegio de leerlo.
Pretendiendo haber sido escrito bajo la similitud de un sueño o visión, declararemos que el escritor no ha tenido ningún sueño o visión. El manuscrito entero ha sido escrito a Nauvoo, en el invierno de 1843/4.
El objetivo útil y enriquecedor del autor brilla en cada página del trabajo, y no un rasgo perjudicial puede encontrarse en él.
Como se verá, el libro contiene veinte páginas de material de lectura,--el doble de lo que nosotros supusimos --nosotros estaremos por consiguiente bajo la necesidad de cobrar veinticinco centavos una copia, en lugar de quince centavos.
ABINADI PRATT, Editor.
Salt Lake City, enero, 1880.


Siendo un nativo del pequeño y retirado pueblo de Nueva Inglaterra, educado en los hábitos más estrictos de la industria, había madurado sin ver mucho del mundo, habiendo nunca viajado por más de veinte millas de la casa. Como no es infrecuente en el caso de los naturales de Nueva Inglaterra, mis ideas eran sumamente limitadas y estrechas respecto a las extensiones y recursos del Oeste. Yo había oído hablar de las praderas, ser seguras o campos desforestados y abiertos, pero no podía formar ninguna otra idea de ellos que compararlas con algunos de nuestros pantanos que estaban naturalmente desposeídos de madera porque eran demasiado bajos y húmedos para producirla.

Yo no sé cómo o por qué era el caso, pero por alguna razón yo había sido, desde mi recuerdos más tempranos, fui impresionado con el anhelante deseo y una determinación fija de visitar y explorar el poderoso, el misterioso Oeste. A esta inclinación se oponían siempre mis amigos. Ellos a menudo razonaban ¿No tienes una casa apacible en medio de amigos, paz y abundancia? ¿No tienes suficiente abundancia de todas las cosas estimadas para tenerte satisfecho y feliz? ¿Por qué entonces quieres ir al Oeste?
¿Por apartarse de estas bendiciones y de la sociedad, y andar errante a través de bosques salvajes y en medio de peligros, esfuerzos y sufrimientos, en medio del siseo de serpientes, el aullido de salvajes bestias, y los alaridos y gritos del los hombres más salvaje que aquellos? A estas exposiciones yo no podía dar nunca una respuesta satisfactoria, pero aun así quería ir.

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A la edad de veintiuno, siendo libre, y en posesión de dinero listo y suficiente para ponerme más allá del alcance de las necesidades inmediatas, me resolví atravesar todo refrenamiento y satisfacer mi sed de viajar. Recibí el acuerdo de mis amigos con muchas lágrimas y bendiciones de su parte, y con profundos sentimientos e indescriptibles en mi mismo. Pronto tendría la satisfacción de mirar las Cataratas del Níagara, los grandes lagos y densos bosques del Oeste, así como los pueblos espléndidos, las aldeas y los deleitables campos, esparcidos aquí y allí, en medio de las salvajes y románticas escenas de la naturaleza. Pero estas gratificaciones sólo sirvieron para aumentar mi deseo de todavía llevar más allá la investigación.
Pronto penetré más lejos en el interior dónde por la primera vez un gran paisaje de la pradera se abrió ante mí. Esto excedió todas las maravillas occidentales que yo tenía antes visto. Después de viajar durante algunas horas sobre un paisaje suavemente ondulando, suave y bonito como un parque de pueblo, cubierto con césped y flores, extendiéndose en todas direcciones hasta donde el ojo pudiera alcanzar, ascendí a una elevación del terreno que subía gradualmente, y me detuvo para echar una mirada alrededor. Todo me parecía como una visión espléndida que sobrepasa toda realidad, y que desafiaba la imaginación a imitarla. Un campo verde de césped y flores se extendía hacia todos los lados hasta donde el ojo pudiera alcanzar; sin un caballo, árbol, hombre o animal, que interceptara la vista o estropeara la soledad y sublime reposo que reinaba a mí alrededor.
El paisaje se diversificó suficientemente en las colinas y valles y otras tranquilas elevaciones, ninguno presentaba la embotada monotonía de una llanura nivelada, ni la áspera y abrupta apariencia de colinas demasiado empinadas para el fácil cultivo. De hecho, un noble inglés habría encontrado un pasaje agradable para un coche en cualquier dirección de dónde yo estaba parado. La tierra era inmensamente rica y la superficie era suave e incluso, el paisaje entero se parecía a ilimitados campos de trigo verde entremezclado con lirios y girasoles.

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Con una mirada de ojo, vi una extensión del país suficiente para millones de hogares felices. “¡Aquí," yo pensaba, "al alcance de mi visión natural, podría existir un imperio más extenso, numeroso y rico que algunos de los reinos más renombrados del Viejo Mundo! Y todavía ningún ser humano poseía el conocimiento, valor y ambición para exigirlo como su propia posesión. No buscarían una subsistencia incierta en las calles del algún pueblo mal crecido ni matarían o conquistarían los habitantes de algún otro miserable pueblo sobrepoblado."

Mientras me complacía en este ensueño extraño un pensamiento dio lugar otro. Mi estrecho corazón se inflamó y comencé a indagar acerca de los reales límites de estos poderosos campos y su destino futuro. Naturalmente concluí que tan fino país y tan vastas riquezas no siempre se pasarían por alto por el emprendedor y el trabajador. Esa inmigración vendría, arrolladora en su tendencia hacia el oeste, y con esto la marcha del imperio, hacia estas solitarias planicies sería todo poblado y estos ricos recursos hechos para proporcionar sostén a felices millones.

Con estos pensamientos que todavía trabajan profundamente en mi mente, seguí mi jornada y al cierre del día llegué a una humilde cabaña dónde, con un apetito agudizado por la fatiga, participé de tan simples refrigerios como el lujo del lugar permitía. Retirándome a descansar, mi mente todavía estaba llena con los pensamientos más sublimemente estupendos, grandiosos y solemnes que jamás habían ocupado mi seno.
Un profundo e inquieto sueño pronto se apoderó de mí y mi mente fue transportada en una visión más extraordinaria. Un mensajero de apacible e inteligente semblante, de repente apareció delante de mí, ataviado en túnica de deslumbrante esplendor. “¡No temas" me dijo, "Hijo de mortales! Porque yo soy el Ángel del las Praderas. Yo tengo las llaves del misterio de este maravilloso país. Me han encomendado el destino de imperios y el de naciones.

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¡Ven entonces conmigo, y te mostraré los secretos propósitos del destino respecto al más extraordinario de todos los países!"
Alborozado con la información y juntando confianza por la amable y generosa apariencia del mensajero, me levanté y lo acompañé. Fuimos elevados a través del aire en rápida velocidad, por algunos centenares de millas, en dirección al oeste, y una pequeña orientación al sur. Finalmente llegamos a detenernos en una elevada llanura verde y florida en el banco sur del río Missouri—No Más Lejos De La Línea Que Divide El Territorio Indio Del De Los Estados --un lugar de una belleza y encanto superior.
"Joven" dijo el Ángel del las Praderas, "toma este vidrio y echa una mirada alrededor de ti" Él entonces me dio un curioso vidrio por el que me era posible ver el país entero de mar a mar. Mirando al norte, vi las extensas y fecundas llanuras de Iowa y Wisconsin, principalmente compuesta de ricas y onduladas praderas combinadas con hermosos bosques de madera, y regadas con numerosos arroyos algunos de los cuales eran navegables por centenares de millas; y otros que forman caudalosas y valiosos formaciones de aguas, poderosas para propulsar molinos y maquinaria. Estas fecundas y floridas llanuras y bosques se extendían por muchos centenares de millas al norte, y finalmente terminaban en los grandes y extensos bosques de pinos, los que podrían transportarse en balsa fácilmente por las corrientes abajo de los numerosos arroyos y podrían usarse en la erección de edificios, pueblos y ciudades a través de la completa extensión de las ilimitadas praderas. La porción central de estos inmensos territorios abundaban menas ricas, plomo, hierro y carbón y en las norteñas cobre. Los recursos vegetales, minerales y comerciales del estos territorios parecían capaces de sostener y emplear a cien millones de personas, mientras que en la actualidad ellos contenían escasamente unos pocos miles.

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Volviéndome de esto, miraba hacia el este, donde los estados de Missouri, Arkansas e Illinois presentaban un inmenso territorio de unas quinientas millas en extensión, similar en la fertilidad y recursos de los territorios antes descriptos, consistiendo de ricas, hermosas y fértiles praderas, mezclado con deleitables bosques de madera, penetrado por numerosos, grandes y generosos ríos, en el seno de los cuales podría flotar el comercio de naciones e imperios. Estos estados podían sostener por lo menos otros cien millones de almas, aunque en la actualidad no estaban ocupados siquiera por un millón.

Después de ver maravillado y deleitado estos hermosos estados, yo dirigí mis ojos hacia el sur y sudoeste. La visión se alargó ahora en la distancia, y algunos miles de millas del país se extendieron a mi vista, incluso las inmensas llanuras, los bosques fértiles y valles de Texas y México; presentaban una inmensa cantidad de ilimitadas pasturas y praderas, ricas y hermosas como el Edén, abundantes en vegetales y riqueza mineral. Estas tierras eran suficientemente abundantes para sostener doscientos millones más de habitantes, aunque poseyendo una población en la actualidad de menos de diez millones.
Habiendo contemplado los campos verdes, las floridas llanuras, los densos bosques e inmensas montañas de este vasto país, abrumado y agobiado en asombro, volví al oeste.
Aquí vi una región del campo recientemente contemplado, adecuado para el emplazamiento de las tribus indias. Limitado en el este por los estados de Missouri y Arkansas, en el sur por Texas, en el oeste por el Gran Desierto Americano y en el norte por las regiones casi inexploradas e inhóspitas de Canadá, o más propiamente por el río Missouri, abrazando unas seiscientas millas del norte al sur, y unos doscientos del este hacia el oeste. Estas, como las tierras antes descriptas, abundaban en onduladas y ricas praderas y bosques capaces de sostener una población de por lo menos cincuenta millones. Aunque en la actualidad poblada con unas pocas tribus indias integradas por menos de la mitad de un millón.

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"Joven" me dijo Ángel del las Praderas, "Has visto hasta ahora, las grandes pasturas del Oeste, un casi ininterrumpido y continuo campo de praderas, limitado en el este por el Wabash y el Lago Michigan, en el norte por las praderas de Wisconsin e Iowa, en el oeste por el Gran Desierto, y en el sur por Centroamérica, promediando unas tres mil millas de largo y unas setecientas de ancho; siendo principalmente una llanura rica y fértil, regada como el Edén, y más productiva que las llanuras del Éufrates. Sus pueblos en la actualidad son pocos, pero sus recursos inmensos y están calculado abundantemente para sostener por lo menos la mitad del la actual población del globo.
Ahora tu estas en una posición central, en medio del gran continente norteamericano. Aquí está el lugar que se destina para el asiento del imperio y aquí los embajadores de todas las naciones acudirán con un tributo de homenaje a uno más grande que Ciro.

"El asiento del imperio," continuó, "empezó en el Edén oriental, pero su progreso siempre ha sido hacia el oeste. Este pasó sobre las llanuras del Éufrates, donde bajo Nimrod, Nabucodonosor, Ciro, Alejandro y otros se detuvo durante un tiempo. Pero, emigrando al oeste, tomó su asiento en Palestina, y finalmente en los bancos del Nilo, de donde pasó a Roma en Italia dónde dominó con un largo y sangriento cetro, y en el curso del tiempo penetró en las islas occidentales de Europa como dónde estuvo durante un tiempo como si preparara para un viaje. Todavía sosteniendo su trono rodeado de mar, mandó con una triste esperanza, un tipo de guardia de avanzada para preparar su camino en el desierto. Anduvieron sobre las grandes aguas y finalmente se fortalecieron hasta que fundaron un asiento de gobierno en la orilla extrema oriental de este inmenso continente. Esta fue la infancia de la República Americana, convenientemente fundamental y beneficiosa.

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A causa de esto, algunos mortales de estrecha atención tomando sólo una vista momentánea del asunto, supusieron que el asiento del imperio, después de progresar por miles de años, había encontrado ahora un lugar de descanso dónde se quedaría para siempre.
¡Pobres mortales extraviados, cuan poco conocen ellos del país en que están, y cuánto menos de los decretos de la sabiduría infinita!"

Acabó de hablar, Ángel del las Praderas y me pidió que permaneciera por un rato en este segunda lugar y entonces volvería para desplegarme los misterios del futuro, y el hasta aquí secreto y impenetrable decreto del destino. Con este encargo él desapareció de mi vista. Una niebla de oscuridad de repente se propago por el paisaje--un velo de olvido me cubrió, y la escena entera se cerró a mi vista. Indistintas sombras y formas confusas ocuparon mi imaginación y inquietaron mi sueño, y finalmente me pareció pasar un largo tiempo sin distinguir algún recuerdo del evento.
¡De repente una mano me tocó, y una voz exclamó: "Mortal, despierta! El Ángel del la Pradera, ha vuelto, y el tiempo se ha cumplido. ¡Levántate! Ponte de pie y echa una mirada alrededor." Al escuchar estas palabras me parecía despertar como de un profundo sueño; la oscuridad se dispersó y luz indescriptible brilló a mí alrededor. Me encontré en la misma posición central dónde él me había dejado, y qué él había señalado como el asiento final del imperio. ¡Pero Oh! ¡Cuan cambiado!

En el lugar de una llanura florida sin habitantes, vi una inmensa ciudad extendiéndose en todas las direcciones y atestada de multitudes de personas, al parecer de todas naciones. En medio de esta ciudad había un templo magnífico, el que en magnitud y esplendor, excedía en todo parecer a lo conocido en la tierra. Sus fundaciones eran de piedras preciosas; sus paredes como oro pulido; sus ventanas de ágatas, claras como cristal; y su tejado de un brillo deslumbrador, su parte superior como los orgullosos Andes, parecía mezclarse con los cielos; una luminosa nube lo sombreaba y extendía rayos de gloria y brillantez de todos los magníficos colores del arco iris.

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Todas las edificaciones parecían cubrir unos ocho o diez acres de tierra. "Esto," dijo Ángel del las Praderas, " es el santuario de de la libertad, el palacio del gran Rey, y el centro de un gobierno universal. Sígueme y verás la magnificencia, orden y gloria de Su reino." Diciendo esto, caminamos juntos hasta las puertas del templo. Éstas eran doce en número; tres en cada lado, y todas estaban abiertas. Numerosos eventos y servidores estaban esperando, y guías e instructores estaban ocupados en la asistencia de desconocidos, que estaban pasando desde y hacia el templo, con aire de una segura liberalidad, vestidos en diferentes y variados trajes de todas las naciones.
Por una contraseña confidencial del Ángel al portero o guardián de la puerta, nos permitieron pasar de la puerta central del este al patio del palacio. Éste era un gran cerco cuadrado que rodeaba el templo y contenido en una milla cuadrada de tierra, cerrado con un fuerte muro de albañilería, y ornamentado con paseos, parcelas de césped, flores y sombreados bosques de árboles ornamentales, y todo dispuesto en el mejor gusto, y con una elegancia, limpieza y belleza que bien podrían compararse con el Edén. Aquí los ojos se deslumbraron con escenas de belleza, los oídos saludados con innumerables acordes de la música de pájaros de variadas tonos y plumajes. Aquí la suave respiración de la mañana parecía perfumada con delicias más dulces que los bosques de especias de Arabia. En breve los sentidos enteros parecían inundados con goce y placer indescriptible. Yendo a lo largo del espacioso sendero, en medios de escenas como estas, llegamos a la puerta oriental del templo sobre la que estaba escrita, en letras de oro, lo siguiente:

“¡Aquí la sabiduría, conocimiento y verdad se unifican!
¡Aquí la misericordia reina y la guerra tiene su fin!
¡Aquí en estas tierras todas las naciones entran;
Pero aquí el tirano no se atrever a pasar!"

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Al entrar en el palacio externo, nos encontramos en un cuarto grande y espléndido dentro del que había puertas que se abrían en cada dirección sobre las que estaba inscrito los usos particulares para los que ellas eran ocupadas. Este palacio estaba ornamentado y acabado con monumentos, pinturas, mapas, gráficos, grabados, etc. todo lo cual de ninguna manera era sólo ornamental sino altamente instructivo, y calculado para impartir un mundo de información en astronomía geografía, historia, geometría, teología, etc., etc. Entre éstos, mi atención se atrajo con una pintura grande que representaba montones enormes de hierro roto, y armas antiguas de todo tipo, apiladas en la más grande confusión, desde antiguos arcos de acero, de madera y flechas, garrotes de guerra de los salvajes, hasta los más sofisticados y célebres implementos de la guerra moderna. Todos éstos fueron dejados de lado como inútiles, y hombres se representaban en el acto de fundir espadas en rejas de arado y lanzas en herramientas de poda.

"Éstos," dijo el Ángel del las Praderas, "son los instrumentos de los asesinatos y las crueldades con los que una vez los pobres, ignorantes, y extraviados mortales se hacían la guerra unos a otros; pero ya tienen mucho tiempo desde que se los han apartado como inútiles, y ningún habitante en la tierra ya estudia o practica las artes de la guerra."
Después de ver estas cosas, mi guía me condujo a una puerta que abría en dirección al interior y encima estaba escrito como sigue:

“¡Aquí dentro es exaltado el trono de la libertad!
Donde, una hueste real en túnicas de luminoso brillo
Coronados con luz, verdad y majestad,
Su pacífico cetro domina al resto de las naciones."

Al entrar en este cuarto, un vasto y extenso salón se abrió ante mí, las paredes del cual eran blancas y estaban ornamentadas con varias figuras que yo no conocía. En el medio de este salón había un gran trono, tan blanco como el marfil, elevado por setenta escalones, y a cada lado del trono y de los escalones que llevaban a él, había asientos elevados uno sobre otro.

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En este trono estaba sentado un hombre de edad, de venerable apariencia. Su pelo era blanco, de edad madura y su semblante emitía inteligencia y afecto indescriptible, como si él fuera el padre de los reinos de y las personas sobre las cuales el reinaba. Estaba vestido en túnicas de deslumbradora blancura, mientras una corona gloriosa descansaba sobre su frente; y un pilar de luz sobre su cabeza parecía difundir sobre la escena entera un brillo de gloria y grandeza indescriptible. Había algo en su semblante que parecía indicar que él había pasado mucho tiempo de luchas y esfuerzos en el logro de alguna poderosa revolución, haber sido un hombre de dolores y familiarizado con la aflicción. Pero, así como el sol de la tarde después de un día nublado y tempestuoso, él parecía sonreír con una reposada dignidad. En conexión con este venerable personaje otros dos sentados, no menos venerables, vestidos y coronados de la misma manera. En los asientos próximos por debajo había doce personajes, muchos con la misma apariencia vestidos de la misma manera, con coronas en sus cabezas; mientras los asientos descendentes estaban llenos con algunos miles de nobles y dignificados personajes, todos vestidos en blanco y coronados con autoridad, poder y majestad, como reyes y sacerdotes que presiden entre los hijos de Dios.

"Mira," dijo el Ángel del las Praderas, "El Gran Concilio Presidente organizado en sabiduría, y sosteniendo las llaves del poder para llevar el gobierno de toda la tierra en justicia. Y el aumento y gloria de sus reinos no tendrá fin."
Cuando él hablaba así, bandas de música instrumental llenaron el templo con indescriptible melodía, acompañados con voces humanas, tanto de hombres como mujeres, todos sonando en armonía perfecta en un himno de triunfo cuyas palabras yo sólo podía entender en parte. Pero las líneas concluyentes se repitieron en inflamados acordes de alegría. Así se oía:

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"La tierra de Tho y sus tesoros deben fundirse en el fuego,
Y la luz de las estrellas del cielo se oscurece y expiran;
Planetas de Tho ya no giran en sus esferas,
La tierra hace su día o años de su circuito;
Tho la fuente de alegría que detendrá toda su luz,
Y cesarán de observar las lunas y Sabát;
Todavía firme e inamovible este trono permanecerá,
Y los herederos del antiguo Israel reinarán eternamente."

Cuando la música cesó, el Ángel dijo:
“¡Hijo de mortales! asciende conmigo y te mostraré el país que exploramos juntos al Principio" En ese momento una puerta se abrió, por la cual entramos y comenzamos a ascender un tramo de escalones. Estos gradualmente ascendían a través de un largo y zigzagueante pasillo hasta que finalmente nos encontramos sobre un pináculo del templo. El aire era puro y apacible, el cielo estaba claro y la visión se expendía a lo lejos extensamente hacia todos los lados, sin objetos que se interpusiesen. Mi guía ahora me dio el mismo vidrio extraño con en el que yo había visto el país anteriormente.
¡Pero ahora cuan diferente, cuan asombroso el cambio del todas las cosas a mí alrededor! En lugar de praderas solitarias, los tristes y salvajes bosques, ahora vi una inmensa extensión de un populoso país. Ciudades, pueblos, villas, casas, palacios, jardines, granjas, campos, huertos, y viñas se extendían en una variedad sin fin, dónde una vez había visto no más que soledad y desolación.

"Esto," dijo el Ángel de las Praderas, "es el país en el que, hace cien años, comenzaste a explorar, en tu jornada al oeste. Mira," continuó él, "lo qué verdad, conocimiento y perseverancia pueden lograr en un solo siglo." A esto contesté: "estoy maravillado y asombrado, y apenas puede entender lo que yo veo. ¿Quién son estas naciones habitadas y tribus que en multitudes felices ocupan la tierra cercana al oeste que antes estaba ocupada por las multitudes salvajes y que ahora presenta una masiva escena de limpieza, belleza, civilización y felicidad?”

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¿Han sido entonces las tribus indias, completamente exterminadas, y su tierra invadida por las naciones civilizadas?"
"No," dijo él, "éstos todavía son los indios. Una Providencia misteriosa conservó sus remanentes, y los recogió y los concentró en una nación pacífica. Cuando primero se reunieron de todas las partes del continente, ellos reunían una población de aproximadamente siete millones de personas ignorantes y degradadas. Pero la luz de verdad amaneció en ellos, y con esto vinieron todas las bendiciones de paz, abundancia, civilización, limpieza, y belleza que ves, y ellos constituyen unos treinta y cinco millones, y ocupan todo la tierra oeste del Mississipi que limita en las Montañas Rocosas.
Después de ver estos lugares hermosos y oír este interesante relato de tribus y naciones que tradicionalmente yo había sido llevado a creer que nunca podrían controlarse, y que estaban destinadas a desaparecer de la faz de la tierra, me volví hacia el este e inquirí después de la gran familia de Estados que habían constituido una vez la República Unida de E Pluribus Unum. Éstos, creí, eran inmensamente más populosos y adinerados que anteriormente. Pero ellos ya no parecían identificados como Estados, con sus anteriores límites geográficos y formas de gobierno.
En esto yo estaba muy sorprendido, así como yo me había impresionado al principio con la idea de la grandeza futura y permanencia de nuestras instituciones nacionales. Volviéndome al guía, inquirí por qué extraña conexión de eventos o por qué las poderosas revoluciones del sistema americano se había disuelto, y sus elementos mezclados con este gran gobierno central y universal que, no obstante mi posición anterior, fui constreñido a reconocer como superior en excelencia, gloria y perfección al anterior. A esta pregunta el Ángel de las Praderas contestó como sigue:

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"El sistema americano era de hecho glorioso en su principio, y se fundó por sabios y buenos hombres, en oposición a los largos abusos y opresivos sistemas establecidos en el Viejo Mundo.
Pero tenía sus debilidades e imperfecciones. De esto tomaron ventaja hombres inicuos y conspiradores que fueron puestos irresponsablemente a la cabeza del gobierno y quiénes, por una administración disoluta y corrupta, gradualmente minaron esa estupenda estructura. En sus manos contaminadas, la justicia tambaleó, la verdad se vino abajo, la equidad no pudo entrar en escena y la virtud huyó al desierto. Una ciega, sectaria y corrupta población auto conformada en numerosas mafias, trocaron las leyes, y desafiaron a su administración. Éstos fueron uniéndose por los funcionarios del Gobierno o con un secreto guiño animado por ellos, para que los amigos de las leyes y el orden, heridos y perseguidos, no encontrando ninguna protección o restauración de derechos, fueran obligados a abandonar su país y sus instituciones; ahora sin más fuerza, y retirados en el desierto, con la pérdida de una inmensa cantidad de propiedades y muchas valiosas vidas.
Éstos se llevaron con ellos el espíritu de libertad que fue como cemento aglutinante para mantenerlos en unión, y así se formó un núcleo alrededor del cual se concentró toda la virtud y patriotismo de la tierra. Así reunidos y re-organizados, los hijos intrépidos y atrevidos de la libertad pudieron ponerse de pie en su propia defensa, y para lanzar el desafío a sus primeros enemigos. Así el espíritu de libertad se retiraba de la plebe y eran abandonados a la destrucción, tal como el rey Saúl de la antigüedad. Surgieron divisiones y disputas, y se multiplicaron al grado que pronto se destruyeron unos a otros, inundaron el país en sangre, y así acabaron con la confederación de E Pluribus Unum.
"El remanente que huyó al desierto y reunió la excelencia de la libertad en las llanuras del Oeste, combinando la sabiduría de la experiencia anterior con la luz de la verdad que ya brillaba en sus corazones desde antes, puso la fundación de una forma perfecta de gobierno--este imperio poderoso de libertad que ves ahora, y las instituciones de que serás más completamente informado a su debido tiempo.

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La sabiduría, inteligencia y paz que fluyó pronto de este centro sirvió en el extranjero como una bandera a las naciones. Esto llenó con envidia a algunos, a otros con admiración y deleite. El bueno, el grande, el noble, los generosos y patrióticos amantes de la verdad se reunieron de todas las naciones, y uniéndose a las normas de libertad, desarrollaron una fuerza constantemente creciente y cercana a su perfecta organización. Mientras por los mismos medios las instituciones viejas y corruptas se debilitaron proporcionalmente y fueron abandonadas.
Esto pronto removió la envidia y los celos de viejos y corruptos al grado que se unieron en una declaración general de guerra contra sus vecinos jóvenes y más prósperos. Estos poderes aliados mandaron un armamento de quinientas naves de la línea, y medio millón de hombres. El objeto no sólo era satisfacer su venganza y envidia, sino y también su avaricia y ambición. Ellos apuntaron a nada menos que la subyugación y pillaje del país entero.
Estos poderes eran una parte que desembarcó, con los instrumentos y efectos, y el resto reservó a bordo de sus naves.
Ellos se encontraron, tanto por mar y tierra con los hijos de libertad quienes finalmente resultaron victoriosos y este ejército entero fue superado, y sus riquezas y armamentos que eran inmensos fueron tomados por botín de guerra. Esta victoria inteligente enriqueció grandemente y fortaleció el nuevo imperio de libertad, y al mismo tiempo casi arruinó las naciones que comenzaron la guerra. Ellos reclamaron la paz, y finalmente la obtuvieron con la condición de sumisión perfecta al de los vencedores. Esto les dio nuevas y liberales leyes e instituciones, rotas las trabas de sus amos viejos, y absolutamente prohibido el uso de armas o el arte de la guerra. Estas medidas inteligentes y muy loables pronto abrieron más los ojos de millones, y fueron ganados a la causa de libertad y la verdad. Otras y distantes naciones que habían mirado todo estos movimientos a lo lejos vieron las bellezas de la libertad y sintieron la fuerza de la verdad, hasta que finalmente, consentidamente, ellos se unieron a las mismas normas.

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Así, en un siglo corto, el mundo se revoluciona; la tiranía se destrona; la guerra ha cesado para siempre; la paz es triunfante, y la verdad y el conocimiento cubren la tierra."

Así habló el Ángel de las Praderas; y cuando él había dejado de hablar, yo todavía continuaba escuchando; por tal ardor de gloria e inteligencia estallando ante mi vista, y por los eventos que tan extraños, tan complicados, tan reveladores, que habían tenido lugar en un solo siglo, y me habían sidos relatados de tan magistral manera que me inundaban de asombro y me mantenían pensativo y apenas podría creer a mis sentidos. "Pensaba": ¿Es posible, que una república fundada en los principios más liberales, y establecida por el sudor, la sangre y lágrimas de nuestros memorables antecesores, y tan querida y respetada por sus hijos, se ha marchitado como el esplendor deslumbrador del alba en la mañana? ¿Se ha marchitado como una flor intempestiva? ¿Y que, también, por la corrupción de sus propios hijos degenerados, las mismas personas que lo debieran haber amado para siempre? ¿Dónde estaba el espíritu de patriotismo, de libertad, de amor por el país que había caracterizado a los hijos de la libertad alguna vez, y calentado los pechos de los americanos?"
Con reflexiones como estas había comenzado un lamento sobre mi caído, perdido y arruinado país. Pero volviendo en mí de repente, y considerando los otros eventos que habían sido relatados, mi dolor se convirtió en alegría. Yo vi, aunque había habido una gran corrupción y una caída general de nuestro gobierno y sus instituciones, todavía muchos de los hijos de los nobles habían resistido empresa y inamovibles en la causa de libertad; incluso en medio del choque de estados y la caída de tronos, ellos habían mantenido su integridad, y cuando se quedaron sin un país o gobierno por el que luchar, se retiraron a las llanuras del Oeste, llevando con ellos el puro espíritu de libertad. Allí, en medio de un más extenso, más rico y mejor país, establecieron un gobierno más permanente, fuerte y duradero, e inmensamente más extenso y glorioso, mientras combinaban la fuerza y solidez, con la más perfecta libertad y liberalidad.

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Ni sus labores se habían confinado a los estrechos límites de su propio país y nación, sino que habían quebrado las cadenas de la tiranía y roto el yugo de la esclavitud de los millones emergentes de todas las naciones y colores; y donde la oscuridad, ignorancia, superstición, crueldad y derramamiento de sangre habían dominado por siglos, la luz había surgido, la verdad había triunfado, y la paz había comenzado su reino universal. Y donde, un siglo atrás, una disposición del país extensa y fecunda desolado y solitario, o parcialmente ocupado por salvajes ignorantes y crueles, ciento de millones de seres inteligentes y felices estaba disfrutando ahora todos las mieles de una doméstica felicidad. ¿Por qué entonces, pensaba yo, me lamentaré? Las labores de nuestros padres no fueron en vano. Al contrario, los resultados han sido mil veces más glorioso que su mayores expectativas. El espíritu de sus instituciones se ha atesorado y se ha mantenido. Su templo de libertad agrandado y perfeccionado mientras la escoria ha sido separada y destruida, y los despojos soplados a los cuatro vientos.
Mientras estos pensamientos pasaban por mi mente, el Ángel de las Praderas llamó mi atención de nuevo. "Viene," dijo él, "Hijo de mortal, descendamos y entremos en los archivos del Templo de la Libertad, y allí aprenderás los orígenes ocultos, la fuente de la que ha emanado toda esta sabiduría y grandeza. Entonces ya no te asombrarás de la magnitud de esta organización gloriosa, la perfección de sus principios, o su éxito incomparable.".
Mientras así hablaba, descendimos a través del mismo pasaje largo y tortuoso, hasta una puerta abierta en un inmenso cuarto en la segundo piso del edificio que estaba gloriosamente acabado y ornamentado, y principalmente ocupado con las colecciones de antigüedades y monumentos y pinturas, conmemorando numerosos e importantes eventos. Atravesando en medio de éstos, nosotros entramos en un cuarto pequeño en que se depositó cuidadosamente numerosos sagrados libros y archivos.

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Del medio de estos el Ángel de las Praderas seleccionó un volumen pequeño titulado: "UN verdadero y perfecto sistema de Gobierno Civil y Religioso, revelado desde lo Alto."
Él me rogó entonces que me siente, me dio este libro, y me rogó que lo lea. Diciendo así, él desapareció de mi vista. Yo abrí el libro y leí el prólogo como sigue:
"Hay un Dios en el cielo que revela los secretos. La sabiduría y poder son suyos. Él cambia los tiempos y las estaciones. Él remueve los reyes y pone a los reyes. Él da la sabiduría a los sabios y el conocimiento a aquellos que saben comprender. Su dominio es un dominio eterno, y Su reino es de generación en generación. Él opera según Su voluntad en los ejércitos de cielo, y entre los habitantes de la tierra. Y ninguno puede contener su mano, o preguntarle ¿Qué haces? Todas sus obras son verdad y sus caminos el juicio, y aquellos que andan en el orgullo Él se permite humillarlos. Su reino es tal que no será destruido y su dominio aun será hasta el fin. Como el hacedor de la tierra y el Padre de las personas, todo el poder y autoridad de gobierno civil y religioso se viste en Él. Él sostiene la prerrogativa de elegir a los funcionarios y hacer las leyes; Él sostiene el derecho de reprobar y amonestar a los funcionarios o de quitarlos a placer. Por consiguiente todas las formas de gobierno civil y religioso que no es designado, organizado y dirigió por la revelación divina, es más imperfecto y erróneo, y la administración del mismo sumamente propensa a la corrupción y abuso. El único sistema perfecto de gobierno, entonces, es una Teocracia; es decir, un gobierno bajo la superintendencia inmediata, constante y directa del Omnipotente. Este orden de gobierno comenzó en Edén, cuando Dios escogió a Adán para un gobernante y le dio leyes. Se perpetuó en sus descendientes, como Set, Enoc, Noé, que Melquisedec, y así sucesivamente, hasta llegar a Abraham, y fue hecho heredero en su simiente para siempre.

p.22
Como fue escrito, `Reyes saldrán de ti, y príncipes saldrán de tus lomos ' "Esto se manifestó claramente al propio Faraón en Egipto-- siendo instruido y gobernado por José, como un revelador. Moisés también liberó una nación de la esclavitud, destronó a un tirano, y gobernó en todas las cosas por estos mismos principios. Por estos Josué conquistó, y por estos los Jueces de Israel gobernaron. Por esta autoridad Samuel reprobó y sustituyó un sacerdocio corrompido, en el caso de Eli y sus hijos. Por él el ungió al Rey Saúl para reinar en Israel, y por él lo rechazó después por la trasgresión y ungió a David en su lugar. En virtud de esta autoridad Elías reprobó y rechazó a Ahab y los sacerdotes de Baal, y entonces procedió a ungir rey a Jehu y Eliseo para profeta, y por estos medios remodeló la administración de asuntos civiles y religiosos, y salvó a una nación de las profundidades más bajas de la corrupción y la ruina. Por este poder, Daniel, el profeta, reprobó e instruyó a Nabucodonosor, Beltsazar sustituido, y dirigió a Ciro; dejando impreso continuamente en reyes y naciones este importante principio:
“Que Dios es un revelador de secretos, y demanda el derecho de gobierno sobre reyes y poderosos de la tierra." Para convencer a Nabucodonosor de este hecho, él lo sacó de su trono y de la sociedad de hombres, para morar entre las bestias del campo y comer césped como un buey, y después lo restauró de nuevo a su reino. Y para convencer a todas las naciones de este hecho, el Rey Nabucodonosor escribió su epístola a todas las naciones e idiomas en la que él dio testimonio de esto mismo.
"Por esta autoridad Jesús Cristo recibió todo el poder en el cielo y en la tierra, y fue visto por el profeta Daniel, viniendo en las nubes de cielo, a reinar sobre toda la tierra. Por esta autoridad Sus Apóstoles gobernaron aquéllos que recibirían Su reino por su día—siendo ellos mismos escogido por el Señor, y no por las personas. Por esta misma autoridad Se habrían gobernado la iglesia de los Gentiles y las personas desde ese día hasta el presente, con un cisma o división de iglesia o estado, lo que fue por la corrupción y maldad que hizo la guerra a los Santos y los venció, y cambió tiempos y leyes, como predijo el profeta Daniel.

p.23
"Por esta autoridad el Dios de cielo prometió, por todos los profetas santos que Él prepararía un reino que deberá destruir y despedazar todos estos reinos, llegando a ser universal, y permanecer para siempre. Y que Él haría esto por el asentamiento del Anciano de Días cuyo vestiduras eran blancos como la nieve, y cabellos blancos como la pura lana; mientras los miles de miles lo ministraban, y diez mil veces diez mil estaban de pie ante él, y el juicio se dio a los Santos, y el tiempo vino que los Santos poseyeron el reino.
"Por esta autoridad el Dios de cielo ha cumplido lo que Él habló por las bocas de Sus profetas antiguos, por revelación desde el cielo y fijando y estableciendo un reino glorioso que permanecerá para siempre.

"¡Por consiguiente canten, Oh Cielos! ¡Y gócese, la Tierra! Porque la verdad ha triunfado; la Sabiduría y el conocimiento gobiernan; la Rectitud reina; Y la tierra descansa en duradera paz."

Así acabado el prólogo. Yo estaba a punto de leer más allá, pero fui interrumpido por el Ángel de las Praderas. "Hijo de mortales," dijo, " Has leído todo lo permitido leer en este tiempo presente." Diciendo esto, él repuso el libro pequeño en medio de los archivos del templo, y me rogó que lo siguiera. Él me dirigió entonces fuera del templo, y dijo: " Hijo de mortales, entiende ahora la naturaleza de el gobierno que has visto.

p.24
No has visto una monarquía humana, porque los reyes que el hombre produce son tiranos. Esto no es una aristocracia, porque en este caso los pocos pisotean los derechos de los muchos. No es una democracia, porque mafias compuestas de la plebe, sin el poder para verificarlos, son los más grandes tiranos y opresores en el mundo. Pero esto es una teocracia dónde el gran Elohim, Jehová, retiene el honor superior. Él selecciona a los funcionarios. Él revela y fija las leyes, y Él aconseja, reprueba, dirige, guía y sostiene las riendas de gobierno. El venerable Concilio que has visto entronizado en majestad y vestido en las túnicas de blanco, con las coronas en sus cabezas, es el orden del Anciano de Días delante de cuya augusta presencia tronos han sido arrojados, y los tiranos han dejado de gobernar. Has entendido los ocultos propósitos de la Providencia respecto a las praderas y el Oeste, y de la tierra y su destino. Sigue tu jornada adelante, y no vagues más; sino dile al mundo de las cosas venir."

A esto yo desperté, y he aquí, era un sueño. En lugar de un reino glorioso, ciudad y templo, vi el sol de la mañana que brillaba a través de las hendiduras de la cabaña de leños dónde estaba alojado. En lugar de un siglo numerado con el pasado, yo me había pasado una noche de sueño perturbado e inquieto; y en lugar del Ángel de las Praderas que están de pie por mi lado en el acto de desplegar "Los propósitos secretos del destino que gobierna a los hombres y guía los Estados," vi a mi mayordomo en el acto de llamarme a desayunar.




sábado, noviembre 03, 2007

Nefi y su Asera Una Nota sobre 1 Nefi 11:8–23

Nefi y Su Asera: Una Nota sobre 1 Nefi 11:8–23

De mormones, Escritura, y el Mundo Antiguo: Estudios en honor de John L. Sorenson
(FARMS, BYU Maxwell Institute)
Por Daniel C. Peterson
Pp. 191–243
http://maxwellinstitute.byu.edu/publications/bookschapter.php?bookid=&chapid=94
Traducción Libre de Juan Javier Reta Némiga

Un árbol estilizado con un obvio significado religioso aparece ya como un motivo de arte hacia el cuarto milenio en Mesopotamia, y, para el segundo milenio A.C., es encontrado por todas partes del mundo conocido dentro la órbita del antiguo Cercano Oriente, incluyendo Egipto, Grecia, y la civilización Hindú. El significado del motivo no es claro, pero su composición global sorprendentemente recuerda al árbol de la Vida del arte cristiano tardío , judío, musulmán, y budista.1

Dada la presencia del "árbol sagrado" a todo lo largo del antiguo Cercano Oriente — un destacado arqueólogo ha dicho que "el familiar árbol de la vida (fue) uno de lo más antiguos y mas extendidos motivos del arte e iconografía en el antiguo Cercano Oriente" 2 — Nos sorprende encontrar que la imaginería relacionada con el árbol esta destacadamente exhibida en el Libro de Mormón, un texto antiguo que tiene sus raíces en el Mediterráneo.3 Así, por ejemplo, para ilustrar lecciones profundas acerca de la naturaleza y el cultivo de fe, Alma hijo examina metafóricamente que si una semilla es alimentada y cultivada, crecerá hasta convertirse en el árbol salvifico de la vida.4 Y uno de los incidentes mas famosos en el Libro de Mormón involucran la visión de Nefi del árbol de la vida, lo cual fue una repetición ampliada de una visión similar dada anteriormente a su padre, Lehi. Consideraré que en este ensayo un elemento crucial de la visión de Nefi refleja un significado del árbol sagrado que es único para el antiguo Cercano Oriente y que, ciertamente, sólo puede ser apreciado plenamente cuando las asociaciones entre el antiguo Canaan e Israel con respecto al árbol son tenidos en mente.

Primero, por supuesto, necesitamos revisar una porción de la experiencia de Nefi, tal y como es preservada en el Libro de Mormón:

8 Y aconteció que me dijo el Espíritu: ¡Mira! Y miré y vi un árbol; y era semejante al que mi padre había visto; y su belleza era muy superior, sí, sobrepujaba a toda otra belleza; y su blancura excedía a la blancura de la nieve misma.

9 Y sucedió que después que hube visto el árbol, le dije al Espíritu: Veo que me has mostrado el árbol que es más precioso que todos.

10 Y me preguntó: ¿Qué deseas tú?

11 Y le dije: Deseo saber la interpretación de ello, -pues le hablaba como habla el hombre; porque vi que tenía la forma de hombre. No obstante, yo sabía que era el Espíritu del Señor; y él me hablaba como un hombre habla con otro.. . . . (1 Nefi 11:8–11)

Dado que que el deseo de Nefi — expresados en una petición específica a su guía — era saber el significado del árbol que había sido mostrado a su padre, y que él mismo ahora veia, esperaríamos que el Espiritu contestase la pregunta de Nefi. Sin embargo, la respuesta del guía para la pregunta de Nefi es apenas lo que habríamos anticipado:

12 Y aconteció que me dijo: ¡Mira! Y miré para verlo, pero no lo vi más, pues se había retirado de mi presencia.

13 Y sucedió que miré, y vi la gran ciudad de Jerusalén, y también otras ciudades. Y vi la ciudad de Nazaret, y en ella vi a una virgen, y era sumamente hermosa y blanca.

14 Y ocurrió que vi abrirse los cielos; y un ángel descendió y se puso delante de mí, y me dijo: Nefi, ¿qué es lo que ves?

15 Y le contesté: Una virgen, más hermosa y pura que toda otra virgen.

16 Y me dijo: ¿Comprendes la condescendencia de Dios?

17 Y le respondí: Sé que ama a sus hijos; sin embargo, no sé el significado de todas las cosas.

18 Y me dijo: He aquí, la virgen que tú ves es la madre del Hijo de Dios, según la carne.

19 Y aconteció que vi que fue llevada en el Espíritu; y después que hubo sido llevada en el Espíritu por cierto espacio de tiempo, me habló el ángel, diciendo: ¡Mira!

20 Y miré, y vi de nuevo a la virgen llevando a un niño en sus brazos.

21 Y el ángel me dijo: ¡He aquí, el Cordero de Dios, sí, el Hijo del Padre Eterno! (1 Nefi 11:12–21)

Luego, inmediatamente y, para muchos lectores, sin duda inesperadamente, el Espíritu le pregunta a Nefi precisamente la misma pregunta que Nefi le había hecho al Espíritu sólo algunos versículos antes:

¿Comprendes el significado del árbol que tu padre vio? (1 Nefi 11:21)

Sorprendentemente, en vista de la aparente irrelevancia de la visión de Maria con respecto a la pregunta original acerca del significado del árbol — puesto que el árbol no es mencionado por ninguna parte en la respuesta del guía angélico — Nefi asi mismo se contesta que el ahora, sabe la respuesta correcta a su pregunta.

22 Y le contesté, diciendo: Sí, es el amor de Dios que se derrama ampliamente en el corazón de los hijos de los hombres; por lo tanto, es más deseable que todas las cosas.

23 Y él me habló, diciendo: Sí, y el de mayor gozo para el alma. (1 Nefi 11:22–3)

¿Cómo ha Nefi llegado a esta comprensión? Claramente, la visión dada a Nefi de la madre virgen con su hijo es la respuesta para su pregunta acerca del significado del árbol. Ciertamente, es evidente que en algún sentido la virgen es el árbol. Esto es apreciable dada la estructura del pericope, por supuesto, pero también en las descripciones paralelas dadas del árbol y de la virgen. Tal como ella fue "en extremo pura y blanca, más bella y pura sobre todo otras vírgenes," así también fue la belleza del árbol " mucho más allá, verdaderamente, excediendo de toda belleza; Y la blancura de eso excede la blancura de la nieve ".5 En un sentido, por consiguiente, el fruto era deseable para hacer a uno feliz" (1 Nefi 8:10), "deseable por encima de todos los demás frutos" (versículos 12, 15), "superior a todo cuanto Lehi había probado antes." (versículo 11), y que llenó a su alma de suma alegria" (versículo 12) — son claramente el fruto del vientre de Maria, Jesus.6 Además, es evidente que la mera visión de la virgen, por sí misma, deja a Nefi un poco desconcertado. Es solo cuando ella aparece con un bebé y es identificada como "la madre del Hijo de Dios" que él capta el significado del árbol.

La pregunta a ser tratada en este ensayo es, ¿Por Qué Nefi, sin cualquier dirección explícita de su guía, vería una conexión inmediata entre un árbol y la madre virginal de un niño divino? En otras palabras, ¿cómo, sin alguna explicación verdadera, reconocería él un esbozo de Maria y Jesús como una elucidación del significado de un árbol hermoso? Para contestar esa pregunta, creo que debemos examinar una faceta de la historia de la adoración del antiguo Israel que se ha vuelto mucho más evidente sólo a la luz de la mas reciente investigación .

Asera, Consorte de El

Es apreciable, sobre bases arqueológicas sostenibles y otras, que la distancia cultural y religiosa entre cananeos e Israelitas, aunque existió, fue considerablemente más estrecha que la que los eruditos alguna vez pensaron. (Michael D. Coogan ha dicho claramente: "La religión Israelita fue un subconjunto de la religión cananea".)7 En Primer Lugar, el monoteísmo absoluto mismo, que supuestamente reclama de forma preponderante que existe unicidad entre el y las primeras religiones Abrahamicas, parece haberse desarrollado relativamente tarde (quizá tan tarde como el exilio babilónico) dentro de los ámbitos popular y oficial de la cultura hebrea. 8 El "monoteísmo," declara Mark Smith, "fue apenas una característica más de la historia antigua de Israel.9 La Monolatria, el culto a un sólo un dios, no aparece en su comienzos, sino que hay un politeísmo Israelita limitado, que no fue estrictamente discontinuo con el de sus vecinos" de la Edad de Hierro.10 De hecho, el Profesor Smith señala que, " Que los textos que datan del Exilio" — en otras palabras, los que corresponden al período inmediatamente después de la partida de Lehi y su familia de Jerusalén — son los primeros en dar testimonio sobre expresiones inequívocas del monoteísmo Israelita".11

En sus intentos por mejorar la comprensión de las creencias del Israel antiguo, los eruditos modernos han sido grandemente ayudados por artefactos y documentos extrabíblicos que han sido recobrados del terreno del Cercano Oriente. Por muchos años, tan solo se tenia poco mas que la Biblia misma para investigar. La situación ha cambiado, sin embargo, dramáticamente. A comienzos de 1929, por ejemplo, el descubrimiento de los textos Ugariticos en Ras Shamra, en Siria, revolucionó nuestra comprensión de la religión cananea en general, y de religión hebrea antigua en particular.

El dios El fue el patriarca del panteón cananeo. Concerniente al título El Olam, Frank Moore Cross Jr. de Harvard ha notado: "debemos entender. . . que originalmente significa ' El, señor de la Eternidad, ' o quizá más correctamente, ' El primer antepasado.' Las tablas mitológicas de Ugarit le retratan como un anciano, como el "padre de los dioses" (ab bn ilm) y el padre del hombre (ab adm) .12 Sin Embargo, observa el Profesor Cross, " parece claro que a mas tardar del catorceavo siglo AC en el norte de Siria, el culto a El estaba declinando, dejando campo para el joven y viril Dios "Ba'l-Haddu".13 De Modo Semejante, y esto ahora parece claro que, al igual que con los cananeos, "el dios original de Israel fue El". En la concepción israelita más arcaica, El, el padre, llamo a su hijo divino por el nombre de Jehová o Yahweh.14 Ciertamente, allí encontramos un número de "hijos de El".15 Gradualmente, sin embargo, la concepción Israelita de Yahweh absorbió las funciones de El y, por el décimo siglo AC, habían llegado a ser identificadas consigo mismo.16

Para los propósitos del presente ensayo, uno de las cosas más importantes que surgen de estos textos fue la comprobación definitiva de la existencia, en la religión cananea, bastante negada por muchas autoridades anteriormente, de una diosa llamada Asera.17 Ella fue, de hecho, la diosa principal del panteón cananeo. Ella fue la esposa de El, quien fue el patriarca y el dios principal de los cananeos, ella fue la madre y la nodriza de los otros dioses, los hijos de El. Así como El fue llamado "padre de los dioses" y "el procreador de las generaciones de los dioses," Asera fue la "madre de los dioses" y "la única por medio de la cual nacían los dioses". Así los dioses de Ugarit colectivamente podrían ser llamados "la familia de "los hijos de El" o los "hijos de Asera".18 No sorprende pues, desde este punto de vista, que Asera fuera ampliamente considerada como una diosa de la fertilidad.19 Y, tal como ella fue la madre de los dioses, ella estaba vinculada con el nacimiento de los herederos reales terrenales y podría metafóricamente ser considerada como su madre.20

Ella tuvo un centro de culto en la ciudad costera cananea de Tiro y parece haber tenido un vinculo excepcionalmente firme con la ciudad de Sidon, al menos en el período posterior a la partida de Lehi y de Nefi del Viejo Mundo, y probablemente antes.21 Esto es interesante porque Lehi, un hombre cuyos orígenes familiares parecen recaer sobre el norte de Palestina y que evidentemente vino de un trasfondo comercial, " parece haber tenido una particular interconexion con Sidon (pues el nombre aparece repetidamente en el Libro de Mormón, tanto en sus formas hebreas como egipcias), el cual en un tiempo fue uno de los dos puertos a través de los cuales los Israelitas tuvieron un comercio sumamente activo con Egipto y Occidente ".22 Intrigantemente, también, el título de Asera, Elat ("la diosa") continúa hasta el día de hoy como un nombre para uno de los principales centros costeros israelí y es el nombre israelí para el Golfo de Aqaba.23

Ciertamente, " Asera. . . Fue conocida como la deidad femenina mas antigua que recibió veneración de los Hijos de Israel, "sobre un período que se extiende al menos desde la conquista de Canaan hasta la caída de Jerusalén en 586 aC — el tiempo de la partida de Lehi y su familia del el Viejo Mundo.24 Las antiguas mujeres Israelitas, por ejemplo, fueron algunas veces sepultadas con " pelucas de Asera ". Además, dos pilares derechos, uno relativamente grande y uno más pequeño, han sido encontrados en el santuario del templo Israelita en Arad, el cual data del noveno siglo AC. Al menos una autoridad principal en arqueología de la antigua Palestina cree que fueron eregidas, respectivamente, para Yahweh y Asera. Por poner otro ejemplo, en Taanach, cerca de Megiddo, la evidencia sugiere que las imágenes de la Reina de Cielo, quizá Astarte pero probablemente Asera, fue producida en masa. Y estas figurillas de terracotas muy comunes, del cual por miles ahora han sido encontradas en sitios Israelitas, no fueron simplemente un fenómeno rural. Muchas de ellas ahora han sido encontradas en el área de Jerusalén que delimita la ciudad.25 Resumiendo la evidencia, William Dever escribe con respecto a las figurillas que "muchas muestran la forma femenina desnuda, con pechos exagerados; Ocasionalmente algunas de ellas representan a una mujer embarazada o dando pecho a un niño ". Pero hay una diferencia significativa entre las figurillas de origen Israelitas y las que se han recobrado de localidades cananeas paganas: Al cuerpo humano inferior de las figurillas Israelitas le falta la característica explícita del detalle de los objetos cananeos; Ciertamente, el área debajo de la cintura de las figurillas Israelitas es típicamente una simple columna. Considerando que mientras los objetos cananeos paganos destacan altamente la sexualidad de la diosa y el amor erotico sobre la maternidad, en las figurillas Israelitas el aspecto de la dea nutrix, la diosa nutritiva o que nutre, se destaca. Como escribe el Profesor Dever , "los motivos más manifiestamente sexuales le dan paso a La madre que está dando de mamar".26

Las opiniones académicas están divididas acerca de si Asera fue una diosa extranjera que fue asimilada en la adoración Israelita, o si ella fue una creencia hebrea nativa.27 Para el propósito limitado de este ensayo, sin embargo, sus orígenes tienen poca importancia. A través de un período de muchos años,su adoración parece haber sido popular entre todos los segmentos de la sociedad Israelita.28 Pocos lectores del Antiguo Testamento habrán pasado por alto el hecho de que Asera fue venerada en el area rural.29 Asimismo. Ella fue adorada en Israel bajo los jueces, 30 y ella fue importante más tarde en los centros urbanos hebreos de la misma forma. Aunque 1 Reyes 3:3 se le recuerda a los lectores que el Rey Salomón "amó el Señor," él metió a Asera en Jerusalén, probablemente en alguna ocasión después de 1000 AC. El famoso siglo décimo Israelita ofrece evidencia encontrada en Taanach, no lejos de Megiddo, que enlace a Asera y Yahweh, y J. Glen Taylor sostiene la opinión que es evidencia real de la existencia de un "culto" a los dos, un culto que a su vez floreció "como un centro a de adoración a gran escala que quizá funcionó bajo (al menos indirectamente) la sanción administrativa real durante el reinado de Salomón".31

Después de la separación de los estados de Israel y Judá, El rey Ahab y su esposa la reina Jezabel nacida en Fenicia, hija de "Ethbaal, rey de los Sidonios," Instaló a Asera en su ciudad capital, Samaria, donde, como David Noel Freedman observa, "alrededor de 800 AC, el culto oficial de Yahweh incluyó el culto de su consorte Asera".32 Ella parece haber permanecido confortablemente salvaguardada en Israel hasta su caída en manos de los asirios en 721 AC.

Pero la veneración de Asera fue apenas restringida a menudo para denigrar al Reino del Norte.33 En el sur, en Judá, el hijo de Salomón, Rehoboam, la introdujo en el templo — el significado, probablemente, fue que él erigiese alguna suerte de símbolo sagrado (algunas veces referido en letra minúscula como "una asera" o "la asera") para representar a la diosa Asera. Asa y Josafat quitaron a Asera del templo, pero Joash la restauró, después de lo cual el gran rey reformador Ezequias la quitó otra vez, junto con el así llamado Nehushtan, 2 Reyes 18:4 el cuál se describe como "la serpiente del bronce que Moisés había hecho". Subsiguientemente, aunque él se olvidó restaurar al Nehushtan, El Rey Manases reinstaló a Asera en el templo de Jerusalén, donde ella permanecio hasta las reformas del Rey Josías, quien reinó desde el 639 al 609 aC. Tan visible fue Asera durante este período poco antes de la cautividad babilónica que el contemporáneo de Lehi, el profeta Jeremías,se vio obligado a denunciar el culto a ella.34 En Otras Palabras, una imagen o un símbolo de Asera estuvo en el Templo de Salomón en Jerusalén durante casi dos terceras partes del período de su existencia, ciertamente extendiéndose durante la época de Lehi y quizá también durante la epoca de su hijo Nefi.35

Por el tiempo del Exilio Israelita en Babilonia y su subsiguiente restauración, no obstante, la oposición contra Asera fue universal en el Judaísmo.36 Ciertamente, la concepción Israelita en vías de desarrollo de que Yahweh , hasta cierto punto, absorbiera las funciones y los epítetos, de su padre El se consolido, en dicho periodo..37 En cierto sentido, por consiguiente, Asera fue borrada de la historia de Israel y del Judaismo subsiguiente.38 En el texto de la Biblia tal y como nosotros ahora la leemos, quedan algunos indicios de la diosa , pero poco sobrevive que nos permita darnos una comprensión precisa y detallada de su caracter o naturaleza.39 Como William Dever lo resume:

El "silencio" en cuanto a Asera como la consorte de Yahweh, sucesor del Canaanita El, ahora puede ser comprendido como el resultado de la supresión de su culto hecha por los reformadores de los siglos 800 a 600. AC Como consecuencia, las referencias para "Asera," si bien no fueron del todo expurgadas del texto consonántico conocido como Texto Masorético, fueron incomprendidas más tarde por los editores o reinterpretadas para sugerir meramente la imagen oscura de la diosa. En esta "inocente engaño," le siguieron los traductores de la Septuaginta, la Vulgata, el Targumim, y los la versión de la Biblia inglesa King James y la mayoría de otras versiones modernas, incluyendo la Estándar Revisada (Y en Español la Reina Valera Revisada, N.T.). Ciertamente, por la época de la Mishna el significado original del nombre "Asera" probablemente había pasado al olvido, para no ser recobrado hasta que la diosa emergió otra vez en los textos recuperado en Ugarit.40

Steve A. Wiggins está de acuerdo, en mantener que los reformadores realmente suprimieron información valiosa con respecto a Asera de la Biblia tal y como nosotros ahora la tenemos.41 Los textos bíblicos deben ser leídos, dice Saul Olyan, teniendo en mente que los mismos pasaron por el filtro de los Deuteronomistas, quienes usaron plenamente la distorsión del significado para favorecer sus puntos de vista.42 (Manfried Dietrich y Oswald Loretz no se alejan de la misma perspectiva cuando se refieren al trabajo de los Deuteronomistas como Kriegspropaganda, o "propaganda de guerra".)43

¿Asi que, qué debemos hacer con Asera? ¿Oponernos a su veneración, tal y como lo han expresado y obligado los Deuteronomistas y los reyes reformistas de Israel, señalando que ella fue extranjera y una mala influencia para la religión hebrea legítima? No necesariamente. Reconsideremos que Ezequías removió tanto a Asera y el Nehushtan del templo en Jerusalén. El Nehushtan no fue una intrusión pagana; Era "la serpiente de bronce que Moisés había hecho," la cuál había sido cuidadosamente conservada por los Israelitas por casi un milenio hasta Ezequías, quien ofendido por el culto idólatra de "los hijos de Israel quienes le quemaban incienso" ' (2 Reyes 18:4), lo quitó y destruyó.44 En Otras Palabras, el Nehushtan tuvo un pedigrí ilustre enteramente propio del mundo religioso de Israel, y no hay razón para creer que Asera fue más diferente a este respecto.45 Ciertamente, debería ser recordado que Manases trajo a Asera de vuelta al templo de Yahweh en Jerusalén, pero no el Nehushtan.

Sherlock Holmes una vez solucionó un caso por un perro que, en contra de toda expectativa, no ladró. Lo que sorprendente en la larga historia de de Israel con respecto a Asera es la identidad de que ellos no se opusieron a ella. Ningún profeta parece haber denunciado a Asera antes del octavo siglo AC.46 Grandes profetas Yahveistas como Amos y Oseas, hablan con voz fuerte en sus denunciaciones contra Baal, sin embargo, no hacen ninguna denuncia contra Asera, 47 y tanto Elias -como la escuela de reformadores Yahveistas de Eliseo no parecen haberse opuesto a ella. Aunque 400 profetas de Asera comieron con Jezabel junto con los 450 profetas de Baal, El famoso enfrentamiento de Elías contra los sacerdotes de Baal, que tiene un final dramático para estos últimos, dejó a los devotos de Asera sin mencionar y, evidentemente, ilesos. ¿"que fue lo sucedió con Asera y sus profetas"? Pregunta David Noel Freedman. "Nada".48 En los años subsiguientes la campaña cruel en contra de Baal inspirada por Elías y Eliseo y liderada por Jehú en Israel deja a la asera de Samaria en su sitio. Baal fue totalmente eliminado, mientras la veneración de la diosa realmente sobrevivió en el reino del norte. 49

La creencia en Asera parece haber sido una posición conservadora en el antiguo Israel; La crítica a este respecto fue innovadora. Saul Olyan, hace notar que "antes de que los reyes reformistas en Judá, la asera parece haber sido plenamente legítima," 50 sostiene la opinión de que la oposición hebrea antigua para Asera dimanó enteramente del así llamado partido reformista conocido como los Deuteronomistas, o de facciones influenciadas por ellos. Otras facciones en el más antiguo Israel, dice Olyan , probablemente pensaron que la veneración hacia ella no era errónea y bien podía ser adorada.51 (El libro de Deuteronomio es usualmente asociado con las reformas del rey judío Josías, que gobernó hacia el séptimo siglo AC, y muchos estudiosos creen que fue realmente escrito durante ese período.) Escribiendo concerniente a las figurillas comunes de la diosa a las cuales ya hemos aludido, comenta William Dever, "por lo que respecta a la noción que estas figurillas, no importa qué significaron, fueron raras en círculos ortodoxos, la tardía Señora de Kathleen Kenyon que hallamos hacia el siglo un séptimo siglo AC ' escondite de culto ' con más que trescientos cincuenta de ellos en una caverna en Jerusalén, a no mas de cien yardas del Monte del Templo".52 (debería ser recordado que una fecha para estas figurillas en el marco de siglo VII AC contemporáneos o po lo menos cercanos a la época de Lehi.)

¿Cual era el papel de Asera en los albores de la creencia religiosa Israelita? Como ya se dijo acerca de la historia de la religión cananea e Israelita, "Asera pudo haber sido la consorte de El, pero no de Yahweh, en algún punto inicial en la religión Israelita".53 Gradualmente, sin embargo, cuando la concepción acerca de Yahweh comenzó a absorber los atributos de su padre, El, Los Israelitas parecen también haber atribuido a Yahweh la esposa y la consorte de su padre.54 "Este buen conocimiento", comenta Andr Lemaire, quien plantea dicho argumento claramente a pesar de su rechazo al mismo, " que en la religión Israelita Yahweh reemplazó al gran dios El como el Dios de Israel. Si Yahweh reemplazase a El, parecería lógico suponer bajo la influencia cananea asera reemplazo a Athirat (Asera), y que, al menos en la religión popular del antiguo Israel si no en la forma más pura de que la religión reflejada en la Biblia, Asera funcionó como la consorte o la esposa de Yahweh ".55

Pese al escepticismo del profesor Lemaire , Saul Olyan esta probablemente en lo correcto al afirmar que el punto de vista de Asera como una divina consorte, la esposa de Yahweh, gana terreno entre los estudiosos de la antigua Religión Israelita .56 "que en cierta medida en Judá se viera a Asera como su consorte es apenas mas que "debatible," declara Thomas Thompson.57 Asera fue una diosa asociada con El, y esta asociación fue legada a la Religión Israelita en virtud de la identificación de Yahweh-El".58 Asera parecen haber sido considerada como la consorte de Yahweh en la religión tanto estatal como pública en el reino del norte de Israel y en el reino sureño de Juda.59

El soporte importante para esta argumentación ha venido de dos descubrimientos arqueológicos controversiales muy recientes en Palestina. El primero esta en Khirbat Al-Qum, un sitio aproximadamente de ocho millas al oeste de Hebron y apenas seis millas y media al este sudeste de Lachish en el territorio del antiguo Judá. Las inscripciones paleohebreas en Khirbat Al-Qum pueden ser fechadas hacia el octavo siglo AC,60 y pese a tener desacuerdos sobre otros cosas acerca de ellas, los estudiosos están de acuerdo que representan al menos una hebra de la religión popular de su época.61 El segundo es Kuntillat Ajrud, quizá el puesto de avanzada mas al extremo sur del reino de Judá, lo cual hizo las funciones ya sea una fortaleza o un caravansary (o ambos) y está situada en la frontera entre el Negev sureño y la península de Sinaí, no lejos de la carretera que une a Gaza y Elat. (Son aproximadamente cuarenta millas al sur de Kadesh-Barnea en una colina al lado de Wadi Qurayya.) Las ruinas arqueológicas en esta localidad, reflejan las influencias del reino del norte de Israel, que datan a mas tardar del siglo noveno o principios del octavo AC, 62 que los colocarían en el reinado de Jehoahaz, rey de Israel, el hijo y su sucesor al militante anti-Baalista Jehu.63

La inscripción en Kuntillat Ajrud, escrita en tinta roja en el hombro de unos pithos grandes (vasija de arcilla), parece referirse a "Yahweh de Samaria y su Asera". Sobre el otro lado de los pithos está un dibujo de un árbol de la vida.64 Una inscripción encontrada en una tumba en Khirbat Al Qum también parece mencionar a "Yahweh y su Asera" a, por lo menos (donde la referencia puede ser directamente para una diosa-consorte) probablemente, "Yahweh y su Asera" (donde alguna suerte de objeto cultico es pretendido). Con estos descubrimientos explícitamente en mente, el eminente arqueólogo William G. Dever ha considerado que "los descubrimientos arqueológicos recientes proveen ambos textos y representaciones pictóricas que por primera vez claramente identifican a ' Asera ' como la consorte de Yahweh, al menos en algunos círculos en el antiguo Israel".65 Raphael Patai declara que ello indica que "el culto de Asera como la consorte de Yahweh ( ' ¡su Asera!) Fue un elemento integral de la vida religiosa en el antiguo Israel antes de las reformas introducidas por el Rey Joshiah (Josias) en el a 621 AC ".66 David Noel Freedman señala: "Nuestra investigación sugiere que el culto de una diosa, la consorte de Yahweh, estaba profundamente arraigado en ambos Israel y Judá en la epoca del exilio".67

En una etapa de religión hebrea, Yahweh parece haber sido considerado como "el patriarca de todos los dioses, como el progenitor universal" de las "huestes" celestiales 68 — un papel que él probablemente heredó de su padre, El. (Yahweh originalmente pudo haber sido nombrado como el primero de las huestes del cielo, quizá comparado con el sol — el mas importante entre ellos.)69 Las "huestes celestiales," a su vez, fueron asociadas con las estrellas y los cuerpos celestes pero fueron también descritas como consejeros divinos, y un número creciente de estudiosos cree que fueron equivalentes para los dioses de la cercana fe canaanita. Así, John Day arguye, que tal y como la diosa Ugaritica Asera fue la esposa de El y la madre de los dioses, la Israelita Asera, la consorte de la principal deidad hebrea , fue la madre de los hijos divinos de Dios.71 En otras palabras, en la creación de la tierra, " Cuando alababan todas las estrellas del alba, Y se regocijaban todos los hijos de Dios " (Job 38:7), Asera parece haber estado allí también, entre sus hijos.72 Además, tal y como entre los cananeos, Asera fue también asociada con la fertilidad humana terrenal y el nacimiento humano73 Un texto Hebreo de recitaciones hallado en Arslan Tash en la alta Siria,que data del séptimo siglo AC (un periodo aproximado a la fecha en que Nefi tuvo su visión), parece invocar la ayuda de la diosa Asera para una mujer en trabajo de parto.74

Para nuestros propósitos presentes, sin embargo, necesitamos enfocarnos más precisamente en la naturaleza de la veneración que los Israelitas dieron a la consorte divina. ¿Cuál fue la asera que se hallaba en el templo en Jerusalén y en la capital de Israel, Samaria? Existe controversia con respecto a esta pregunta. Asera parece haber sido asociada con los arboles.75 Hacia el siglo X encontramos vestigios de culto en Taanach, un sitio que se halla a cinco millas al sureste de Megiddo en la frontera sureña de la llanura de Esdraelon, en donde se encuentran dos representaciones de Asera, el primero en forma humana y lel segundo como un árbol sagrado. Asera es el arbol.76 Quizá deberíamos pensar otra vez, con respecto, de las figurillas de la diosa Israelita: Recordemos que sus cuerpos humanos superiores son inequívocamente antropomórficos y propios de las mujeres, pero sus cuerpos humanos inferiores, en contraste con sus contrapartes cananeas paganas, son columnas simples. ¿William Dever sugiere que estos cuerpos humanos inferiores columnares representan arboles truncados.77 ¿ Y por qué no? Asera " es una diosa del árbol, y como algo semejante es asociada con el roble, el tamarisco, la palmera datilera, el sicomoro, y muchas otras especies. Esta asociación condujo a su identificación con árboles sagrados o el árbol de la vida ".78 que Los autores rabínicos de la Mishnah judia (compilada alrededor del año 200 DC) explican la asera como un árbol que fue reverenciado.79

El símbolo de Asera pudo haber sido un árbol vivo, o una arboleda sagrada de algún tipo, pero el consenso entre los académicos cada vez mas parece apuntar que la asera fue mas comúnmente una imagen de madera esculpida, quizá alguna clase de palo. Desafortunadamente, dado que la imagen fue de madera, solo escasa prueba arqueológica directa ha sobrevivido.80 Pero nosotros sabemos por la evidencia bíblica que podría ser plantada (véase a Deuteronomio 16:21) a fin de que se mantuviera firme (véase 2 Reyes 13:6), pero que también pudiese ser echada abajo (vea a Miqueas 5:13), ser cortada (vea a Éxodo 34:13), y quemada (vea a Deuteronomio 12:3). Con toda seguridad simbolizó un árbol, y en si misma pudo haber sido un árbol estilizado.81 No fue raro en el antiguo Cercano Oriente para un dios o una diosa ser esencialmente equiparada con su símbolo, 82 y Asera parece no haber sido la excepción: Asera fue la diosa y símbolo de culto. Ella fue el árbol.83

El menorah, el candelabro de siete brazos que estuvo por siglos en el templo de Jerusalén, provee un paralelo interesante a todo esto: Leon Yarden mantiene que el menorah representa un almendro estilizado. Él señala la blancura notablemente radiante del almendro en ciertos puntos en su ciclo biológico y le recuerda a sus lectores de la asociación perenne del árbol de la vida con la luz (la orientación en este contexto aun para la zarza ardiente, la cual Yahweh eligió para dirigirle la palabra a Moisés en Sinaí). Es fascinante, por consiguiente, Yarden sostiene la opinión que el nombre griego arcaico de la almendra (amygdale, reflejada en su contemporánea designación botánica como Amygdalis communis ), casi seguramente no es vocablo nativo del, está más probablemente derivada del hebreo em gedolah , que significa a "la Gran Madre".84

"La iconografía de asera hacia la el final de la Edad de Bronce sugiere", escribe Mark Smith, "que representó los atributos maternales y nutricios de la deidad".85 Raphael Patai ha llamado la atención a los paralelos entre la devoción judía a las diversas deidades femeninas y cuasi deidades a traves de los siglos, comenzando con Asera, y la popular veneración Católica de Maria, la madre de Jesus.86 Interesantemente, parece que Asera, "la diosa madre por excelencia," también, paradójicamente, pudo haber sido considerada una virgen.87 La diosa occidental Púnica Tannit, a quién Saul Olyan ha identificado con la Israelita-Canaanita Asera, la consorte de El, la madre y la nodriza de los dioses, fue descrita como una virgen y simbolizada por un árbol.88 Podría ser recordado, en este contexto, que el el siglo XI el cardenal, santo, y doctor de la Iglesia Católica Romana, Pedro Damian, declaró que, cuando la Virgen María maduró, ella vino a tener tal belleza y atractivo que Dios mismo estaba lleno de pasión hacia ella. Fue para ella, dice él , que Dios cantó la Canción de Salomón, y cuando sus asuntos con los ángeles y los hombres le dejaron cansado, ella fue el sofá de oro sobre el cual él se rindió a tomar su descanso. Dos siglos más tarde, otro cardenal, el importante filósofo franciscano y asceta San Buenaventura, llego inclusive a designar a Maria como "la esposa del Padre Eterno," una expresión de la cual se hizo eco en 1399 Christine de Pisan, quien también le llamó a Maria la "reina de Cielo" — el mismo título dado a la diosa del antiguo Israel89 — y adjunto a ella a la misma a la trinidad.90

Podría ser ahora ser evidente por qué Nefi, un Israelita que vivía alrededor del séptimo y sexto siglos antes de Jesucristo, habría reconocido sin ninguna otra explicación a partir de una imagen de una madre virginal y su hijo divino la respuesta para su pregunta acerca de un árbol maravilloso e, inferir, una profunda declaración acerca de la profundidad del amor de Dios por el género humano. La asociación en 1 Nefi de la Maria del Nuevo Testamento con el árbol de la vida no está exenta de paralelismo en el antiguo cercano oriente. La versión copta del Apocalipsis de Pablo, un documento que probablemente se originó en Egipto hacia la mitad del tercer siglo de la era cristiana, relata una visión del gran apóstol que, en este detalle al menos, sorprendentemente se parece a la visión de Nefi: "y él (el ángel) me mostró el árbol de la Vida," Se registra que Pablo dice, " y por eso estaba una espada candente giratoria. Y una Virgen apareció por el árbol, y tres ángeles que cantaron alabanzas para ella, y el ángel me dijo que ella era Maria, la Madre de Cristo ".91 Pero la visión de Nefi vaya a la par más allá, identificando a Maria con el árbol. Este elemento adicional parece derivarse de precisamente la cultura palestino preexilica de la cual, el Libro de Mormón nos dice, Nefi había nacido.

Que Maria, la joven virgen de Nazareth, no fuera literalmente Asera, "la diosa solitaria de religión antigua Israelita" 92 — sino que ella fuera, como el guía de Nefi cuidadosamente acoto, simplemente "la madre del Hijo de Dios, según la carne" 93 — es, para los propósitos de esta discusión, ciertamente irrelevante. Los pensadores religiosos del judaísmo posterior, después de todo, podrían discernir a Asera en otros personajes femeninos, tanto históricos y míticos. En del siglo dieciséis Safed, por ejemplo, y el cabalistas Moses Cordovero comprendió que Asera podría ser identificada con la Matronit-Shekhina del cabalista judaico.94 De hecho, diversos pensadores cabalistas identificaron a la Shekhina, como la personificación femenina deificada de la presencia de Dios, con las mujeres históricas y mortales como Sara, Rebeca, Raquel, y Lea.95 De Modo Semejante, en un paralelo más bien sesgado para la imagen de Maria en 1 Nefi, los murales de de la sinagoga de Dura-Europos en Mesopotamia, hacia el tercer siglo DC ilustran a la Shekhina como una mujer desnuda sujetando al infante Moisés, un niño cuasi-divino, en sus brazos96 hay prueba, también, de que Asera fue ocasionalmente asociada a la bíblica Eva por los antiguos Hebreos.97 Para esta materia, en el judaísmo rabínico aun la esposa judía común podría ser y podría ser mirada como la "representante terrenal de la Shekhina," la consorte divina de Dios.98 Pero Maria, mucho más perfectamente y precisamente mas que cualquier otra de estas "Aseras" terrenales, fue la tipificación mortal de la esposa del Padre Celestial y la madre de su Hijo.

Además, así como la cristiandad antigua se desarrolló, la imagen de Maria llego a asimilar a las diosas de más allá de la tradición hebraica, igualmente. Considere, por ejemplo, a la diosa griega Artemisa (Diana), quien fue asociada con el parto, con la fertilidad de humanos y los animales, y, en particular en el Peloponeso, con la fertilidad de árboles, y como guarda de la virginidad y parcialmente obscurecidas sus orígenes como madre de los dioses.99 El área cercana a Efeso, en la moderna Turquía, fue alguna vez fuertemente asociada con Artemisa. Su gran templo estaba allí, y era una de las maravillas del mundo antiguo (véase Hechos 19:23–41). Hoy, sin embargo, pocos restos de su santuario quedan más allá de un hoyo pantanoso y una columna melancólica sola en la cual a las grandes aves migratorias les gusta tomar posada. Aun así, decenas de miles de peregrinos todavía van a Efeso cada año para visitar la supuesta casa de la Virgen María en las colinas de la ciudad. Las leyendas de su llegada a Efeso en compañía de Lucas el evangelista, y de su larga estancia temporal allí bajo el cuidado del apóstol Juan pueden ser ser fechadas casi el tiempo cuando el templo de la virgen Artemisa fue destruido.

La Sabiduría Biblica y Asera

Como un ejercicio final (pero, yo espero, útil e instructivo), examinaremos un pasaje en la Biblia que parece que, en vista del debate que justamente hemos traído para una conclusión provisional, nos permite producir varios paralelos interesantes para las visiones de Lehi y Nefi.

Los estudiosos bíblicos reconocen un género de escritura, hallado en las Sagradas Escrituras canónicas (por ejemplo en, Job, los Proverbios, el Eclesiastés, El Cantar de los Cantares de Salomón) y más allá del canon, que llaman "literatura de sabiduría". Entre las características de este tipo de escritura, como es lógico, esta el uso frecuente del término sabiduría. Pero también común para tal literatura, y muy golpeteada en textos de un trasfondo cultural hebreo, está la ausencia típicamente de los temas Israelitas o judíos, como las promesas a los patriarcas, la historia de Moisés y el éxodo, el convenio en Sinaí, y la promesa divina para David. Hay, sin embargo, un énfasis fuerte en la enseñanza de los padres, y especialmente en la instrucción del padre.100 que los lectores Cuidadosos repararán en que todas estas características están presentes en las relatos de las visiones de Lehi y Nefi tal y como están dadas en el Libro de Mormón.

La Biblia identifica dos fuentes terrenales principales de la sabiduría. Se dice que viene de "Oriente," lo cual debe casi ciertamente ser comprendido como el desierto Sirio-Arabe, y Egipto.101 (El libro de Job, por ejemplo, está colocado en "Oriente" y carece casi de cualquier huella propia del conocimiento general y popular sobre un tópico Israelita o hebreo.)102 Esto es una reminiscencia tanto de las influencias de Egipto como del Desierto -que el Libro de Mormón y mas recientemente, eruditos Santos de los Ultimos Dias han identificado para la familia de Lehi y Nefi— .103 Puede ser significativo que una sección del libro de Proverbios (31:1–9) — mantenga representar "las palabras de Lemuel" usando un nombre que no sólo ocurre entre los hijos de Lehi sino que también es perfectamente familiar y propio del Desierto Arábigo.

Ciertamente otros motivos comunes para la literatura de sabiduría son también típicos del Libro de Mormón como un todo.104 Por Ejemplo, tanto los libros canónicos como extracanónicos de sabiduría están muy relacionados con el uso correcto o impropio de la expresión.105 El libro de Proverbios advierte en contra de las tentaciones peligrosas " la mujer extraña, aun. . . el desconocido que lisonjea con sus palabras, "y aconseja que nosotros no nos entrometamos con ella, ese que lisonjea con sus labios ".106 "palabras “elogiosas" y "astutas," generalmente destinadas para malos propósitos y con una implicación de engaño, son también una preocupación recurrente en el registro Nefita.107

Otro tema consistente en ambos tanto en el Libro de Mormón como en la literatura de sabiduría del Cercano Oriente es la noción de que la sabiduría o la justicia o la rectitud traen prosperidad, mientras la insensatez o la maldad induce al sufrimiento y la destrucción.108 El vocabulario de Proverbios 1–6, el cual enfatiza el aprender, entender, la rectitud, el discernimiento, y el conocimiento, tiene obviamente correlación en elementos importantes del Libro de Mormón en general, y de las visiones de Lehi y Nefi En particular.109 De Modo Semejante, Proverbios 3:1–12 canaliza nuestra necesidad de "oír" a la inspirada sabiduría, así como también en la promesa de "vida" y nuestro deber de confiar en el Señor en vez de ser sabios a nuestros propios ojos.110 Cualquiera de estas admoniciones también puede estar documentada abundantemente a todo lo largo del texto del Libro de Mormón — notablemente la invitación repetida de Nefi a nosotros para depositar la confianza en el Señor en vez de en "el brazo de carne".111 En la visión del árbol de la vida de Nefi, el "edificio grande y espacioso" simboliza la sabiduría y el orgullo de mundo, todo lo cual llega a caer.112

Pero entre las correspondencias interesantes entre la literatura de sabiduría del Antiguo Cercano Oriente y el Libro de Mormón, uno es de interés particular para el ensayo presente. La sabiduría misma es representada en 1–9 de Proverbios como personificada por una mujer.113 Ciertamente, aquí y en cualquier otro sitio en la antigua literatura hebrea y judía, la Sabiduría hace el papel de la esposa de Dios, lo cual apenas puede sin faltar recordarnos a la antigua Asera.114 Ella aun pudo haber jugado un papel en la creación: "El Señor con sabiduría fundo la tierra," dice Proverbios 3:19.115 "como el símbolo de la asera, la Sabiduría es una figura propia de las mujeres, y como tal da vida y sustento".116 De Hecho, t Steve A. Wiggins observa que Asera misma, " es la Sabiduría, la primera criatura de Dios".117 que El texto clásico en este tema es encontrado en 8:22–34 de Proverbios:

22 Jehová me poseía en el principio,
Ya de antiguo, antes de sus obras.
23 Eternamente tuve el principado, desde el principio,
Antes de la tierra.
24 Antes de los abismos fui engendrada;
Antes que fuesen las fuentes de las muchas aguas.
25 Antes que los montes fuesen formados,
Antes de los collados, ya había sido yo engendrada;
26 No había aun hecho la tierra, ni los campos,
Ni el principio del polvo del mundo.
27 Cuando formaba los cielos, allí estaba yo;
Cuando trazaba el círculo sobre la faz del abismo;
28 Cuando afirmaba los cielos arriba,
Cuando afirmaba las fuentes del abismo;
29 Cuando ponía al mar su estatuto,
Para que las aguas no traspasasen su mandamiento;
Cuando establecía los fundamentos de la tierra,
30 Con él estaba yo ordenándolo todo,
Y era su delicia de día en día,
Teniendo solaz delante de él en todo tiempo.
31 Me regocijo en la parte habitable de su tierra;
Y mis delicias son con los hijos de los hombres.

32 Ahora, pues, hijos, oídme,
Y bienaventurados [feliz] ( ashre) los que guardan mis caminos.
33 Atended el consejo, y sed sabios,
Y no lo menospreciéis.
34 Bienaventurado (ashre )el hombre que me escucha,
Velando a mis puertas cada día,
Aguardando a los postes de mis puertas



El uso de la palabra hebreo ashre esta conexión — con la misma raíz (shr) de la cual proviene la palabra Asera — esto es probablemente significativo.118 "ashre feliz es el hombre que halla la sabiduría (Ashr)" (Proverbio 3:13). (Un juego de palabras similar puede estar ocurriendo detrás de la palabra feliz en 1 Nefi 8:10, 12, y quizá se empareja detrás de la alegría y jovialidad en 1 Nefi 8:12 y 11:23.)119 Otro hecho notable es que "el ' árbol de la vida, ' el cual es renombrado como la asera, aparece en la tradición Israelita como una expresión metafórica para la sabiduría". Ciertamente, Mark Smith ve en Proverbios 3:13–18 como "un quiasma conspicuo" el cual es esencialmente equivalente "en los mismos términos" ya que hokmah (sabiduría) y es-hayim (un árbol de la vida) tienen la misma raiz 120 El libro apócrifo de Eclesiástico, el cual es también conocido como la Sabiduría de Ben Sira, usa árboles diversos para simbolizar la Sabiduría (24:12–19). "La sabiduría está arraigada en el temor al Señor," dice Eclesiastico 1:20 (lNew English Bible), "y" la larga vida crece en sus ramas". " Ella es un árbol de vida para aquellos que se aferran a ella: Y feliz (me'ushshar) 121 es aquel que se allega a ella " (Proverbios 3:18). Similar imaginería puede ser encontrada en otro sitio de la Biblia si bien, incluyen pasajes donde la sabiduría es el tema explícito o implícito del debate:

(Ashre) Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado; Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche. Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará. 4 No así los malos, Que son como el tamo que arrebata el viento. Por tanto, no se levantarán los malos en el juicio, Ni los pecadores en la congregación de los justos. Porque Jehová conoce el camino de los justos; Mas la senda de los malos perecer..122

Varios paralelos entre el lenguaje de Proverbios 1–9 y el lenguaje de las visiones en 1 Nefi serán aparentes para los lectores cuidadosos. Note, por ejemplo, en Proverbios 3:18, citado arriba, la imagen de "tomar, asirse," el cuál recuerda la barra de hierro de las visiones Lehi y Nefi.123 La Nueva versión Inglesa de la Biblia de Proverbios 3:18 habla de "agarrar(se) a ella" y "el asirse a ella" — del mismo modo que las visiones de Lehi y de Nefi habla de "aferrarse" y mantenerse firme a" la barra de hierro. Proverbios 4:13 nos aconseja a " Reten el consejo, no lo dejes; Guardalo porque es tu vida ". El libro apócrifo de Baruc 4:1 declara"todo el que se agarre firmemente a la Sabiduría vivirá, pero quienes le abandonan morirán". "Él que se mantiene firme a ella ganará honorabilidad," dice Eclesiastico 4:13.124 Tanto el consejo de Proverbios como las imágenes de sueño de Lehi, además, están expresamente dirigidas a las juventudes, a los hijos específicamente o a sus propios hijos.125 ("oh, recuerda, hijo mio," dice Alma 37:35, haciendo eco de este tema, " y aprende sabiduría en tu juventud; si, aprende en tu juventud a guardar los mandamientos de Dios ".) Ambos, Proverbios y 1 Nefi, hablan constantemente en la imaginería de "caminos, senderos," y " andar caminando" y advierten contra el descarrío el " vagabundeo" y de “extraviarse” e senderos extraños 126 Proverbios.3:17 declara "sus caminos (de la Sabiduria) son caminos deleitosos y todas sus veredas de paz". En la subsiguiente tradición Nefita, El Rey Benjamín habla de "el Espíritu del Señor" " para guiaros . . . por las sendas de la sabiduría " "(Mosiah 2:36 )" (Helaman 12:5) ", y Mormon lamenta" cuan lentos son en andar por las vías de la prudencia (En inglés el texto usa la palabra sabiduria, nota del traductor).

Proverbios tiene a la Sabiduría describiendo sus palabras como "puras," un atributo que es loado repetidamente a todo lo largo de 1 Nefi, notablemente en la narrativa de la visión de Nefi, y a todo lo largo de 2 Nefi.127 La locución pura y preciosa, recurrente en el relato de Nefi de su experiencia con el guía angélico, 128 podrían servir como una descripción excelente de la "Sabiduría" bíblica "," sobrepasada en su aptitud sólo por la frase simple y pura, y más preciosa en 1 Nefi 14:23. En Proverbios 8:19 la Sabiduria declara, "Mejor es mi fruto que el oro y que el oro refinado.129 "que Ella es más preciosa que todas las piedras preciosas," dice Proverbios 3:15, "y todo lo que puedes desear, no se puede comparar con ella". "La Sabiduría," declara Eclesiastico 4:11, "cría a sus hijos para la grandeza". De modo semejante, el árbol de Lehi y Nefi fue "precioso por encima de todo" (1 Nefi 8:10) — "un árbol, cuya fruto era deseable para hacer a uno feliz" (1 Nefi 8:12, 15 (1 Nefi 11:9), "el árbol que es mas precioso que todos"; Comparar con 11:22). Consecuentemente, ningún precio es demasiado alto para pagarle, si nos hará lograr la sabiduría. " Y os digo," dice Alma hijo a los pobres entre los Zoramitas en el contexto de un sermón centrado en la semilla que se nutre hasta llegar a ser el árbol de la vida, " está bien que seáis echados de vuestras sinagogas, para que seáis humildes y aprendáis sabiduría" (Alma 32:12). Confidente en calidad de lo que ella tiene que ofrecer, la Sabiduría invita a otros a participar:

La sabiduría clama en las calles, Alza su voz en las plazas; Clama en los principales lugares de reunión; En las entradas de las puertas de la ciudad dice sus razones..130
¿No clama la sabiduría, Y da su voz la inteligencia? En las alturas junto al camino, A las encrucijadas de las veredas se para; En el lugar de las puertas, a la entrada de la ciudad,
A la entrada de las puertas da voces: .131
Envió sus criadas; Sobre lo más alto de la ciudad clamó..132

Ella no está sola, sin embargo. Fiel a sus raíces en el antiguo Israel, Lehi enseñó " en fin, todas las cosas que se han creado, era menester una oposición; sí, el fruto prohibido en oposición al árbol de la vida, siendo dulce el uno y amargo el otro.r (" 2 Nefi 2:15). (Hacia el siglo cuarto, el salterio cóptico Maniqueo contrasta a "el Rey de Luz quien es el árbol de la vida" con la "Tinieblas que es el árbol de muerte".)133 Esta doctrina de opuestos divinamente ordenados esta bien documentada en la literatura de sabiduría.134 Así, en Proverbios, a los lectores se les presentan dos "formas" contradictorias — el que es tonto y el que es obediente a la sabiduría — y la Señora Sabiduría es contrastada repetidamente con su antagonista, "la mujer extraña" o "la ramera," quien esta ciertamente "prohibida" para los justos.135 (Asimismo opuesto a la verdad de Dios está la notable imagen de Nefi, dada a él en la misma visión del árbol de la vida, así encontramos también a la " madre de las abominaciones," " La ramera toda la tierra, " que pelee contra los santos.)136 La Sabiduría y la "Ramera"" son, de hecho, competidoras:

La mujer insensata es alborotadora; Es simple e ignorante. Se sienta en una silla a la puerta de su casa, En los lugares altos de la ciudad, Para llamar a los que pasan por el camino, Que van por sus caminos derechos. Dice a cualquier simple: Ven acá.
A los faltos de cordura dijo: Las aguas hurtadas son dulces, Y el pan comido en oculto es sabroso. Y no saben que allí están los muertos;
Que sus convidados están en lo profundo del Seol. .137
Unas veces está en la calle, otras veces en las plazas, Acechando por todas las esquinas.138

Además, para todo su estatus exaltado, la Sabiduría debe afrontar "despreciadores," lo cual seguramente le debe recordar al lector de 1 Nefi a esos que se encuentran "el edificio grande y espacioso" que apuntan con el dedo de desprecio a los santos que responden al llamado a participar del árbol de la vida.139 que Este edificio al parecer, como ya hemos notado, representa una alternativa humana para la sabiduría verdadera, la sabiduría divina de Dios: Nefi registra que simboliza "el mundo y la sabiduría del mismo" (1 Nefi 11:35).

Mientras la Sabiduría propone la promesa de grandes bendiciones para aquellos que la aceptan y la escuchan, ella predice desastre para aquellos que deniegan su enseñanza:

Sino que desechasteis todo consejo mío Y mi reprensión no quisisteis,
También yo me reiré en vuestra calamidad, Y me burlaré cuando os viniere lo que teméis;
Cuando viniere como una destrucción lo que teméis, Y vuestra calamidad llegare como un torbellino; Cuando sobre vosotros viniere tribulación y angustia.
Entonces me llamarán, y no responderé; Me buscarán de mañana, y no me hallarán.
Por cuanto aborrecieron la sabiduría, Y no escogieron el temor de Jehová,
Ni quisieron mi consejo, Y menospreciaron toda reprensión mía,
Comerán del fruto de su camino, Y serán hastiados de sus propios consejos.
Porque el desvío de los ignorantes los matará, Y la prosperidad de los necios los echará a perder;
Mas el que me oyere, habitará confiadamente Y vivirá tranquilo, sin temor del mal.140

La sabiduría representa vida, mientras la falta de sabiduría conduce a la muerte.141 (Quizá la yuxtaposición de un árbol vivo y nutritivo en 1 Nefi con la estructura inanimada del edificio que representa la vanidad del mundo está dirigida a recalcar este punto.) " Porque los rectos habitarán la tierra, Y los perfectos permanecerán en ella, 22 Mas los impíos serán cortados de la tierra, Y los prevaricadores serán de ella desarraigados ".142 "Porque el que me halle, hallará la vida, Y alcanzará el favor de Jehová. Mas el que peca contra mí, defrauda su alma; Todos los que me aborrecen aman la muerte”. dice Proverbio 8:35–6, . El pecador, de hecho, cae en las garras de la "mujer ramera," la rival para la Señora Sabiduría: " Por lo cual su casa está inclinada a la muerte, Y sus veredas hacia los muertos; 19 Todos los que a ella se lleguen, no volverán, Ni seguirán otra vez los senderos de la vida. ".143 " Oh cuan maravillosas son las obras del Señor," exclama Ammon e el Libro de Mormón " cuán largo tiempo soporta él a su pueblo; sí, y cuán ciego e impenetrable es el entendimiento de los hijos de los hombres, pues ni buscan sabiduría, ni desean que ella los rija! (Mosiah 8:20). .144 De Modo Semejante, Eclesiástico 4:19 habla de la Sabiduría y del individuo que se aleja de ella " "ella le abandonará y lo dejará a su destino". En la visión de Lehi, esos que renegaron del fruto del árbol "cayeron fuera en caminos prohibidos y se perdieron (1 Nefi 8:28) o se ahogaron en las profundidades de la fuente" (1 Nefi 8:32). "Muchos se perdieron de su vista, vagando en caminos extraños" (1 Nefi 8:32). Era el miedo a este posible desenlace , después de participar del fruto del árbol, por el que Lehi estaba "deseoso que su familia debería compartirlo también" (1 Nefi 8:12). En una vena paralela, Eclesiástico 4:15–16 nos dice al respecto de la Sabiduría " el siervo obediente. . . La poseerá y la dejará en herencia para sus descendientes ".

En 1 Nefi 8:13–14, el árbol de Lehi es asociado con un río y una fuente de agua. "Los símbolos de una fuente asociado con árbol de la vida son frecuentes en la literatura de sabiduría también.145 Nefi mismo, en 1 Nefi 11:25, realmente compara el "árbol de la vida" con "la fuente de aguas vivas, lo cual brota," él la asocia, " con una representación del amor de Dios". "y también contemplé," él continúa, "que el árbol de la vida fue una representación del amor de Dios".

Y, verdaderamente, no puede haber mayor ilustración del cuidado de Dios para sus hijos que esto: "Porque de tal manera amo Dios al mundo que ha dado a su hijo unigénito para que todo aquel que en el cree no se pierda, mas tenga vida eterna".146

La inclusión en 1 Nefi de uno auténtico símbolo religioso preexilico del cual no pudo haber tenido idea un joven granjero de Nueva York y que no pudo haber deducido de la biblia — especialmente dado su conocimiento tremendamente limitado de ese libro a finales de la segunda decada del siglo XIX cuando él traducía las planchas de oro147 — sugiere que el Libro de Mormón es, ciertamente, un registro histórico antiguo. Y eso, a su vez, sugiere que Dios ciertamente,cuanto ama Dios al mundo que él dio a su Hijo Unigénito para salvarnos. El Libro de Mormón es, como reclama ser, un segundo testigo para Cristo.

Notas

Daniel C. Peterson, es profesor asociado de estudios Sobre el islámico y el idioma árabe en Brigham Young University, es presidente de la junta directiva de la Fundación para la Investigación de la Antiguedad y Estudios sobre el Mormonismo (FARMS) y editor de la publicación FARMS- Reseña de Libros.

William J. Hamblin, Paul Y. Hoskisson, Dana M. Pike, Matthew Roper, y John A. Tvedtnes proveieron varias referencias interesantes y, junto con Deborah D. Peterson, ofrecieron comentarios útiles en anteriores borradores de este ensayo. Por supuesto, el autor a solas es responsable de las discusiones de este documento y las conclusiones.

A fin de dejar clara mi posición, déjenme brevemente hablar más bien más a manera personal: Este ensayo no debería ser interpretado mal como un resumen para la innovación teológica o eclesiologica dentro de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los últimos Dias. Los miembros de esa iglesia por mucho tiempo han entendido y han aceptado la idea de una Madre Celestial. Si más información o instrucción referente a ella debe ser popularizada, mi convicción es que ésta vendrá a través de la revelación a las autoridades correctas, no a través de la agitación ni se emparejará, en cualquier forma significativa, a través del estudio académico. A menos que y hasta que la revelación mande de otra manera, creo que debemos quedarnos dentro de los limites establecidos por nuestras Sagradas Escrituras canónicas en esta materia. Sospecho que la noción antigua de Asera como la esposa de El refleja una doctrina verdadera, si bien frecuentemente confusa y corrupta. Sospecho, además, que fue tal el desorden y la corrupción que incitó a los reformadores Deuteronomistas, que se creyeron inspirados, ha oponerse y suprimir la veneración de Asera, tal como se opusieron y suprimieron la veneración del Nehushtan de Moisés. Mis sospechas no son, sin embargo, esenciales para la tesis fundamental de este documento, el cuál solo trata de simplemente analizar la representación, por un árbol, de una consorte divina cargando a un niño divino — para nosotros una yuxtaposición más bien inesperada — que fue inteligible para Nefi porque, independientemente de cualquier cosa que fuera su opinión personal de Asera, tal simbolismo le fue familiar.

1. Simo Parpola, " The Assyrian Tree of Life: Tracing the Origins of Jewish Monotheism and Greek Philosophy," Journal of Near Eastern Studies 52/3 (1993): 161 . Otro tratamiento útil del tema puede ser encontrado en Geo Widengren, The King and the Tree of Life in Ancient Near Eastern Religion (Uppsala, Sweden: Lundequistska Bokhandeln, 1951 ). Asko Parpola discute el motivo del árbol de la vida como aparece en el valle antiguo del rio Indo (Deciphering the Indus Script [New York: Cambridge University Press, 1994], 256–71 ) . The Tree of Life: Image for the Cosmos (New York: Thames and Hudson, 1974 ), Roger Cook le provee muchas imágenes del motivo, de épocas remotas al período contemporáneo. John S. Crawford, en "Multiculturalism at Sardis " (Biblical Archaeology Review 22/5 [September/October 1996]: 44) , las características una foto de un frasco de terracota encontraron en un sitio que data del siglo V AC en lo que hoy en día es Turquía. Está decorado con una cruz de la cual los ramos y las hojas crecen, obviamente pretende sugerir un árbol de la vida.

2. William G. Dever, (Biblical Archaeology Review 22/5 [September/October 1996]: 44) El Profesor Dever hace notar que la popularidad de la imagen del árbol de la vida en sellos antiguos Israelitas (por ejemplo., Las piedras preciosas grabadas usadas en anillos con un pequeño sello) y en incrustaciones de mobiliario de marfil. En la conversación, con mi colega en Asiriologia Paul Hoskisson me dice que él duda que el árbol de la vida realmente existió en Mesopotamia — o, al menos, que los materiales iconográficos sin explicaciones literarias (y, él dice, no tenemos a ninguno) no pueden establecer por ellos mismos que fueron. Él piensa, ya lo creo, que el árbol fuese originario del oeste semítico, lo cuál, si fuese verdadero, todavía sería ciertamente compatible con la discusión expuesta en este documento. Para más referencias sobre el árbol sagrado, vease a "Jahwe und seine Aschera": Anthropomorphes Kultbild in Mesopotamien, Ugarit und Israel: Das biblische Bilderverbot (Münster: UGARIT-Verlag, 1992), 178 n. 32.
3. El motivo es americano, nada menos que mediterráneo. Linda Schele esboza la centralidad del árbol sagrado como un tema iconográfico en la precolombina Mesoamerica e incluye numerosas ilustraciones en su estudio "The Olmec Mountain and Tree of Creation in Mesoamerican Cosmology" (in Jill Guthrie, ed., The Olmec World: Ritual and Rulership [Princeton: Art Museum, Princeton University Press in association with Harry N. Abrams, 1995], 104–17) . David Freidel, Linda Schele, and Joy Parker, in their book Maya Cosmos: Three Thousand Years on the Shaman's Path (New York: William Morrow, 1993) , discute el "árbol mundial" extensamente. Esos que han visitado el antiguo sitio mexicano recordarán que tanto el Templo de la Cruz y el Templo del Foliated Cross en Palenque están adornados, según las palabras de Michael D. Coe (The Maya, 3rd ed. [New York: Thames and Hudson, 1984], 99 , con "un árbol de mundo (que guarda un parecido asombroso con la cruz cristiana) que bifurca transmontado por un pájaro de quetzal". Allen J. Christenson, un Mesoamericanista Santo de los Ultimos Dias, examina el tema en su artículo The Sacred Tree of the Ancient Maya," Journal of Book of Mormon Studies 6/1 (1997): 1–23. Según Kevin Locke, un exponente y estudiante prominente de la cultura de la Lakota (Sioux) la gente que fue entrevistada para la Reviista Bahá'í International Community " La oración central de la cultura Lakota e para estar protegido bajo el ' árbol de la Vida ': 10).
4. Vease A Alma 32. La alegoría famosa del olivo, encontrada en Jacob 5, también puede estar relacionada con este motivo. Para un analisis mas extenso vease Stephen D. Ricks and John W. Welch, eds., The Allegory of the Olive Tree: The Olive, the Bible, and Jacob 5 (Salt Lake City: Deseret Book and FARMS, 1994). Erich Neumann's book The Great Mother: An Analysis of the Archetype (trans. Ralph Mannheim [Princeton: Princeton University Press, 1983], 50–2, 70), aunque seriamente arruinado por el consabido Jungianismo, contiene un debate interesante de semillas y el crecimiento que podría usarse para relacionar a Alma 32 con el tema del presente ensayo.
5. En la visión del árbol de Lehi, su atención estaba específicamente en el fruto, el cual era "blanco, para exceder toda la blancura que alguna vez había visto" (1 Nefi 8:11). Tal lenguaje ocurre a otro sitio en el Libro de mormón igualmente. Haciendo eco de la visión de Nefi de "el árbol que es precioso sobre todo," puntos de vista Alma de su "árbol que conduce a la vida eterna" que su fruto " es más precioso,. . . Mas dulce que cualquier otro,. . . más blanco que todo lo que es blanco, sí, y puro más que todo lo que está puro " (Alma 32:41, 42). Este fruto es también descrito como precioso en 1 Nefi 15:36 (para lo cuál probablemente debería compararse con Jacob 5:61, 74). Alma describe a Maria como "una vasija preciosa y escogida" (Alma 7:10). Los adjetivos en estudio aquí parecen formar un tipo de complejo conceptual. La esperanza de Moroni es que sus lectores incrédulos aún pueden arrepentirse y " sea encontrado sin mancha, puros y blancos. . . En ese día grande y último " ( Mormón 9:6 ). La blancura mencionada aquí, a propósito, es estar ocupado en un sentido racial que es la expresión árabe antigua iswadda wajhuhu (vea 3:106–7 ("su cara se puso negra"), que denote siente pesar o avergüenza, o la declaración del Qur'an que, en el último día, las caras de los justos serán blancas mientras esos de los malvados serán negras; Compare 39:60; l 75:22–4; 80:38–42; Vea también 16:58; 43:17).
6. Compare con Lucas 1:42 . El conocido salterio Maniqueo Coptico, que probablemente date del IV DC en Egipto, asimismo parece identificar a Cristo con la fruta notablemente dulce de un árbol sagrado. C. R. C. Allberry, ed., A Manichaean Psalm-Book, Part II (Stuttgart: W. Kohlhammer, 1938), 134, 155, 158, 171, 176, 185.
7. Michael D. Coogan, "Canaanite Origins and Lineage: Reflections on the Religion of Ancient Israel," in Ancient Israelite Religion: Essays in Honor of Frank Moore Cross, ed. Patrick D. Miller Jr., Paul D. Hanson, and S. Dean McBride (Philadelphia: Fortress Press, 1987), 115. Compare Dever, Recent Archaeological Discoveries, 121, 128, 166.
8. Para el carácter reciente y relativo de monoteísmo hebreo absoluto, vea a Baruch Halpern, "'Brisker Pipes Than Poetry': The Development of Israelite Monotheism," in Judaic Perspectives on Ancient Israel, ed. Jacob Neusner, Baruch A. Levine, and Ernest S. Frerichs (Philadelphia: Fortress Press, 1987), 77–115; Raphael Patai, The Hebrew Goddess, 3rd ed. (Detroit: Wayne State University Press, 1990) , especialmente pp. 27, 30, y 35 (donde Patai observa que algunos materiales poco monoteístas han sido editados de la Biblia tal y como la tenemos hoy); Lowell K. Handy, "The Appearance of Pantheon in Judah," in The Triumph of Elohim: From Yahwisms to Judaisms, ed. Diana Vikander Edelman (Grand Rapids, Mich.: Eerdmans, 1996), 27–43; Erhard S. Gerstenberger, Yahweh—the Patriarch: Ancient Images of God and Feminist Theology, trans. Frederick J. Gaiser (Minneapolis: Fortress Press, 1996), 2–3, 13, 35, 82, 86, 92, 136; and Jon D. Levenson, Sinai and Zion: An Entry into the Jewish Bible (San Francisco: HarperSanFrancisco, 1987), 58–65 . Muchas otras referencias podrían ser dadas. En las similitudes culturales entre cananeos y hebreos, véase a Patai, Hebrew Goddess, 31, 35, 40 (on the temple); Mark S. Smith, The Early History of God: Yahweh and the Other Deities in Ancient Israel (San Francisco: Harper & Row, 1990), xxii, 1, 3, 4, 25; and William Dever, "Is the Bible Right After All?" interview by Hershel Shanks, Biblical Archaeology Review 22/5 (September/October 1996): 31–4. Según el Profesor William G. Dever, en una conferencia en Brigham Young University en 14 febrero 1997, como aún las inscripciones inéditas Israelitas EN Kuntillet Ajrud mencionan a cuatro dioses: Yahweh, Baal, Asera, y El.
9. Smith, Early History of God, 154.
10. Ibid., 156.
11. Ibid., 152. Compare A Dever, Recent Archaeological Discoveries, 165, 166.
12. Frank Moore Cross Jr., "Yahweh and the God of the Patriarchs," Harvard Theological Review 55 (1962): 240.
13. Ibid., 234; compare 241–2; Conrad E. L'Heureux, Rank among the Canaanite Gods: El, Ba'al, and the Repha'im (Missoula, Mont.: Scholars Press, 1979), 29–70, 72.
14. Vease See Smith, Early History of God, 7; and Margaret Barker, The Great Angel: A Study of Israel's Second God (Louisville: Westminster/John Knox Press, 1992). Compare Larry W. Hurtado, One God, One Lord: Early Christian Devotion and Ancient Jewish Monotheism (Philadelphia: Fortress Press, 1988).
15. among the many references that could be given on this subject, Halpern, "'Brisker Pipes Than Poetry,'" 85; John Day, "Asherah in the Hebrew Bible," Journal of Biblical Literature 105/3 (1986): 387 and n. 9; and Peter Hayman, "Monotheism—a Misused Word in Jewish Studies?" Journal of Jewish Studies 42 (spring 1991): 1–15.La prueba significativa puede ser encontrada en Deuteronomio 32:8–9, donde "los hijos" Dios de la Septuaginta " están en desacuerdo con lel Texto Masorético “hijos de Israel". La lectura de la Septuaginta recientemente ha sido confirmada por un fragmento de Qumran (vea Emanuel Tov, Textual Criticism of the Hebrew Bible [Minneapolis: Fortress Press, 1992], 269, 365). . Uno piensa también acerca de Job 1:6 y 2:1, no decir del Salmo 29 (en su hebreo original), Salmo 82, y Miqueas 4:5.
16. Vea Smith, Early History of God, xxiii, xxvii, 8–11, 15, 21, 22, 23, 163; Patai, Hebrew Goddess, 133; Cross, "Yahweh and the God of the Patriarchs," 253–7; Otto Eissfeldt, "El and Yahweh," Journal of Semitic Studies 1 (1956): 25–37; J. A. Emerton, "The Origin of the Son of Man Imagery," Journal of Theological Studies 9 (1958): 225–42; and Dietrich and Loretz, "Jahwe und seine Aschera," 86, 93, 101, 118, 134, 146–7, 149, 157 Las más referencias para este punto de vista son dadas por L'Heureux, Rank among the Canaanite Gods, 57–9, 57–9. Halpern parece disentir en esta materia, si bien poco convincentemente (vease "Brisker Pipes Than Poetry,'" 88," y Herbert Niehr resume el punto de vista de la mayoría pero se dibuja en forma vaga para desaprobarla. The Rise of YHWH in Judahite and Israelite Religion," in Triumph of Elohim, ed. Edelman, 45)8; On the common motif of the withdrawal of the elder gods, see Patai, Hebrew Goddess, 128; y Halpern, "'Brisker Pipes Than Poetry,'" 80 Muchas referencias más podrían ser dadas, pero trascenderían el alcance del debate presente.
17. Vea el Day, "Asherah in the Hebrew Bible and Northwest Semitic Literature," 385–7, 398; Steve A. Wiggins, "The Myth of Asherah: Lion Lady and Serpent Goddess," Ugarit-Forschungen: Internationales Jahrbuch für die Altertumskunde Syrien-Palästinas 23 (1991): 384; and Steve A. Wiggins, A Reassessment of "Asherah": A Study according to the Textual Sources of the First Two Millennia BCE (Kevelaer: Butzon und Bercker, 1993), 192, que sugiere que el nombre Asera quiera decir "santuario" o "lugar sagrado".
18. Véase J. C. de Moor, "asherah," in Theological Dictionary of the Old Testament, ed. G. Johannes Botterweck and Helmer Ringgren (Grand Rapids, Mich.: Eerdmans, 1974), 1:439. On Asherah as divine wet nurse, see Wiggins, Reassessment of "Asherah," 26, 27, 71, 76, 89, 190; on her maternal aspect, see pp. 37, 71, 89..
19. Hay, además, prueba que ella fue una diosa principal entre los Acadios y sumerios y en Ebla, y que ella recibió adoración como madre de los dioses entre los Amoritas y los hititas. Para esto y para los atributos de Asera al que se refirió veáse Saul M. Olyan, Asherah and the Cult of Yahweh in Israel (Atlanta: Scholars Press, 1988), 39, 57 n. 82, 58 n. 88, 61; Patai, Hebrew Goddess, 36, 37, 38, 54, 55, 58–9, 61, 119–20, 122; compare 23, 24; de Moor, "asherah," 1:439; Wiggins, "Myth of Asherah," 392; Day, "Asherah in the Hebrew Bible," 385–7, 391; and Wiggins, Reassessment of "Asherah," 150–2. La prueba existente para Asera aparece más tempranamente en la antigua Mesopotamia y, algo después, Hacia el Sur de Arabia (vea a Wiggins, Wiggins, Reassessment of "Asherah," 2, 132–50, 153–63).
20. Vea A Wiggins, Reassessment of "Asherah,," 27, 71, 108–10, 131, 190. En p. 147 Wiggins se refieren al nombre personal babilónico Ashratum-Unni("Ashratum = Asera es mi madre").
21.John Wilson Betlyon, "The Cult of Aserah/Elat at Sidon," Journal of Near Eastern Studies 44/1 (1985): 53–6. Compare de Moor, "ashrah," 1:440; and Day, "Asherah in the Hebrew Bible," 387–8. Patai repara en que la diosa Astarte aparentemente había reemplazado a Asera en Sidon hacia el cuarto siglo AC (vea Hebrew Goddess, 56). Quizá ambas fueran asimiladas a Asera, claro está, Astarte fuese una diosa de la fertilidad (vea ibid., 57, 59–60).
22. Hugh Nibley, An Approach to the Book of Mormon, 3rd ed. (Salt Lake City: Deseret Book and FARMS, 1988), 47; compare 84, 88–9, 92, 98; and Hugh Nibley, Lehi in the Desert; The World of the Jaredites; There Were Jaredites (Salt Lake City: Deseret Book and FARMS, 1988), 12, 23–4.
23. See Patai, Hebrew Goddess, 37–8, 41, 42, 55; Smith, Early History of God, 6; Day, "Asherah in the Hebrew Bible," 387; and Wiggins, Reassessment of "Asherah," 29, 30, 32, 35 n. 71. "Athirat [Asherah] of the two Tyres" seems to be identical with "Elat of the Sidonians" (Wiggins, "Myth of Asherah," 388) Lehi y su grupo muy probablemente estaban de paso por Elat en su viaje de Jerusalén hacia la Tierra de Promisión (vea el mapa de Lynn M. Hilton y Hope Hilton, Search of Lehi's Trail [Salt Lake City: Deseret Book, 1976], 22–3)). El Corán 53:19–23, a propósito, se refiere a tres diosas, hijas de Alá (compare 6:100 (de quién nombra o el título es manifiestamente cognado con El o Elohim), uno de quien es Allat; 16:57; 37:149). Algunos comentaristas del Corán supuestamente identifican a otra de las hijas con un árbol sagrado, pero yo aún no he confirmado esto.
24. Vea Patai, Hebrew Goddess, 34; compare Dietrich and Loretz, "Jahwe und seine Aschera," 120. In Reassessment of "Asherah" (149), Wiggins repara en que la diosa fue conocida en Palestina durante el período Amarna (el catorceavo siglo AC).
25. La información anterior data del 14 de febrero de 1997 El Professor Dever dio una conferencia en Brigham Young University. Vea también J. Glen Taylor, Yahweh and the Sun: Biblical and Archaeological Evidence for Sun Worship in Ancient Israel (Sheffield: JSOT Press, 1993), 58–9; and Gerstenberger, Yahweh—the Patriarch, 66.On the Arad temple, see Dever, Recent Archaeological Discoveries, 139–40. En su conferencia, el Profesor Dever hizo notar a un león que se encuentra en la base de una mesa oferente en Arad. Asera fue a menudo asociado con leones (y fue llamado "la Señora del León").
26. Dever, Recent Archaeological Discoveries, 157–9. The objects are pictured in figs. 57 and 58, on pp. 158–9.
27. Patai mantiene el origen extranjero de Asera en Diosa hebrea (31–2, 38, 45, 52). Hebrew Goddess (31–2, 38, 45, 52). Smith (Early History of God, xxiii, 80–1, 146), Olyan (Asherah and the Cult of Yahweh, 4–7, 9, 13–14, 18, 22, 88), Saul M. Olyan ("The Cultic Confessions of Jer 2,27a," Zeitschrift für die alttestamentliche Wissenschaft 99 [1987]: 259), y Taylor (Yahweh and the Sun, 183) parece sostener eso, en algún sentido, ella fue nativamente Israelita Como se verá más tarde , ambos cananeos e Israelitas asociaron a Asera con el parto. Así, la exclamación de Leah en el nacimiento de un niño que ella significativamente nombró Asher, registró en Génesis 30:13, puede reflejar una muy temprana devoción hebrea para la diosa: "Be - asheri feliz soy yo, pues las hijas me llamarán a isheru - bendita".
28. Vea Patai, Hebrew Goddess, 39; and Thomas L. Thompson, "The Intellectual Matrix of Early Biblical Narrative: Inclusive Monotheism in Persian Period Palestine," in Triumph of Elohim, ed. Edelman, 119 n. 13. See Patai, Hebrew Goddess, 47, 52.
30. See Smith, Early History of God, 6, 145.
31. J. Glen Taylor, "The Two Earliest Known Representations of Yahweh," in Ascribe to the Lord: Biblical and Other Studies in Memory of Peter C. Craigie, ed. Lyle Eslinger and Glen Taylor (Sheffield: JSOT Press, 1988), 566. Para un debate relativamente completo del descubrimiento en Taanach, vease Taylor, Yahweh and the Sun, 24–37, 24–37 (enfoque la atención en Asera en pp. 28–9; Las fotos en 1a – 1d). Dever también discute la posición de Taanach, la cuál, entre otras cosas, soporta una imagen del árbol de la vida Recent Archaeological Discoveries, 134–6, 137, fig. 40).
32. David Noel Freedman, "Yahweh of Samaria and His Asherah," Biblical Archaeologist 50/4 (December 1987): 248. See Niehr, "Rise of YHWH," 57, 59.
33. See Edelman, "Introduction," 19; and Handy, "Appearance of Pantheon in Judah," 27–43.
34. Jeremías 2:27 condena la veneración de Asera, cuidadosamente cambiando los papeles de madre y padre en un acto de mofa. Vea a Olyan, "Cultic Confessions de Jer 2,27a," 254–9.
35. Brian Schmidt supuestamente piensa que una imagen de Yahweh mismo pudo haber estado en el templo en Jerusalén, al menos durante el período con posterioridad a la partida de Nefi de la ciudad (vea Diana V. Edelman, "Tracking Observance of the Aniconic Tradition through Numismatics," in Triumph of Elohim, ed. Edelman, 223 n. 118). "Representations of Yahweh"; Brian B. Schmidt, "The Aniconic Tradition: On Reading Images and Viewing Texts," in Triumph of Elohim, ed. Edelman, 75–105; Gerstenberger, Yahweh—the Patriarch, 33–4; and Edelman, "Aniconic Tradition," 185–225 En las imágenes de Yahweh entre los Israelitas antiguos, vea también a Taylor, Yahweh and the Sun, 109; and Dietrich and Loretz, "Jahwe und Seine Aschera," 100–3, 106–10, 112–17, 163.
36. Un resumen de la historia de Asera entre los hebreos se encuentra en Patai, Hebrew Goddess, 39, 41–2, 45–50; Smith, Early History of God, 80, 94; Olyan, Asherah and the Cult of Yahweh, 19, 70–2; W. G. Dever, "Asherah, Consort of Yahweh? New Evidence from Kuntillet ajrud," Bulletin of the American Schools of Oriental Research 255 (1984): 31; and de Moor, "asherah," 1:444. Estas fuentes proveen referencias bíblicas abundantes. Patai sostiene la opinión de que Ezequiel vio la imagen de Asera en el templo de Jerusalén en 592 aC, sólo algunos años antes de la destrucción de Jerusalén y la partida Lehita (vea a su Hebrew Goddess, 50–2). Dever afirma que Asera fue reverenciada en Israel hasta el fin de la monarquía (vea sus Recent Archaeological Discoveries, 164, 166; compare Wiggins, Reassessment of "Asherah," 125).).
37. Vea Smith, Early History of God, 98, 161–3; compare Gerstenberger, Yahweh—the Patriarch, 92, 136..
38. En otro sentido, claro está, ella nunca dejó de existir en absoluto. Ese es el punto central del fascinante libro de Raphael Patai, Hebrew Goddess (. 8).
39. Vea A Wiggins, Reassessment of "Asherah," 130.
40. ¿Dever, "Asherah, Consort of Yahweh?" 31. See his Recent Archaeological Discoveries, 123–4, 166; and his "Is the Bible Right After All?" 36–7. Diana V. Edelman, en su introducción para The Triumph of Elohim (16–17, 18, 19–20), también discute la supresión posible en el Antiguo Testamento de información referente a puntos de vista hebreos anticipados de Dios y los dioses (especialmente como se lleva bien con Asera), como hace Lowell K. Handy en "Appearance of Pantheon in Judah," 30.
41. Vea A Wiggins, Reassessment of "Asherah," 105. Un paralelo en el Libro de Mormón puede ser encontrado en Alma 37:21–34, donde el profeta Alma le aconseja a su hijo Helaman suprimir cierta información acerca de combinaciones secretas Jareditas, no sea que resulten ser seductivas para su audiencia.
42. Vea a Olyan, Asherah and the Cult of Yahweh, 10–13, 73.. Él apunta específicamente a lo que él estima como una afirmación falsa de que Asera fue el consorte de Baal, cuando mas bien lo fue de Yahweh o de El, (vea a pp. 38, 39, 61, 65, 73, 74; Compare a Wiggins, Reassessment of "Asherah," 93–4," 93–4). Los hipótesis del Freeman de que Yahweh quitó a Asera encima como un consorte de Baal siguiendo la victoria de Elías sobre los sacerdotes de Baal (vea a su "Yahweh of Samaria and His Asherah," 249). Olyan niega que Asera fue alguna vez la consorte de Baal, considerar más bien que los reformadores Deuteronomistas crearon esta relación como parte de su polémica en contra de su veneración entre los Israelitas, para darla culpable por asociación (vea a su "Cultic Confessions of Jer 2,27a," 258). Wiggins está de acuerdo que, en los textos Ugariticos, Asera no es nunca presentado como el consorte o aun el asociado cercano de Baal, pero es solamente el consorte de El (vea su "Myth of Asherah," 383–94). Ciertamente, aunque muchos estudiosos de la Biblia estarían de acuerdo con Lynn Clapham que asigna a Asera a Baal, Wiggins niega aun esto (vea a Lynn Clapham, "Mythopoeic Antecedents of the Biblical World-View and Their Transformation in Early Israelite Thought," in Magnalia Dei, the Mighty Acts of God: Essays on the Bible and Archaeology in Memory of G. Ernest Wright, ed. Frank Moore Cross, Werner E. Lemke, and Patrick D. Miller Jr. [Garden City, N.Y.: Doubleday, 1976], 117).
43. Dietrich y Loretz, "Jahwe und seine Aschera," 120. On pp. 117–18," alegan razones contra la "objetividad" de los escritores bíblicos.
44. El Libro de Mormón se refiere repetidamente a la "serpiente de bronce" de Moisés sin huella de condenación. De hecho, es descrito como un símbolo de Cristo (vea a Helaman 8:14–15; Compare a Alma 33:19–22; 2 Nefi 25:20), tal como El Salvador mismo lo usa en 3:14–15 Juan. (Tienta a suponer que, Asera y el Nehushtan, podrián ser símbolos del templo de un hijo y madre divina.)
45. Taylor afirma que ambos tanto el Nehushtan y el asera fuera "iconos Yahveísticos" (vea a su Yahweh and the Sun, 183).
46. Vea . See Smith, Early History of God, 80; compare Wiggins, Reassessment of "Asherah," 96, 101, 106, 128. According to Wiggins, pp. 126–8, possible denunciations of Asherah at Isaiah 17:8, 27:9, Jeremiah 17:2, and Micah 5:13 (= English 5:14) are all later additions to the texts.
47. Vea a Olyan, Olyan, Asherah and the Cult of Yahweh, 9, 73; and Smith, Early History of God, 80. See, however, Patai, Hebrew Goddess, 53 (Patai, in turn, is opposed by Day, "Asherah in the Hebrew Bible," 404–5); and Freedman, "Yahweh of Samaria and His Asherah," 248–9. Many years ago Julius Wellhausen proposed a reading of Hosea 14:9 (= English 14:8) that would refer to Asherah. For a recent discussion of the status of the debate, see Dietrich and Loretz, "Jahwe und seine Aschera," 110–12, 173–82.
48. Freedman, "Yahweh of Samaria and His Asherah," 248. The story is recounted in 1 Kings 18:1–46. See also Patai, Hebrew Goddess, 42–3, 45, 46; and Olyan, Asherah and the Cult of Yahweh, 17.
49. Vea 2 Reyes 10:18–28 13:6; Vea también a Olyan, Asherah and the Cult of Yahweh, 4; Patai, Hebrew Goddess, 43–6; and Smith, Early History of God, 80.
50. Olyan, Asherah and the Cult of Yahweh, 73..
51. Vea bid., 3–4, 9, 13–14, 22, 33, 43, 73, 74; Smith, Early History of God, 150; Olyan, "Cultic Confessions of Jer 2,27a," 257; and Halpern, "'Brisker Pipes Than Poetry,'" 83. Olyan nota "cuáles fueron evidentemente las asociaciones entre Jeremías y la escuela Deuteronomistica" ("Cultic Confessions of Jer 2,27a," 258 ). Sospecho, a propósito, que Lehi y su posteridad podrían ser clasificados con los Deuteronomistas; Su filosofía de historia es una pista principal en esta dirección pero es el tema para otro documento. Así es que no esperaríamos que un texto Deuteronomista como el Libro de Mormón alabe a Asera ni, puede ser, aun para mencionarla explícitamente. Pero razonablemente podemos esperar que contemporáneos de las controversias acerca de ella comprendan el modismo simbólico en el cual fueron llevadas, y es la tesis de este ensayo que Nefi hizo simplemente eso.
52. Dever, Recent Archaeological Discoveries, 159.
53. Smith, Early History of God, 89..
54. Ésta es la argumentación, por ejemplo, de Day ("Asherah in the Hebrew Bible," 393).
55. André Lemaire, "Who or What Was Yahweh's Asherah?" Biblical Archaeology Review 10/6 (1984): 46.
56. Vea a Olyan, Asherah and the Cult of Yahweh, xiv, 74; and Dever, "Is the Bible Right After All?" 37.
57. Thompson, "Intellectual Matrix of Early Biblical Narrative," 119 n. 10.
58. Smith, Early History of God, 19; compare 89, 92–3; and Olyan, Asherah and the Cult of Yahweh, xiv.
59. Vea a Olyan, Asherah and the Cult of Yahweh, 29, 33–4, 38, 74.
60. Lemaire, "Who or What Was Yahweh's Asherah?" 42, 44; André Lemaire, "Les inscriptions de Khirbet el-Qum et l'asherah de YHWH," Revue biblique 84 (1977): 602–3 (compare pp. 596, 597); Ziony Zevit, "The Khirbet el-Qum Inscription Mentioning a Goddess," Bulletin of the American Schools of Oriental Research, no. 255 (1984): 39; Olyan, Asherah and the Cult of Yahweh, 23; and Day, "Asherah in the Hebrew Bible," 394. Incidentalmente, los nombres personales que aparecen en la inscripción de Khirbat Al Qm son, como Zevit apunta de Yahveistas, o creyentes de Yahweh (p. 46). Lemaire ("Les inscriptions de Khirbet el-Qom et l'asherah de YHWH," 597–9) provee una buena descripción verbal del descubrimiento de al-Qum Khirbat, acompañado por una foto en p. 600 y una línea mucho más clara dibujada en p. 598. Una buena ilustración también aparece en Dever, Recent Archaeological Discoveries, 149, fig. 50. Dietrich and Loretz, "Jahwe und seine Aschera," 93–5, and Wiggins, Reassessment of "Asherah," 166–71.
61. Vea a Lemaire, Lemaire, "Les inscriptions de Khirbet el-Qum et l'asherah de YHWH," 608; Lemaire, "Who or What Was Yahweh's Asherah?" 44, 51; and Freedman, "Yahweh of Samaria and His Asherah," 246–9.
62. Sobre las influencias del norte en Kuntillat Ajrud, Vea Ze'ev Meshel, "Did Yahweh Have a Consort?" Biblical Archaeology Review 5/2 (1979): 32; y Lemaire, "Who or What Was Yahweh's Asherah?" 44 Para los resultados de radiocarbono recientes en citas, vea un hecho noticioso sin firmar en el tema en Biblical Archaeology Review 22/4 (July/August 1996): 12; compare Olyan, Asherah and the Cult of Yahweh, 32; Day, "Asherah in the Hebrew Bible," 392; Dietrich and Loretz, "Jahwe und seine Aschera," 95; and Wiggins, Reassessment of "Asherah," 171–81. Judith M. Hadley, "Kuntillet Ajrud: Religious Centre or Desert Way Station?" Palestine Exploration Quarterly 125 (1993): 115–24, persuasivamente sostiene la opinión de que las ruinas son de un caravanseray en vez de un santuario o una fortaleza.
63. Vea Al Liberto, "Freedman, "Yahweh of Samaria and His Asherah," 248.
64. ¿Vea A Did Yahweh Have a Consort?" 31 (pictured on p. 32); Dever, "Asherah, Consort of Yahweh?" 26–7 (illustration on p. 26); and Day, "Asherah in the Hebrew Bible," 391–2. Otra imagen en los pithos es de una vaca con su becerro lactante, el cuál Dever sugiere se llevó bien con el hecho que el epíteto principal de la cabeza del panteón cananeo fue "Toro El" (vea a su "Asherah, Consort of Yahweh?," 27–8). En In Recent Archaeological Discoveries (140–9) Dever discute el descubrimiento en Kuntillet Ajrud e incluye ilustraciones. 33, 34). En un documento desafortunadamente todavía inédito, mi colega Paul Hoskisson sostiene la opinión que el becerro de oro de éxodo estaba escogido para representar a Yahweh porque él fue el hijo de "El toro El" (compare con Taylor, Yahweh and the Sun, 31 n. 2). Una figurilla de un toro, quizá representando a el"Toro El," es descrita en Dever, "Is the Bible Right After All?" 34.
65. "Asherah, Consort of Yahweh?" 21; compare p. 30. See also Olyan, "Cultic Confessions of Jer 2,27a," 257, 259; and Dever, "Is the Bible Right After All?" 37 Intrigantemente, Meshel sugiere que aquéllas de las figuras en el pithoi en Kuntillat Ajrud puede ser un dibujo de Yahweh mismo (vea Did Yahweh Have a Consort?" 27, 31). Más recientemente, Schmidt, Schmidt, in "The Aniconic Tradition: On Reading Images and Viewing Texts" (75–105), presents an extended argument for the identification of the two figures as Yahweh and Asherah. Gerstenberger, in Yahweh—the Patriarch (33–4) concurs.
66. Patai, Hebrew Goddess, 52–3; compare Gerstenberger, Yahweh—the Patriarch, 33–4.
67.Freedman, "Yahweh of Samaria and His Asherah," 249; compare Day, "Asherah in the Hebrew Bible," 392; and Niehr, "Rise of YHWH," 54–5, 59.
68. Halpern, "'Brisker Pipes Than Poetry,'" 85. Halpern incluye referencias.
69. Vea aylor, Yahweh and the Sun, 74 n. 4, 99–111, 116, 171, 172 (where the Deuteronomists are said to have rejected the worship of the heavenly host), 174, 175, 183 and nn. 2–3, 201 and nn. 2–3, 203, 257–60 (to the exilic period, and even beyond).
70. Vea A Deuteronomio 4:19; l 17:3; 17:16 2 Reyes; 21:3, 5; 23:4, 5; 2 Crónicas 33:3, 5; Nehemias 9:6; Salmos 33:6 ; 148:1–5; Isaias 34:4; 45:12; Jeremías 8:2; 19:13; 33:22; Daniel 8:10; Sofonias 1:5. Compare a Halpern, Brisker Pipes Than Poetry,, 94, 100, 111 n. 44, y siguientes.
71. Vea el Day, "Asherah in the Hebrew Bible," 387, 399–400..
72. Vea Proverbios 8:22–34 . Esta imagen que emerge del estudio académico — un Dios entronizado que se sienta con su consorte en medio de un concejo divino compuesto de sus hijos, quienes son asociados con el sol y la luna y las estrellas — muy reciente derrama luz fascinante en la visión de Lehi en su estado actual registrado en 1 Nefi 1:9–11. Esa relato describe "Y sucedió que vio a Uno que descendía del cielo, y vio que su resplandor era mayor que el del sol al mediodía. Y vio también que lo seguían otros doce, cuyo brillo excedía al de las estrellas del firmamento. Y descendieron y avanzaron por la faz de la tierra; y el primero llegó hasta donde estaba mi padre, y le dio un libro y le mandó que lo leyera.". Claramente, esto se refiere al Salvador, Jesucristo, y sus doce apóstoles. (Taylor, a todo lo largo de su libro the Sun, argumenta a favor de un enlace antiguo entre lo que los Santos de los últimos Días identifican como el premortal Jesucristo como Yahweh o Jehová y el sol.) Asimismo a consecuencia de los estudios bíblicos recientes, sin embargo, el relato de la visión de Lehi también parece darle a entender nociones de la existencia premortal y el linaje literalmente divino de la humanidad que son a menudo presumidos para haber surgido sólo en el posterior desarrollo doctrinal de mormonismo.
73. ¿Vea A Dever, "Is the Bible Right After All?" 36; and Patai, Hebrew Goddess, 39, 52.
74. Citado en Patai, Hebrew Goddess, 39 ; Pero vea los comentarios escépticos de Wiggins Reassessment of "Asherah," 182–4). En p. 182, sin embargo, Wiggins da la apariencia de estar anuente para admitir la posibilidad de la veneración filistea de la diosa en Ekron (Tel Miqne) durante el mismo período.
75. Vea A Patai, Hebrew Goddess, 49; Y el Day, "Asera en la Biblia hebrea," 397. Durante su conferencia en Brigham Young University en 14 febrero de 1997, el Profesor William G. Dever exhibió fotos de muchos colgantes antiguos Israelita representando a Asera con un árbol.
76. Vea a Taylor, ""The Two Earliest Known Representations of Yahweh," 558–60, 565 n. 19; and Taylor, Yahweh and the Sun, 29. A photograph of the cultic stand (unfortunately backwards) appears in Paul J. Achtemeier et al., eds., Harper's Bible Dictionary (San Francisco: Harper and Row, 1985), 1012. Dever also alludes to Asherah's connection with the "sacred tree" (see his "Asherah, Consort of Yahweh?" 27). See also de Moor, "asherah," 1:441–3 en donde el Moor sugiere que la imagen estilizada de un árbol vino a reemplazar a la Asera-arbol real en el culto antiguo de la diosa. Wiggins, en la eassessment of "Asherah" (13 se refiere al trabajo de V. L. Piper, quien considera que los hebreos antiguos habrían visto una referencia para Asera en el árbol de la vida mencionados en la historia del paraíso terrenal.
77. William G. Dever, dé una conferencia en Brigham Young University, 14 febrero de 1997.
78. Wiggins, "Myth of Asherah," 383,, con referencias para la literatura pertinente. Sobre el tamarisco como un árbol sagrado, Jahwe und seine Aschera," 30; compare Olyan, "Cultic Confessions of Jer 2,27a," 256; and Day, "Asherah in the Hebrew Bible," 398, 400. Las diosas antiguas fueron frecuentemente asociadas con árboles. Considere a la Babilonica Ishtar, por ejemplo, quien fue asociado con fertilidad humana y con un árbol sagrado (la palma). La diosa griega Leto parece haber estado relacionada con Ishtar y pudo haber sido una "gran diosa Madre Asiática". Ella fue también probablemente una diosa de la vegetación y fue asociada con árboles — específicamente con una palmera sagrada (David R. West, "Some Minoan and Hellenic Goddesses of Semitic Origin," Ugarit-Forschungen: Internationales Jahrbuch für die Altertumskunde Syrien-Palästinas 23 [1991]: 377–9). La "reina" sumeria "de Cielo y la Tierra," la diosa Inanna — y quizá, en cierto sentido, aun identificada con un arbol Huluppu originalmente plantado en el Eufrates—, (vea a Diane Wolkstein and Samuel Noah Kramer, Inanna: Queen of Heaven and Earth [New York: Harper and Row, 1983], 5–9, 137–46). Hugh Nibley discute a la asociación de diosas con árboles en el antiguo Egipto (vea lo de él El The Message of the Joseph Smith Papyri: An Egyptian Endowment [Salt Lake City: Deseret Book, 1975], 166–7. Vea también a Leon Yarden, The Tree of Light: A Study of the Menorah, the Seven-Branched Lampstand (Uppsala, Sweden: Skriv Service AB, 1972), 44. Lemaire y Parpola suministran varias imágenes de árboles sagrados en el arte del Antiguo Cercano Oriente (vea a Lemaire, "Who or What Was Yahweh's Asherah?" 48–9; and Parpola, "The Assyrian Tree of Life," 161–208. Quizá significativamente en este contexto, en su artículo ""The Olmec Mountain and Tree of Creation"), Linda Schele sostiene la opinión de que los gobernantes antiguos de Mesoamerica fueron frecuentemente vistos como la personificación o representación del "árbol mundial," lo cual fue así mismo equivalentes (al menos en Teotihuacan) a la "gran Diosa". Widengren nota la identificación del rey (y eventualmente del Mesías) con el árbol de la vida en la antigua Mesopotamia y en la Biblia hebrea (vea he King and the Tree of Life, 42–58). En una comunicación privada conmigo el 11 noviembre de 1996, John A. Tvedtnes considera que el árbol de la vida representa a Cristo por sí mismo (Yarden señala que esta identificación es comun, especialmente en la literatura medieval; Vea a su Tree of Light, 42). Tvedtnes bien puede estar en lo correcto; Ciertamente la prueba demuestra que el árbol fue interpretado de este modo en la tardía antigüedad y la Edad Media. Pero esto, adentro y de sí mismo, no descarta una identificación con una consorte divina, ni necesariamente descarta la suposición de este documento de que el fruto del árbol de Nefi simboliza a Cristo. Los símbolos energéticos como el árbol de la vida pueden ser, y generalmente lo son, polivalentes. Como hemos visto, en Mesoamerica y el Cercano Oriente antiguo el árbol sagrado podría representar a la diosa y varón mortal, algunas veces simultáneamente. El salterio maniqueo, cuál, como vimos en nota 6 identifica aCristo con la fruta del árbol, le identifica a otro sitio con el árbol íntegramente (vea a Allberry, Manichaean Psalm-Book, 66, 116). Allen J. Christenson observa eso "en inscripciones mayas antiguas, el alma humano fue llamado sak nik ' nal "(" el árbol Sagrado de la Antigua cultura Maya, " 11 (' la cosa blanca de la flor '), en lo referente a las flores blancas de la ceiba; Sede 22 n. 13). Aun hoy, la ceiba enorme e impresionante es reverenciada por el maya como una manifestación del árbol mundial sagrado.
79. Vea el Día, "Day, "Asherah in the Hebrew Bible," 397–8, 401–4, y referencias abastecidas allí. (Los rabís no señalan cualquier tipo particular de árbol pero incluyen vides así como también granada, nuez, mirto, y sauces y sostienen la opinión de que la madera y la fruta de tales árboles no deben ser usadas.) Lemaire sostiene eso, aunque Asera fue una diosa en la religión cananea, la palabra asera (en minúsculas) en materiales bíblicos y en las inscripciones hebreas antiguas se refieren sólo a un árbol sagrado o, como puede ser, a una arboleda de tales árboles (vea a su Les inscriptions de Khirbet el-Qom et l'asherah de YHWH," 603–7; and his "Who or What Was Yahweh's Asherah?" 42–51). Ziony Zevit defiende la idea que el asera de la inscripción refiere a una persona divina, como no hace más si no todos los demás materiales en el tema citado en este ensayo (vea The Khirbet el-Qom Inscription Mentioning a Goddess," Bulletin of the American Schools of Oriental Research, no. 255 [1984]: 39–47). Aun Lemaire sugiere que Asera estaba en el proceso de hipostatización como un ser divino verdaderamente independiente durante el periodo bíblico hebreo (vea a su " Les inscriptions de Khirbet el-Qom et l'asherah de YHWH," 608; and his "Who or What Was Yahweh's Asherah?" 51).
80. Vea A Wiggins, Reassessment of "Asherah," 92.
81. Vea bid., 94–5, 101, 109, 129 (with rabbinic references); Patai, Hebrew Goddess, 38–9, 42, 45, 48; Smith, Early History of God, 81–5; Olyan, Asherah and the Cult of Yahweh, 1–3 (que sugiere una palmera datilera como el candidato botánico más probable); Meshel, "Did Yahweh Have a Consort?" 31; Freedman, "Yahweh of Samaria and His Asherah," 247; Day, "Asherah in the Hebrew Bible," 392, 397, 406; de Moor, "asherah," 1:441–3; and Gerstenberger, Yahweh—the Patriarch, 27–8, 32 (que señala la existencia de símbolos de ambas deidades masculinas y femeninas en los primeros santuarios Israelitas). La figura propia de las mujeres personificada del el sábado en posterior judaísmo es asociada con un "manzanar sagrado" (veaPatai, Hebrew Goddess, 270–3 ). El Antiguo Testamento es bastante poco claro en su tratamiento del Asera, como no sea para asociarlo con el culto pagano. ¿Esta poca claridad se intensifica por el hecho que, en virtualmente cada una de las cuarenta instancias donde Asera y sus variantes ocurren, la traducción Griega conocida como la Septuaginta nos da arboledas (?????, ????).
82. Levenson sugiere que el roble se asoció con el templo en Shechem en Josué 24:26–8 fue un árbol sagrado (vea su Sinai and Zion, 34, 36).6). En pp. 20–1 él las hipotesis que Yahweh mismo fue simbolizado por un árbol.
83. Vea a Olyan, Asherah and the Cult of Yahweh, 26, 28, 31–2; W. L. Reed, "Asherah," in The Interpreter's Dictionary of the Bible, ed. George Arthur Buttrick (Nashville: Abingdon, 1962), 1:250–2; de Moor, "asherah," 1:441; Day, "Asherah in the Hebrew Bible," 408; and Dietrich and Loretz, "Jahwe und seine Aschera," 82–5, 99. Reed tiene previsto la posibilidad que la Septuaginta ha sido mal interpretada y que su terminología griega refiere a un objeto de culto de madera en vez de a arboledas literales (vea a su "Aserah," 1:250). ¿Pero los comentarios de los primeros rabinistas también entregaron Asera como "arboleda" (vea a Lemaire, Lemaire, "Who or What Was Yahweh's Asherah?" 50). Hay cuatro excepciones. En Isaías 17:8 y 27:9, la Septuaginta da el término como "árbol" (1 2 Crónicas 5:16 de (dendra), y en dos otras instancias; 24:18) equivocadamente identifica Asera con una diosa muy bien definida, Astarte. La Vulgata Latina sigue a la Septuaginta, usando las interpretaciones "madera" (lucus) o "la arboleda" (nemus) y el nombre propio "Ashtaroth". la King James Version se basa en las lecturas del Septuaginta y el Vulgata y, en este asunto, le sigue en el error. Esto fácilmente puede verse en tales pasajes como Jueces 3:7 (donde la referencia es claramente para alguna suerte de seres o ser personal, análogo para Baal) y en 2 Reyes 23:6 (donde la remoción de una arboleda entera de árboles parece algo inverosímil). Joseph Smith no pudo haber derivado una noción precisa de la naturaleza del Asera de la Biblia King James.
84. Yarden, Tree of Light, 44–7, 103–6. Widengren, in The King and the Tree of Life (62–7) están de acuerdo que el menorah es un árbol estilizado, como hace a Levenson, quien también lo conecta con la zarza ardiente de Sinaí (vea su Sinai and Zion, 20–1). Para los Maniqueos egipcios que usaron el salterio copto, el árbol de la vida simbolizado "el Rey de Luz" (vea Allberry, Manichaean Psalm-Book, 66).
85. Smith, Early History of God, 84; compare Wiggins, Reassessment of "Asherah," 37, 71, 89; and Neumann, Great Mother, 48–50, 52, 241–3 El árbol sagrado Mesoamericano fue también asociado con la creación, el nacimiento, la vida, y una diosa primordial Schele, "Olmec Mountain and Tree of Creation," 110).
86. Vea Patai, Hebrew Goddess, 20, 116, 139–40, 151–2, 199, 265, 280.
87. La cita es de Olyan, Asherah and the Cult of Yahweh, 57 n. 82; compare Olyan, "Cultic Confessions of Jer 2,27a," 259.
88. Vea a lyan, Asherah and the Cult of Yahweh, 56–61, 65–7. Olyan acknowledges, on p. 56 algunos han identificado a Tannit como Anath precisamente por la supuesta virginidad. John Day está entre esos (vea a su "Asherah in the Hebrew Bible," 397). Las cosas a menudo obtienen un poco embrolladas por la tendencia en la antigüedad a confundir y mezclar a deidades. En esta tendencia consúltese a Olyan, Asherah and the Cult of Yahweh, 10–11. Patai nota la confusión frecuente de Asera y Astarte (vea a su Hebrew Goddess, 37, 41); de igual forma Day, "Asherah in the Hebrew Bible," 400; Vea también n. 21 arriba. La diosa Anath fue " la espineta y aún la licenciosa. . . Casto y promiscuo, " y, al igual que a Asera, ella fue nodriza para los dioses (vease a Patai, Hebrew Goddess, 61; Compare p. 120, donde la diosa griega Hera es aducida como un paralelo; Vea también a Smith, Early History of God, xix, 164; Olyan, Asherah and the Cult of Yahweh, 45–6; and de Moor, "asherah," 1:43). La castidad, la promiscuidad, y lo maternal estaban combinados en muchos antiguas diosas del Cercano Oriente, incluyendo la Inanna la virgen y amante sumeria , quien puede ser comparada con la Mesopotamica Ishtar y Anath, y la Persa Anahita (vea Patai Hebrew Goddess, 136–8, 140, 146–7). Inanna se caracterizó a sí misma como propietaria de la "verdad" y "engaño, el discurso franco" y "discurso calumnioso, traición" y "sinceridad" (vea a Wolkstein y Kramer, Inanna, 16–17). La antigua diosa judía figura Matronita es simultáneamente virgen, amante, y madre, así como la personificación del Sábado de algún conocimiento general y popular sobre un tópico judío (vea a la Patai, Hebrew Goddess, 140–3, 146–7, 154, 159, 203–4, 218–220, 249, 252–3, 257–70). En la noción de la madre virgen, vea a Neumann, Great Mother, 104, 196–7, 267, y para el fenómeno general de atributos contradictorios residenciado en la misma diosa, vea a pp. 12, 21–2, 38, 45, 50, 52, 65–7, 72, 75, 80–1. " Albright, Cross, Stadelmann, y muchos otros comentaristas por mucho tiempo han señalado una fluidez extraordinaria, casi desconcertante en la concepción de muchas deidades Semíticas Noroestes, han visto en el traslapo en sus papeles, su tendencia a combinar y bifurcarse completamente, y emparejar su habilidad para combinar opuestos. El-Asera es igualado por Baal-Anat. Anat es la esposa y hermana para Baal; La perpetua virgen y la figura materna; ¿La diosa de amor y de guerra "(Dever," Asherah, Consort of Yahweh?” 28; Compare Moor, "asherah," 1:439–41, 444; Day, "Asherah in the Hebrew Bible," 389). Croos remarca que "hay un impulso sincretista básico en el Cercano Oriente del politeísmo que tiende a mancomunar a los dioses con rasgos similares y funciones" (vea a su "Yahweh and the God of the Patriarchs," 235).
89. Vea A Jeremías 44:17–19, 25; CompareHalpern, "'Brisker Pipes Than Poetry,'" 83. Day, in his article "Asherah in the Hebrew Bible" (386), se refiere a una referencia Mesopotamica para la diosa Ashratum — a quién los estudiosos de lenguajes semíticos inmediatamente reconocerán como un casi cierto equivalente para la familiar Asera — como kallat shar shami, "la prometida del rey de cielo".
90. Vea A Patai, Hebrew Goddess, 280. El Coran 5:116 denuncia una trinidad cristiana consistente en Alá (de quién nombra o titula, como notable previamente, es conocido como El o Elohim), Maria, y Jesús. Compare la discusión implícita de 5:75. Intrigantemente, según Wiggins (Reassessment of "Asherah," 154, 163 ), el antiguol Sur Arabia conoció una tríada divina del Padre/Hijo /madre en la cual Asera fue la madre.
91. Ernest A. Wallis Budge, Egyptian Tales and Romances: Pagan, Christian and Muslim (London: Thornton Butterworth, 1935), 280. Compare the versions of the Apocalypse of Paul (chapters 45–6), based on Greek and Latin texts, in J. K. Elliott, The Apocryphal New Testament (Oxford: Clarendon Press, 1993), 639–40, and in Montague Rhodes James, The Apocryphal New Testament (Oxford: Clarendon Press, 1924), 549–50, where the connection between the virgin and the tree is perhaps a bit less direct.
92. The phrase is from Wiggins, "Myth of Asherah," 384.
93. 1 Nephi 11:18.
94. Vea A a Patai, Hebrew Goddess, 152. En apoyo de esto, podría ser notable que la madre divina cabalistica fue algunas veces descrita, algo así como su predecesora, Asera, como una nodriza (vea ibid., 127).
95. Vea ibid., 128, 145–6, 275. Wiggins nota a la asociación de la diosa Asera con mujeres humanas (vea a su Reassessment of "Asherah," 37).
96. Vea el debate en Patai, Hebrew Goddess 219, 282–94.
97. See Olyan, Asherah and the Cult of Yahweh, 71 n. 4.
98. See Patai, Hebrew Goddess, 272–5.
99. See The Oxford Classical Dictionary, ed. N. G. L. Hammond and H. H. Scullard, 2nd ed. (Oxford: Clarendon Press, 1970), 126–7. Resulta familiar con su estatua en Efeso tendrán poco problema viendo a Artemisa con carácter de una nodriza igualmente.
100. Roland E. Murphy describe las características de literatura de sabiduría, dando referencias abundantes (vea The Tree of Life: An Exploration of Biblical Wisdom Literature, 2nd ed. [Grand Rapids, Mich.: Eerdmans, 1996], 1–4, 103).
101. Vea, por ejemplo, Reyes 1 4:29–34 ; Job 1:3 ; Compare a Murphy, The Tree of Life, 23–5, 175, 195. Un texto egipcio antiguo datando apenas hacia el tiempo de Lehi, conocido como la Instrucción de Amenemope," parece tener una relación muy juntas con Proverbios 22:17–24:22 . Está a medias traducido en James B. Pritchard, ed., Ancient Near Eastern Texts Relating to the Old Testament, 3rd ed. (Princeton: Princeton University Press, 1969), 421–5.
102. See Murphy, Tree of Life, 33.
103. Vea A 1 Nefi 1:2; Y Nibley, Lehi en el Desierto; El mundo de los Jareditas; Y hubo Jareditas, 34–42.
104. Para la extensión que puede ser válidamente acoplada con obras literarias de sabiduría en absoluto, el Libro de mormón claramente se parece más el estilo admonitorio, como es esbozado en Murphy, The Tree of Life, 7–9.
105. Vea A Murphy, The Tree of Life, 22.
106. Proverbios 2:16 (compare 6:24; 7:5, 21–3); 20:19 (compare 12:6; 26:28; 29:5). Vea también Salmo 5:9 ; 12:2; El 78:36.
107. Vea, por ejemplo, 2 Nefi 28:22; Jacob 7:2, 4; Mosiah 7:21; 9:10; 10:18; 11:7; l 26:6; 27:8; Alma 20:13; 30:47; 46:5, 7, 10; 50:35; 52:19; 61:4; Helaman 1:7; 2:4–5; El 13:28; 3 Nefi 1:29; 7:12; Éter 8:2 . Daniel 11:21 amablemente resume un efecto frecuente de adulación en el Libro de Mormón.
108. Veo a Murphy, he Tree of Life, 15, para este tema en el Cercano Oriente antiguo. La noción es omnipresente en el Libro de Mormón. Aunque la tradición bíblica Deuteronomistica, que también enfatiza la conexión de rectitud con prosperidad, es obviamente para no ser identificada con la tradición de sabiduría, un número de estudiosos ha señalado puntos de contacto entre lo dos (vea ibid., 194–6). Asimismo, el Libro de mormón soporta la prueba de influencia inconfundible Deuteronomista. Pero ese es un tema para otro ensayo.
109. "El discernimiento" es mencionado en Alma 32:35 en un discurso sobre el árbol de la vida que está manifiestamente relacionado con el árbol que Lehi y Nefi había visto.
110. Compare Proverbios 26:12
111. 2 Nefi 4:34; 28:31.
112. Vea A 1 Nefi 11:35–6.
113. Vea 1:20–1 de Proverbios; 4:5–9, 13; El 7:4; 8:1–3, 22–36; El 9:1–3. El término hebreo traducido como "la sabiduría," hokmah, es, claro está, un sustantivo femenino. Para 1–9 de Proverbios como una subdivisión o unidad literaria dentro del libro como un todo, R. A. Dyson and J. McShane, "Proverbs," in A New Catholic Commentary on Holy Scripture, ed. Reginald C. Fuller (Nashville: Thomas Nelson, 1975), 500; Carole R. Fontaine, "Proverbs," in Harper's Bible Commentary, ed. James L. Mays, (San Francisco: Harper and Row, 1988), 495, 497; J. Terence Forestell, "Proverbs," in The Jerome Biblical Commentary, ed. Raymond E. Brown, Joseph A. Fitzmyer, and Roland E. Murphy, 2 vols. (Englewood Cliffs: Prentice-Hall, 1968), 1:496; Charles G. Martin, "Proverbs," in The International Bible Commentary, ed. F. F. Bruce (Grand Rapids, Mich.: Zondervan, 1986), 658. Murphy (Tree of Life, 133–49 y siguientes) ofrece un debate útil de " la Señora sabiduría".
114. Patai suministra referencias para las que no tengo espacio aquí para intercambiar opiniones (vea a suHebrew Goddess, 97–8 ). Proverbios 7:14 le aconseja a su audiencia a tomar a la Sabiduría como una hermana o la parienta.
115. There are, of course, no uppercase or lowercase letters in biblical (or any other) Hebrew.
116. Smith, Early History of God, 95.
117. Wiggins, "Myth of Asherah," 383.
118. See Smith, Early History of God, 95.
119. Si es así, el lenguaje de las planchas debe ser hebreo, o algo por el estilo . Compare 30:13 de Génesis.
120. Smith Early History of God, 95 Compare Proverbios 11:30 ; 15:4.
121. Otra vez, la raíz shr.
122. Salmos1:1–6 .
123. Compare Proverbios 4:13 y 1 Nefi 8:24, 30; 15:24.
124. Cito aquí y en otros sitios de la Biblia Inglesa Revisada.
125. Compare Proverbios 1:4, 8, 10, 15; 3:1, 11, 21; 4:1, 3, 10, 20; 5:1, 7–8, 20; 6:1, 3, 20; 7:1, 7; 1 Nefi 8:12–18.
126. Vea Proverbios 1:15, 19, 20; 2:1, 8, 9, 12, 13, 15, 18–20; 3:6, 12, 17, 23; 4:11, 12, 14, 18–19, 26–7; 5:5, 6, 8, 21, 23; 6:12, 23; 7:8, 12, 25, 27; 8:2, 13, 20, 32; 9:6. Compare los "caminos" (1 Nefi 8:20–3, 28) y "formas" (1 Nefi 8:23, 30–1) y "senderos" (1 Nefi 8:32) de la visión de Lehi. Compare también Salmo 1:1–6, citado más ariba. Ecclesiastico 4:17 toma una vista algo diferente, sugiriendo que la Sabiduria prueba a su creyente neófito: "Al principio ella le guiará por las formas tortuosas".
127. Vea 8:6–9 de Proverbios; Compare a 1 Nefi 13:26–9, 32, 34–40; 14:23; 2 Nefi 4:32; 9:47; 25:4; 26:33; 33:5–6.
128. Vea A 1 Nefi 13:26, 28, 29, 32, 34, 35, 40. El único lugar fuera de la visión de Nefi donde la locución pura y preciosa ocurre dentro del Libro de Mormón es 1 Nefi 19:3.
129. Compare Proverbios 3:14; 8:11, 19; También 2:4; Job 28:12–28 ; La Sabiduría de Salomón 7:8; 8:5.
130. Proverbios 1:20–1 de.
131. Proverbios 8:1–3
132. Proverbios 9:3
133. Allberry, Libro de Salmos Maniqueos, 66.
134. Vea, por ejemplo, La Sabiduria of Ben Sira 33:7–15; 42:15–43:33; and Murphy, Tree of Life, 103.
135. Para las dos "formas," vea Proverbios 1:32–3 ;l 10–15. Compare A Tree of Life, 103.. En la "mujer extraña," vea Proverbios 2:16–19 ; 5:3–23; 6:24–35; 7:4–27; 9:13–18; Y Murphy, Tree of Life, 194. Neumann ve "el carácter de encantamiento induciendo a su destino" — una descripción apropiada de la "ramera" — como un componente separable de la diosa arquetípica (vea a Great Mother, 81). Patai (Hebrew Goddess, 25) se refiere y remeda a Neumann. En contra de la teoría global de Neumann, sin embargo, Wiggins descuenta "la conexión de Asera con la ' diosa "amorfa ' de la madre.' Asera es la madre de los dioses en Ugarit, no La Gran Madre. . . . Ella no aparece en el papel de una madre cósmica de toda vida. Este mismo concepto viene ahora bien progresivamente denegado en los estudios de prehistoria europea. Es irónico que este concepto sea más lento para ceder terreno en el Cercano Oriente antiguo, donde comenzó "(" el Mito de Asera, " 392; El énfasis en el original). En una ilustración notable de la unión de características opuestas en el carácter de una "diosa" sola "," algúnos pensadores judíos asocian a la mujer galante de Proverbios con la Shekhina (vea a Patai Hebrew Goddess 150).
136. 1 Nefi 14:9–17.
137. Proverbios 9:13–18.
138. Proverbios 7:12
139. Como en Proverbios 1:22 ; 3:34; Compare a 9:6–8, 12; 1 Nefi 8:26–7, 33; 11:35.
140. Proverbios 1:25–33 de. Para la promesa de seguridad para esos que escuchan a la Sabiduría, vea Proverbios 3:25 de. La prosperidad en el Libro de Mormón es a menudo preludio para el desastre.
141. En la sabiduría se conformó la vida, vea Proverbios 3:2, 18, 22; 4:4, 10, 13, 22; 6:23–35; 8:35–6; 9:6–11. En la insensatez se conformo la muerte, vea Proverbios 2:18 ; 5:5; 7:22–3, 26–7; 9:18.
142. Proverbios. 2:21–2
143. Proverbios 2:18–19. Recuerda el lenguaje de Lehi en 2 Nefi 1:14, dónde él habla de "la tumba fría y silenciosa, de desde dónde ningún viajero puede regresar". Los críticos han afirmado que Joseph Smith plagió el pensamiento de Shakespeare — como si la idea no fuera más bien obvia y atestiguada de todas partes del mundo antiguo, incluyendo aquí en Proverbios.
144. Noto el pronombre femenino usado aquí referirme a la sabiduría.
145. Murphy, ree of Life, 29 (con referencias). Vea a Widengren, The King and the Tree of Life. Proverbio 5:15–18. también menciona aguas y ríos.
146. Juan 3:16
147. Para información sugestiva de falta de contacto directo de Joseph Smith con la Biblia durante la traducción del Libro de mormón, vease a John A. Tvedtnes y Matthew Roper, la revisión deof "Joseph Smith's Use of the Apocrypha," by Jerald Tanner and Sandra Tanner, FARMS Review of Books 8/2 (1996): 330–2. Dictando sus memorias, su madre recordó eso, como un joven de dieciocho (i.e., En 1823 o 1824) el joven Joseph "nunca había leído de cabo a rabo la Biblia en su vida". Además, "él pareció mucho menos inclinado para el examen de libros que cualquier del resto de nuestros niños," aunque él fue "mucho más dado para la meditación y el estudio profundo" (Lucy Mack Smith, Joseph Smith and His Progenitors [Independence: Herald House, 1969], 92)