viernes, noviembre 12, 2010

Adán en el Nuevo Testamento: Ecos del Edén y el Templo

Adán en el Nuevo Testamento: Ecos del Edén y el Templo — John W. Welch
Notas de Jack Welch sobre la presentación de John W. Welch en el IV Simposium  de The Temple Studies Group, publicado por David Larsen en  Heavenly Ascents

Nota: Recomiendo puedan visitar http://www.templestudiesgroup.com/
                                      Los dos Adanes, vitral de la Catedral de San Juan en Lyon, Francia

Ecos Verbales de Génesis 1-3 en el Nuevo Testamento

– Palabras ordinarias; palabras distintivas ; palabras Citadas ; Palabras relacionadas con el templo. Hay muchas palabras en el Nuevo Testamento Griego que parecen haber recibido deliberadamente preferencia (sobre otras alternativas) a fin enfatizar una relación con el Templo.

Ejemplos:

– ” La serpiente ” alzada en Juan 3

– Juan 15 – “ la vid verdadera ” es una manifestación del árbol de la Vida

– Muchas conexiones verbales – 40 ecos verbales de Génesis en el NT

=– la costilla de Adán — El Costado de Jesús = nacimiento de fe en los discípulos

– Jesus es el camino– el camino de regreso a Edén.

– Jesus es el “ icono ” (imagen) de Dios.

– Jesus sopla a los discípulos y ellos reciben al Espíritu Santo

– El polvo del tabernáculo mezclado con aguas amargas — en versión de los setenta aparece como “ aguas vivientes"”

Los compiladores de la Biblia no hicieron estas conexiones explícitamente, sino que escribieron en el entendido de que sus oyentes estarían familiarizados con estos temas del templo.

Alusiones Temáticas En Templo para Adán

Edén y el Templo están íntimamente relacionados. El Jardín de Edén en Génesis está esbozado como un santuario sagrado.

Jubileos 3:26-27 — Adán ofreció incienso en el altar – un deber del sumo sacerdote

Los escritores del NT comprendieron a Edén y Adán en este contexto del templo.

El buen Samaritano – el hombre baja del lugar sagrado y cae entre malos hombres – es revivido por un redentor

La parábola de los dos hijos sirviendo en la viña – uno dice que él hará la voluntad del Padre, el otro dice "Yo", pero no va

Véase en el Antiguo Testamento: Salmos 82:7; Oseas 6:7 ; Job 31:33; Eze. 28:11–19

En el NT: Juan 8:58 “ Antes de Abraham.” Lucas 10:18, 30.

Adán como un “ Hijo de Dios” (Lucas 3:38)

El NT tiene un punto de vista positivo de Adán

Lucas 3: 38 – Adán es Hijo de Dios – Adán y Jesús son una pareja

– El Hijo de Dios es un título de dignidad real – Adán y Jesús son ambos reyes

– Adán debió predominar sobre todo – El NT demanda esto mismo para Jesús

El hijo del Hombre - – según Marvin Sweeney El Sacerdote sirviendo en templo supuestamente representaba a Adán, así Ben-Adán (el Hijo del Hombre) es un título apropiado –


El Matrimonio de Adán y Eva (Mat. 19:3–9)

Mat. 19 – Gen. 2:24 — Dios se une a la pareja en el matrimonio — Adán es un sumo sacerdote casado – Malaquías 2:10, 15 – esposa del convenio (convenio matrimonial).

–Obligación del marido hacia la esposa

– “ Unirse” – asume lealtad concerniente a un pacto

” Uno en la carne ” establecimiento de la nueva unidad familiar– — Lo que Dios ha unido como una sola carne

” hueso de mi hueso ” 2 Sam 5 – – la mujer debe ser tratada como parte del propio cuerpo del hombre en el pacto - "no es el hombre sin la mujer y la mujer sin el hombre en el Señor" ” –

Jubileos – Edén es el pináculo de la santidad – Adán hace las funciones de sumo sacerdote allí

– De acuerdo con la tradición, el sumo sacerdote tuvo que estar casado — Lev. 21:15 — casado un una joven virgen

– Vease también Ben Sira 49:15 – 50:1

— —Al sumo sacerdote se le requirió que ofreciera sacrificios por si mismo y por su familia- Existe la tradición de que hubo una “ esposa de relevo ” en caso que la esposa del sumo sacerdote muriera antes del Día de Expiación – Era esencial que tuviera esposa.

Jesús fue un Sumo Sacerdote -Hebreos

Salvación a través de la Maternidad y como una Justa Pareja de Casados (1 Tim. 2:13–15)

1 Tim. 2:13–15 – “ ella se salvará a través de (dia) la maternidad, si ellos (el plural) continúan en la rectitud ”

– Gen 5:2 – hombre y mujer juntos son Adán – Los rabíes dicen que él que está sin una esposa no es una persona completa

– La pareja como un completo “ Adán ” 1 Cor. 11:11; Efe. 5:33; 1 Pet. 3:1–7

– La parábola del banquete matrimonial — Cristo como el novio

Superando Muerte Física a Través de Cristo (1 Cor. 15:20–23, 44–49)

1 Cor. 15:20–23 - Todos deben morir para ser despertados a la vida eterna –. Gen 3:17–19 — el Mundo por venir es un regreso al que ha existido antes – un regreso al Templo

Pablo hizo un uso expansivo del quiasmo en Gen 2:7 (soplo divino de la vida, pnoen zoes; alma viviente mortal, psychen zosan) — quedando como sigue: “El primer hombre Adán fue hecho alma viviente (psychen zosa); El último Adán fue hecho espíritu vivificante (pneuma zoiopoioun).”

¿De dónde tomó Pablo la idea del primer y el último Adán? ¿Philo? ¿Los Judíos Helenísticos? Stephen Molton sostiene la opinión que el Señor resucitado está todavía en la imagen de Dios-Poder del último Adán a fin de afectar a todo el género humano – el templo está abierto para todas las personas.

Adán como un Arquetipo de Cristo (Rom 5:14)

Adán es un arquetipo de Cristo (Rom 5:14) – – El es mucho más que el antetipo –. El también es el tipo. Los paralelos entre las vidas de Adán y el Hijo del Hombre hicieron eco en el NT.

– Jesus es el jardinero como Adán lo fue; Ambos fueron tentaron por Satanás; Ambos comieron la comida de los ángeles; El cuerpo de Adán fue sepultado con incienso; Eva vio a Adán ascender para cielo; La expulsión de Satanás

– Compare Rom 5 con hebreos — la comparación de Adán y Jesús como sumo sacerdote

– Sin una teología del templo, estas conexiones no hacen mucho sentido

– En el bautismo somos despojados de las prendas de vestir (garments) dadas a Adán y Eva y somos dotados de prendas de vestir de resurrección gloriosa



La iglesia es la asamblea de los primogénitos

Venciendo el Pecado a Través de Cristo (Rom 5:12–21)

La historia de Adán y Eva no es una historia del origen del pecado sino de proceso de llegar a ser como Dios. No heredamos el pecado original, sino que adquirimos la pecaminosidad por un mal curso de vida.

Correspondiendo uno a uno instancias de gracia, justificación, y obediencia.

La Restauración de Todas las Cosas (Hechos 3:21)

En el bautismo — ropa, muerte, resurrección (Gal. 3:27; Rom. 6:3–4; 1 Cor. 15:53)

En comunidad — unidad, conocimiento, hombre perfecto, plenitud (Efe 4:14)

En la imagen de Dios — el la forma, la imagen, gloria, perfección (Fil. 2:5-6; 3:21)

Adán y Jesús sirven como las tapas de un libro – en el plan de salvación – debemos nacer en la imagen física y espiritual de Dios.

miércoles, noviembre 03, 2010

Una Nueva Representación Artística de la Estela 5 de Izapa: Un Paso hacia una Interpretación Mejorada


Una Nueva Representación Artística de la Estela 5 de Izapa: Un Paso hacia una Interpretación Mejorada


John E. Clark
Traducción libre de Juan Javier Reta Némiga
Para una versión en PDF haga clic aquí

           
Durante los últimos 46 años, se ha discutido si  el monumento esculpido en piedra conocido como la Estela 5 de Izapa, procedente del sureste de México, pudiera ser una posible representación del sueño de Lehi registrado en 1 Nefi 8. De hecho la Estela ha llegado a ser conocida en algunos círculos Santos de los Últimos Días como la "piedra de Lehi". Mi propósito es presentar aquí el último dibujo de este monumento, discutir cómo se hizo este dibujo, y sugerir sus implicaciones con respecto a la hipótesis Lehi. No quiero decir que este breve artículo sea la última palabra al respecto. De hecho, evitaré hablar acerca de la mayor parte de los detalles técnicos y sólo resaltaré las características más significativas de la escena en la piedra para evaluar las implicaciones del reciente estudio.
          La intrigante idea de que un monumento tallado en piedra, encontrado en una región de la selva tropical del sureste de México, represente el sueño de Lehi, fue primeramente propuesta por M. Wells Jakeman del Departamento de Arqueología de la BYU a principios de los años cincuenta (véase el artículo sobre este tema hecho por Stewart Brewer). Desde entonces la piedra ha sido objeto de intenso estudio por numerosos académicos, siendo el más completo y persuasivo el realizado por V. Garth Norman. El punto central del debate a través de todos estos años es que cada uno de los estudiosos que han realizado una observación seria sobre esta complicada escena, han propuesto una interpretación diferente basada en un dibujo diferente. Hay muchas razones para esta variedad, pero uno de los más significativos es que la piedra está algo erosionada y los detalles esculpidos en ella son difíciles de ver, incluso, con la mejor iluminación. Siguiendo la recomendación tradicional de buscar mejorar las  representaciones del monumento a fin de obtener una interpretación más fidedigna, es que se ha completado el dibujo más reciente, realizado por la New World Archaeological Foundation (NWAF, por sus siglas en inglés) y en parte por FARMS; lo cual implica la necesidad de dar una nueva explicación sobre lo que el antiguo artista pretendió representar.

Volviendo A Dibujar los Monumentos de Izapa
 
         
Durante los últimos veinte años el progreso en la investigación sobre los monumentos esculpidos encontrados a todo lo largo de México y América Central progresivamente ha remarcado la necesidad de tener reproducciones más precisas de las imágenes. De 1963 a 1973, V. Garth Norman hizo una importante contribución para este esfuerzo trabajando bajo el patrocinio de la NWAF, fotografiando las principales esculturas de Izapa y publicando conjuntamente tanto un álbum de las reproducciones como un análisis extenso de las mismas[1]
          Naturalmente, dado que un número creciente de esculturas han sido descubiertas a todo lo largo de Mesoamérica en los años subsiguientes, y a medida que más estudiosos  de arte antiguo se han involucrado en la investigación de las mismas, la necesidad de tener reproducciones de las mismas mucho más fidedignas se ha vuelto notoria. Como un ejercicio para ver si nosotros podríamos obtener más detalles de las antiguas piedras usando nuevas técnicas de iluminación, la Fundación lanzó hace dos años un proyecto  cuyo propósito fue el  producir un conjunto actualizado de dibujos de las piezas de Izapa.
Ayax Moreno Ilustrador en jefe de la NWAF
          El proyecto aprovechó el talento del artista Ayax Moreno, ilustrador perteneciente al personal de la NWAF. No sólo su ojo experimentado y su hábil mano lo calificaron para dibujar los relieves de los antiguos objetos, él también pudo implementar nuevas tecnologías para realzar su discernimiento de lo que los antiguos artistas habían grabado. Por supuesto que él tuvo que superar problemas derivados de la delicada condición en las que se encuentran algunas de la esculturas antiguas, así como también el efecto oscurecedor  provocado por la  erosión en algunas de las superficies de la piedra. La textura de la piedra, las fracturas naturales, las fungosidades en la superficie, y el vandalismo. (a algunos se les ocurrió andar de turistas mormones tratando de resaltar los detalles en la estela 5) fueron algunos  de los retos a tener en cuenta a fin de obtener una mirada más cercana que la que las fotografías previas habían logrado.
          El primer paso de Moreno fue cubrir cada monumento con un plástico transparente sobre el cual él delineó con un marcador de aceite los detalles más visibles de la escena o figura esculpida. Esto se llevó a cabo durante la noche bajo una luz provista por lámparas fijas energizadas con una batería de automóvil. La luz fue repetidamente movida sobre la superficie de la piedra en un patrón circular a fin de producir una abundantemente iluminación de todos los lados y de cada ángulo. El resultado fue la detección de más características esculpidas y un mayor grado de finura que las obtenidas antes.
          El dibujo original en plástico fue reducido a un tamaño manejable en el estudio de la NWAF, colocándolo sobre una cuadrícula grande en una pared, y cada detalle en el plástico fue transferido a una hoja cuadriculada plana. Esta versión se redujo a su vez, punto por punto, a una cuadrícula de tan sólo un cuarto de la anterior. Dicha representación más pequeña entonces fue llevada de vuelta al campo para verificar las líneas que primero se habían trazado y agregar todavía los detalles más finos. En una etapa posterior , Moreno regresó al sitio otra vez y usó una cámara de vídeo a fin de grabar lo que se volvió visible cuando la luz en movimiento caía sobre la superficie de la escultura. En el estudio, la videocinta fue analizada cuadro por cuadro y los detalles revisados de nuevo tantas veces como fuera necesario. Sólo confirmé que los detalles fueron entintados encima del dibujo final. Como director del proyecto, actué como crítico, continuamente asegurándome o desechando detalles e independientemente revisando cada dibujo contra otros dibujos y fotos previas, nuestros videos, y la piedra original. Consultar las anteriores representaciones nos obligó a averiguar sobre la realidad de los detalles que otros tuvieron a la vista cuando reportaron sus observaciones.
          La actividad se convirtió en una pesadilla logística, consumiendo un año completo, mucho más de lo planeado originalmente. Quisiera enfatizar que todos  los monumentos de  Izapa, y no simplemente la Estela 5, fueron tratados de este modo. Esto nos proveyó de una ventaja. Un símbolo o una característica  artística especial que pudiera no ser tan claramente visible en un monumento podría ser mucho más visible en otro. Así Moreno siguió una curva de aprendizaje, llegando el proceso de dibujar a convertirse en algo interactivo; Él modificó sus dibujos con base en lo que él podría percibir de otras esculturas producidas en el lugar, que podemos suponer, pertenecían a la misma escuela,  al antiguo artista o artistas. Sin embargo, en ningún caso especulamos por la pura extrapolación de detalles de un monumento a otro sin una base demostrable.
          Los resultados fueron gratificantes. En términos generales, por supuesto, los  nuevos dibujos son como los anteriores fotos y bosquejos. (Salvo, por el uso de la cámara de vídeo con su útil característica de "zoom", todo lo que hicimos pudo haberse hecho cincuenta años atrás.) No obstante, la intensidad y el uso imaginativo de la iluminación , y la reiterada revisión de los detalles,  nos ha permitido obtener un nivel enteramente nuevo de información detallada de las esculturas. Firmemente creemos que un posterior examen de las esculturas de Izapa, probablemente no revelará más datos significativos, más allá de lo que nuestros dibujos ahora muestran.
          La NWAF espera en el futuro ampliar este proyecto con el propósito de volver a dibujar los antiquísimos monumentos en otros sitios igualmente antiguos en Mesoamerica. Eso permitiría que por primera vez se pudieran hacer comparaciones fidedignas no sólo entre un monumento y otro monumento de Izapa sino también con las obras de artistas en otras regiones. En el ínterin tenemos la intención de publicar (tentativamente planeamos hacerlo con  FARMS Research Press) un volumen de todos los dibujos de Izapa para el uso académico.

El Lugar de Izapa en la Historia Cultural de Mesoamérica
El grupo A de Izapa consiste de las Estructuras 55, 56, 57, y 58. Veinticinco piedras monumentales fueron colocadas cerca de estas estructuras. Cinco Estelas, incluyendo la Estela 5 (segunda de izquierda a derecha y la Estela 25 (segunda de la derecha) fueron dispuestas frente a la Estructura 56. El sitio entero incluye cinco grupos adicionales. Cortesía de NWAF

         
Izapa fue el centro religioso antiguo más importante del área del Soconusco, en la franja costera del Pacífico del estado mexicano de Chiapas. Las grandes estructuras piramidales fueron construidas alrededor de plazas centrales comprendiendo cierto número de grupos diseminados a través del sitio. Los monumentos tallados fueron colocados en puntos cruciales de frente y alrededor de las pirámides.
          Es particularmente notable la disposición de estos monumentos, edificios, y plazas; dado que siguen un intrincado patrón de líneas en perspectivas que señalan donde debían ser colocados. Esas líneas fueron divisadas, digamos, a partir de un monumento, para, desde allí cruzar otros dos monumentos,con el propósito de enfocar la atención en un pico o una muesca en el horizonte donde el sol ascendía en el día del equinoccio de otoño o algún otro notable acontecimiento celeste. Al parecer los sacerdotes-proyectistas delineaban dichas perspectivas a partir de un punto del tiempo antiguo cuando el sitio ceremonial fue primeramente concebido, diciendo, en efecto, "en este lugar colocaremos el centro de X estructura, que pretendemos que signifique tal o cual cosa, y a partir de allí en conformidad con esta montaña erigiremos el monumento Y, que significará otra cosa". Las especulaciones acerca de los significados religiosos de la complicada disposición en Izapa han incluido nociones acerca de la secuencia de las estaciones, los meses y la estructura del calendario, ciertos mitos conservados entre los posteriores habitantes de Mesoamerica, y rituales y creencias concernientes al nacimiento, la muerte, y la vida después de la muerte. Por supuesto que nadie sabe hoy por hoy con toda seguridad qué ideas gobernaban las mentes de los constructores, pero esas ideas han de haber sido poderosas y respetables.
          Una gran oleada de creatividad caracterizó la vida en Izapa desde cerca del 300 al 50  dC. Esto queda de manifiesto especialmente en un estilo de arte único mostrado en los monumentos. Muchos o quizá todos los que han sido descubiertos fueron esculpidos y quedaron erigidos en ese periodo.[2]  Durante ese breve periodo, el arte de Izapa influenció una amplia región de las tierras altas del área Guatemala (notablemente la gran ciudad cuya ruinas son ahora conocidas como Kaminaljuyu), la Península de Yucatán , la región central de Chiapas, y lugares tan lejanos como las montañas de los Tuxtlas en el sur de Veracruz (en la costa del extremo sur del Golfo de México), así como también Oaxaca (las ruinas de Dainzu), al noroeste de Izapa.
Este dios o humano que asume el rol del dios lleva las características de Ehecatl, el dios del viento de los postreros aztecas. Al parecer la representación de él en Izapa documenta una forma ancestral del dios del viento. Entre los aztecas, Ehecatl fue considerado una advocación de Quetzalcoatl.
          La  principal preocupación de los arqueólogos y los historiadores del arte con respecto al arte de Izapa ha sido sacar en claro qué papel jugaba la región como un puente — en el tiempo y en el espacio. En términos geográficos la zona de Izapa se localiza en el  extremo sur del territorio habitado por hablantes de lengua Mixe-Zoque, una familia de lenguas que probablemente fue usada por portadores de la tradición Olmeca. El territorio Olmeca tuvo su centro en la porción sur del estado de Veracruz. Pero llevaron las  concepciones de dicha  cultura, surgida en algún punto entre 1,300 y 900 aC, hacia el sur de su tierra natal a través del Istmo de Tehuantepec, hasta las tierras bajas de la Costa del Pacífico quizá hasta El Salvador. Izapa ocupó una zona dónde los olmecas establecieron contactos e interactuaron fuertemente con grupos de lengua maya al este. Así es que Izapa podría ser vista ya sea como un puesto de avanzada en la frontera o un puente por medio del cual los Olmecas transmitieron sus rasgos distintivos a los hablantes de lenguas pertenecientes a la familia maya del este. En términos de tiempo, los pobladores de Izapa pueden verse como intermediarios a través de quienes los conceptos Olmecas (del período que comprende del 1,300 aC y 400 DC) fueron transmitidos a través de los siglos hasta alcanzar a la posterior civilización maya que alcanzó el éxito durante el primer siglo AC  hasta el  900 DC.
Esta notable de imagen Ehecatl fue excavada  cerca de la Estela 5 por arqueólogos de la BYU-NWAF. Data del segundo siglo antes de Cristo y es considerada un tesoro arqueológico de México

          En todo el cuerpo de arte esculpido en Izapa, la Estela 5 nos ofrece la escena más complicada. Ciertamente, es una de las más complicadas esculturas de todo Mesoamérica. Norman llama a la escena representada en la Estela 5 una "supernarrativa," pues parece representar alguna historia o acontecimiento complicado. Es notorio que en la antigüedad llevase un significado especial más allá que  cualquiera de las piedras talladas en el lugar. Más adelante Norman, continúa, "obviamente es de una naturaleza más limitada — si debiésemos hacernos cargo de  otros diez monumentos  de Izapa y tratarlos como una unidad, aproximadamente tendríamos una idea del reto que significa interpretar la Estela 5". Él cuenta en esta Estela 12 figuras humanas como mínimo, una docena de animales, cerca de 25 objetos botánicos e inanimados, y 9 máscaras estilizadas de deidades. El exótico simbolismo de estos elementos  en forma individual visto en conjunto presenta complicadas relaciones entre todos ellos, al combinarse,  representa un serio problema para alguien que intente decirnos lo que la escena - quiso decir - o representar. Pero la interpretación correcta de esta "supernarrativa" podría proveer una llave para saber por qué y cómo fue Izapa tan esencial en la historia, el arte, y la religión del área durante casi dos milenios. Sin embargo, Norman hace notar que un inexacto descifrado de un erosionado o confuso detalle ha infestado a los tratamientos previos de la Estela 5".[3]
El Nuevo Dibujo de Moreno-Clark
 
         
En sus temas y símbolos, la Estela 5 es indiscutiblemente el monumento más complicado esculpido en cualquier parte de los Américas antes de Cristo. No es de extrañar que ha estimulado el interés y variadas interpretaciones. Afortunadamente, cierto número de las características que exhibe pueden ser identificadas en otras esculturas Mesoamericanas. Los eruditos han resuelto los significados de estas figuras a partir de difíciles comparaciones críticas de cómo son usadas en el arte a todo lo largo de Mesoamérica. Al comparar los contextos con los mitos y las tradiciones nativas ha sido posible determinar ciertos hechos acerca de lo que los antiguos artistas deseaban comunicar. El trabajo de Norman, data de hace un cuarto siglo, y fue la vanguardia en los esfuerzos con relación a las esculturas de Izapa, pero ahora hay más conocimiento acerca de estas materias.
          La escena esculpida en la Estela 5 es mayormente simétrica; Muestra grupos apareados de figuras humanas o seres sobrenaturales flanqueando un árbol frutal central. De acuerdo con el arte Mesoamericano del mismo período que ha sobrevivido en otros sitios, la serie de bandas esculpidas y los diseños en lo alto del monumento se identifican con los cielos, y el otro conjunto de bandas, líneas rectas, y triángulos en la base del monumento representan la tierra. Las largas raíces del árbol parecen penetrar en el suelo. Pero cuando miramos con atención, vemos como las raíces son en realidad los dientes alargados de un cocodrilo o el monstruo terráqueo, mientras que el tronco del árbol se tuerce como el cuerpo de un cocodrilo, una característica dibujada  también en otros monumentos de Izapa. Las ondas de agua son representadas cayendo en cascada abajo del lado derecho del cuadro como lodo debajo de la tierra. En el antiguo pensamiento Mesoamericano, se creía que la tierra yacía sobre la parte trasera de un cocodrilo que flotaba en el mar primordial. El agua y los signos terráqueos en la Estela 5 evidentemente exhiben esta asociación agua-cocodrilo.
          Muchas de las figuras bosquejadas en el monumento serán poco familiares para la mayoría de los lectores, porque son símbolos especiales exclusivamente conocidos entre las personas antiguas de Mesoamérica. Las dos figuras más grandes a cada lado del monumento representan a los monstruos híbridos serpiente- jaguar; Los cuerpos y las cabezas son de serpiente, pero los dientes son de un jaguar. Las dos más grandes figuras — "flotantes" que están más cerca del árbol — considero que son dioses, u hombres vestidos como dioses. El primero a la izquierda lleva puesta una máscara de pájaro y una concha de mar grande detrás de su cabeza, mientras que el primero sobre el lado derecho lleva una máscara del jaguar y un tocado de gran estatura. Su cara y máscara fueron intencionalmente deformadas en la antigüedad, pero hay bastantes restos visibles para identificarle como un imitador del jaguar. Esta pareja de dioses representan  a los dos dioses más poderosos en Mesoamérica, conocidos muchos siglos más tarde entre los aztecas del México central como Quetzalcoatl y Tezcatlipoca. Representan las fuerzas opuestas, muy similar a Thor y Loki en la tradición escandinava. (Sin embargo, esta comparación conceptual no debe dar a  entender ninguna conexión histórica entre Izapa o los aztecas por un lado y Escandinavia por otro.) Quetzalcoatl fue el dios Mesoamericano de la  lluvia y la abundancia; su nombre — si no es que  sus papeles especiales — son sin duda ya familiares a algunos lectores. Tezcatlipoca fue el dios más poderoso de los aztecas, asociadas sus características con las del jaguar, la bestia terrestre más poderosa conocida en el Nuevo Mundo. Así como Quetzalcoatl él fue conocido desde épocas remotas en México bajo un nombre u otro.
Figuras como esta, representando a un hombre o a un dios viejo, son realmente comunes en el arte Mesoamericano. Lo que se ve como un dedo apuntando es probablemente el fin de una soga que se ve rodea el asiento;  La soga a menudo significa acercamiento
          Cada dios es atendido de cerca por figuras más pequeñas, pero es imposible ver con seguridad lo que cada asistente está haciendo. Los que están sobre el lado derecho puede que vistan una imitación del traje del dios jaguar en alguna suerte de ceremonia de investidura.
          Debajo de las figuras están seis individuos sentados, tres a cada lado del árbol. La figura colocada en la izquierda extrema es un hombre viejo encorvado con un gorro terminado en punta. Él está sentado sobre un trono de calavera. Sus huesos sobresalen notoriamente a la vista, representando un cuerpo viejo, esquelético. Él pudiera representar a la muerte, o a un sacerdote o un rey envejecido con una máscara representando a la muerte. En un cojín detrás de él se sienta una mujer vieja. Enfrente de él hay otra persona. Oleadas de humo salen de un incensario situado entre lo dos. El quemar incienso  fue un rito común de oración y súplica en la antigua Mesoamérica. Un incensario similar está  dibujado en la escena que hace juego sobre el lado derecho del árbol. La figura principal aquí se muestra sentada con las piernas cruzadas en el suelo, y una persona se sienta detrás de él sujetando un parasol. El joven en el centro del grupo a mano derecha lleva un  elaborado tocado que exhibe los símbolos de la realeza y al dios del maíz en la iconografía convencional Mesoamericana (el repertorio de símbolos significativos).
          Trabajar más allá en los detalles de nuestro nuevo dibujo de la Estela 5 y lo que significan dará ocupación a los estudiosos durante los próximos años. Así es que la resolución final del significado de la escena está todavía lejos. Sin embargo, algunos significados de la escultura, son ya obvios a la luz de lo que sabemos acerca de otras representaciones Mesoamericanas. En el caso de la Estela 5 vemos a dioses y a otras criaturas sobrenaturales, realeza, animales investidos con un mítico y valioso simbolismo y mortales. Algunos de estas figuras están adornadas por completo; Otros están delineadas en ceremonias y actos piadosos. El incienso humeante ciertamente señala actividad ritual, oración, y devoción. La mayor parte de las personas son mostradas sujetando objetos en sus manos. La mujer, por ejemplo, sujeta una espina dorsal serrada de una raya con la cual ella acostumbra punzarse para hacer un hueco en su lengua con el propósito de extraer sangre a fin de ofrendarla a los dioses — un acto de culto que se asocia con la ofrenda de incienso. El joven rey maicero sujeta un objeto puntiagudo, quizá con el mismo propósito. El Autosacrificio o auto-sangría fue una costumbre frecuente y significativa durante  milenios en Mesoamérica, especialmente entre los sacerdotes y  la alta realeza. Al parecer este ritual es el que está siendo bosquejado en la Estela 5.
          Además de individuos importantes involucrados en los ritos, vemos conceptos míticos, dioses, y entidades sobrenaturales en este monumento. La disposición espacial de las figuras es indudablemente significativa, pero mucho de su significado queda por resolver. Norman argumentó a favor de un esbozo de un ciclo ritual de algún tipo, y ésta parece ser una buena posibilidad, aunque la naturaleza precisa del ciclo se mantiene poco clara.

El significado preciso de estos colibríes  es desconocido, pero a ellos se les asocia tradicionalmente con los Indígenas Zoque, antiguos habitantes del área de Izapa.
El estilo de las figuras mostrado en la Estela 5 — su ropa, por ejemplo — es la culminación de una larga tradición de piedra esculpida en el sureste de México que data de al menos el año 1,300 aC, y sin duda las técnicas de trabajo en piedra tienen un pedigrí igual. Esculpir el monumento de Izapa requirió que artesanos usasen cordones para medir la piedra en patrones tradicionales según los trazados y medidas estándares. La escena propuesta se trazó entonces o se talló en la superficie. Herramientas de piedra puntiaguda se usaron para picar  y moler hasta hacer que las figuras sobresalieran apropiadamente en el  bajorrelieve. Herramientas de metal o cinceles no fueron utilizados. Algo de la textura áspera de la superficie esculpida es el resultado del uso de martillos de piedra para esculpir la escena.
El Dibujo en relación con el interés SUD en la Estela 5

Stewart Brewer discute en este asunto la historia fascinante de M. Wells Jakeman que reclama que la escena en la Estela 5 representa el sueño de profeta Lehi o la visión del árbol de la vida. Durante los últimos 45 años muchas personas SUD han aceptado la aseveración de Jakeman de que "este árbol de la vida esculpido en Izapa es ni más ni menos que un dibujo antiguo en piedra del mismo episodio del árbol de la Vida encontrado en el registró del Libro de Mormón, en 1 Nefi 8".[4]
          Es obvio que un dibujo más preciso de la Estela 5 debería de interesar a los Santos de los Últimos Días que acepten la interpretación de Jakeman. Igualmente, aquellos que pueden estar ajenos a su punto de vista o que han dudado en aceptarlo querrán lograr la resolución más veraz del asunto a partir de la última representación.
          El proyecto de NWAF para dibujar los monumentos Izapa ha producido resultados pertinentes para una evaluación del punto de vista de Jakeman, pero tal evaluación no fue uno de los objetivos del proyecto. Nuestra meta, explicada arriba, fue producir la representación más precisa posible. Cualquier conexión entre la producción del nuevo dibujo y cualquier interpretación, SUD o No-SUD sobre lo que representa el monumento es puramente incidental. No obstante, como un servicio para aquellos que sientan la necesidad a evaluar la teoría de Jakeman, he formulado debajo lo que me parece que son las cuestiones más pertinentes sobre la conciliación de su punto de  vista con el nuevo dibujo.

¿Conexiones con el Viejo mundo?

          No hay mucho qué decir aquí. Me consta que no hay ninguna conexión obvia ya sea temática o estilística con el arte del viejo mundo. La pregunta que debe formularse es por qué alguien podría esperar que haya alguna.  Una pregunta más importante es sobre como incorporar tales supuestos en los análisis y las conjeturas. Cualquiera que sea el campo de estudio, los investigadores han aprendido que la seguridad en la interpretación de la evidencia se encuentra en las siguientes normas basadas en la experiencia "¿Acaso se cosechan hijos de los abrojos? "? (Mateo 7:16). En el estudio del arte Mesoamericano, es una presunción sabia que cualquier monumento encontrado en América se hizo en América. Si es así, se habría hecho por artistas locales, según los cánones locales o las reglas artísticas, e implicarían ideas locales. Concluir de otra manera sería justificado sólo como algo muy inusual y a partir de una fuerte evidencia. Además, la presencia de grabados en piedras esculpidas en Izapa, todas hechas esencialmente con el mismo estilo, sostienen la opinión que esta actividad creativa fue un fenómeno normal en este sitio que produjo un cuerpo entero de arte relacionado; Con la  Estela 5 no hablamos acerca de un pedazo solitario que excepcionalmente se conecta a una parte distante de mundo.

          En el caso de Izapa, además, no encuentro razón para creer que allí alguna vez  hubo suficiente evidencia para trastocar la presunción de que los monumentos son obras locales. Todos los temas en el arte de Izapa son Mesoamericanos, y el estilo deriva  claramente de anteriores estilos en la mismo área geográfica. El único estudio que intentó mirar hacia el Cercano Oriente para hallar paralelos con la escena representada en la estela 5 fue hecho por Irene Briggs en 1950 quien presentó paralelos temáticos generales entre las representaciones del árbol de la vida en Mesoamérica y en el Cercano Oriente.[5] Pero ella nunca demostró cualquier conexión significativa  entre el estilo de arte occidental de  Asia y Mesoamérica, ni cualquier otro lo ha hecho así.
¿Izapa como una Ciudad  del Libro de Mormón?
          La prueba interna del Libro de Mormón parece definitiva sobre que los Nefitas no tuvieron nada que ver con Izapa, y es dudoso que los Lamanitas lo hicieran.

El área de asentamiento. El relato nefita tiene a Nefi y a sus seguidores huyendo de su tierra costera de la primera herencia para ir tierra adentro "arriba" a la tierra de Nefi. Poca información nos es provista acerca de sus asentamientos durante los próximos siglos, al parecer permanecieron dentro de una región bastante pequeña de la región montañosa. Se multiplicaron y cubrieron toda la tierra inmediata de Nefi; Tuvieron reyes, sacerdotes, y hombres poderosos; estuvieron casi constantemente en guerra con los Lamanitas. Finalmente, alrededor del año 200 aC, el grupo principal escapó hacia la tierra de Zarahemla, otro área del interior hacia el norte. No hay indicio de cualquier preocupación o actividad relacionada con la costa en esta temprana geografía, no obstante Izapa está junto a la costa.

Características demográficas. Es muy ambigua la declaración de que los primeros nefitas "cubrieron" la faz de la tierra. Esto se parece a retórica estándar. Los Nefitas aparecen siempre gobernados por un sólo rey en vez de tener múltiples reinos. Así es que podemos suponer que solo tenían una ciudad capital, Nefi; Sólo una ciudad es mencionada en aquel entonces. Cerca del 400 aC, afirmaron haber sustancialmente aumentado en número, pero alrededor del 320 aC la mayor parte de los Nefitas inicuos parecen haber sido destruidos por los lamanitas. Los nefitas sobrevivientes al parecer volvieron al punto inicial en términos de población. Cuando más tarde emigraron a Zarahemla, fueron un grupo bastante pequeño que pudieron ser incorporados en una sola ciudad, Zarahemla, con su población anfitriona, los mulekitas. Todo esto sugiere un nivel demográfico modesto y provee razones en contra sobre su capacidad en aquel entonces para colonizar territorios distantes, especialmente tan lejos como Izapa para cualquier plausible localización ya sea para Nefi o Zarahemla.

          En verdad no hay incluso alguna alusión en el Libro de Mormón que pueda ser interpretada como una prueba para una población nefita en algún lugar de la llanura costera como lo es Izapa durante el periodo en se produjo la Estela 5. La presencia lamanita en el área Izapa pudiera ser una materia diferente, sin embargo, dicha categoría étnica, cultural, o política en el registro nefita es tan poco concisa con respecto aquélla como para afirmar que los lamanitas podría haber habitado Izapa. Pero para afirmar tal cosa, los lamanitas, habrían tenido que aumentar su población de forma milagrosa dadas sus constantes guerras con los nefitas. Si hay espacio en el mundo del Libro de mormón para "otras personas," tales como los habitantes de Izapa y los que produjeron allí su arte tendría mi voto.

¿Una ciudad del Libro de Mormón? Esta pregunta surge y pudiera parecer interesante sólo si estamos ya comprometidos con la idea de que la Estela 5 es un bosquejo del Sueño de Lehi. Si alguien hace tal suposición, él o ella debe explicar como vino a parar allí; la pregunta es consecuente. Si no asumimos que el monumento nos muestra una escena del Libro de Mormón, no hay nada que explicar; ¿La pregunta "fue una ciudad nefita o lamanita"? Es forzosa.

          En cualquier caso, el período durante el cual los monumentos de Izapa fueron esculpidos, va del 300 al 50 aC, un tiempo oscuro en términos de la historia y la geografía Nefita. Poco se dice en el registro Nefita que pudiera relacionarse con Izapa incluso por inferencia. A principios del primer siglo aC el desierto del oeste que corre a lo largo de la costa (probablemente el Océano Pacífico) fue ocupado por los lamanitas quienes vivían en tiendas (véase Alma 22:28); Puede sobreentenderse que los nefitas no habían ocupado esa área previamente. Sólo una sola ciudad es mencionada alguna vez en ese sector oeste. Aproximadamente en el 65 aC, se hace mención de una ciudad anónima en las orillas de la zona costera del oeste (véase Alma 56:31), pero no hay evidencias como para concluir o llegar a pensar que ésta fuera Izapa, y mucho menos para explicar quien la ocupó y lo que acontecía allí. Resumiendo, una persona tendría que esforzarse por intentar establecer cualquier conexión entre la historia nefita o la presencia de una ciudad nefita o lamanita localizada en Izapa en cualquier período.

¿Supieron los Nefitas acerca del sueño de Lehi? Nadie previamente ha hecho preguntas serias acerca de este tema. ¿Quiénes supieron del sueño? ¿Qué supieron? ¿Cuándo lo supieron? Siempre había considerado la narración del árbol de la vida en el Libro de Mormón como algo magistral, vinculado a temas que subsiguientemente aparecieron en la predicación nefita acerca de Cristo y la expiación. Ahora pienso que esto no es una idea correcta. Para los Santos de los Últimos Días, eso puede parecer plausible porque el relato de Lehi aparece a principio del libro que nosotros ahora tenemos. Pero debemos de recordar que el registro (las planchas menores de Nefi) no fue un documento público. La mayor parte de los profetas subsiguientes no dan indicios de estar informados de su contenido, mientras que la mayor parte de los reyes pudieron no haber estado mejor informados porque confiaron en su registro real.

          ¿Hay alguna prueba de que cualquiera de los posteriores profetas predicaron acerca de, o incluso hicieron referencia al sueño de Lehi? No. Incluso Nefi habló de él sólo como un catalizador para obtener su propia visión profética del futuro. (véase a 1 Nefi 11:19). Los hermanos mayores en la familia de Lehi pudieran haber recordado más o menos el sueño, dado que lo oyeron directamente de labios de Lehi (véase a 1 Nefi 8:2, "él habló a nosotros"). Aunque siglos más tarde Alma enseña acerca del árbol de la vida lo hace de un modo diferente; Él habla del árbol en el Jardín de Edén en vez del visto por Lehi (véase 12:22-23 Alma; 42:25).

          La llave para entender esta situación está en las planchas menores, la fuente para nuestros actuales libros que van de 1 Nefi hasta Omni, los cuáles cubren los primeros cuatro siglos de la historia Nefita. Aquellos que conservaron el registro hicieron enfasis en que el propósito principal de sus escritos fue llamar a la esperanza y al arrepentimiento a los futuros descendientes de sus contemporáneos los lamanitas (véase, por ejemplo, Jarom 1:2). Pero para su propio pueblo, los nefitas, que eran tercos, malvados, metidos en guerras, que se caracterizaban por estar separados de los principios y conductas espirituales básicas, ellos ponían énfasis en recordarles: El arrepentimiento de pecados sexuales, el no codiciar la abundancia de bienes materiales, aborrecer la injusticia social, obedecer la ley de Moisés, y tener esperanza en la venida de Cristo en la carne (véase Jacob 2; Enos 1:22-23; Jarom 1:34, 10-11). No hay indicios de que predicaran acerca de las grandes visiones experimentadas por los fundadores. Ni hay prueba de que hubiera copias que se hiciesen circular del sueño de Lehi para que el pueblo las estudiase. Por ejemplo, Enos recordó "las palabras que a menudo había escuchado hablar a mi padre" (Enos 1:3). Pero incluso este sobrino de Nefi no sugiere que él esté familiarizado con las experiencias espirituales culminantes de Lehi y Nefi. Quizá estos relatos  fueron considerados demasiado sagrados para ser referidos de forma habitual  por los maestros religiosos, tal como los apóstoles modernos típicamente se refrenan de hablar directamente de las experiencias personales con el Señor. Así es que parece muy posible que la mayor parte de los nefitas, y mucho menos los lamanitas, supieran lo suficiente acerca de la visión de Lehi para haberla representado en una piedra.
La parte trasera de este cocodrilo dragón/monstruo, quien se creía  habitaba el mar del inframundo, forma la superficie de la tierra en el pensamiento mítico Mesoamericano. Así los árboles y otra vegetación lógicamente tienen su comienzo a partir de su cuerpo. En el Cercano Oriente, un monstruo que surge de mar llamado Leviatán jugó un papel similar. (Las líneas punteadas son conjeturales.)

¿Hay glifos que representen algún nombre en la Estela? Algunos monumentos de Izapa exhiben un glifo aquí y otro allá pero no hay ninguno en la Estela 5. ¿Podrían significar los tocados únicos en las figuras representar en cierta forma los nombres o las identidades de las figuras mostradas, tal y como Jakeman reclama? Sí, es posible. Sin embargo este método de mirar en ellos significados presenta inconsistencias. Jakeman consideró los tocados en dos figuras para designar a Sariah y Nefi. Pero en el caso de Lehi, Jakeman acudió a un símbolo "flotando" cerca como identificador mientras que ignoró el tocado distintivo en la figura del hombre viejo. En los tres casos los nombres que Jakeman afirma están presentes no son jeroglíficos, con elementos fonéticos definidos que deletrean un nombre por medio de sonidos (como podríamos esperar de Mormón 9:32), sino sólo iconos o símbolos visuales para los individuos. (Incidentalmente, si uno acepta el argumento de Jakeman para una conexión en los estilos de arte del Viejo Mundo con el arte Mesoamericano agrego soporte para uno de sus reclamos. Su interpretación del tocado de la figura que él dice representa a Nefi deriva  de la indumentaria principal del "dios del grano" egipcio, mientras en el arte maya un tocado de apariencia similar señala al dios bufón maya y también significa que el que viste como "rey maicero".)[6]
Este monumento estaba en el Grupo A cerca de la Estela 5. Obviamente representa al mismo monstruo que su vecino, sin embargo de forma más explícita. Esta escena ilustra un acontecimiento relacionado con el Popol Vuh, libro sagrado de los indígenas Maya-Quiche de Guatemala.  para más detalles sobre el tema véase el artículo de Bruce H. Yerman


Evaluación del Argumento de Jakeman

          En los 48 años desde que por primera vez Jakeman concluyó que la Estela 5 representa el sueño de Lehi del árbol de la vida, mejores avances han sucedido en el estudio del arte Mesoamericano. Cientos más de monumentos han sido descubiertos y muchos de ellos han sido analizados con mayor detalle de lo que hubiese posible en la década de 1950. No debería sorprender que estos posteriores estudios requirieran cambios en su interpretación así como también las interpretaciones de otros eruditos que han tratado el material. Su argumento dependió de interpretar la Estela 5. Pero  tuvo el serio obstáculo de la falta de una buena representación pictórica de la escena en la piedra. Detalles importantes fueron omitidos o mal dibujados en la interpretación que Jakeman usó. Un dibujo pobre es equivalente de datos malos. No se pueden obtener un análisis "correcto" usando datos malos. Desafortunadamente, debido al pobre dibujo, Jakeman vio cosas en la piedra que no estaban allí y perdió muchas otras características que si estaban. En esto le acompañaron otros, pues lo mismo puede decirse de cada interpretación de la Estela 5 hasta ahora.
Un par de peces tallados en jadeita y que formaban parte de un collar fueron excavados conjuntamente con la cabeza en cerámica de Ehecatl mostrada más arriba. Cualquiera que sea su significado, obviamente está asociado con el dios del viento. Note que este par de figuras  esta justo delante de la figura Ehecatl en la Estela 5, posiblemente representando imágenes de jadeita colgando de un collar.

          Sin pormenorizar en exceso el punto, es claro que muchos de las identificaciones de Jakeman de las características del monumento se forzaron a fin de calzar con lo que él quiso encontrar. Esto aplica tanto a los paralelos que él reclama existen entre las características en la piedra con el arte del cercano oriente por un lado y las referencias textuales del Libro de Mormón. Con relación a los paralelos bíblicos, la mayor parte de la docena de elementos que él pensó conectaban la estela con el sueño de Lehi es sólo hipotética. Por ejemplo, El relato en 1 Nefi no nos cuenta nada sobre las circunstancias existentes cuando Lehi relató el acontecimiento a su familia; Todo lo que se dice es "él habló a nosotros" (1 Nefi 8:2). No somos informados quien estuvo presente y quién no, ni si el incienso fue quemado o no. De nuevo, la mayor parte de los paralelos con  el arte del Viejo Mundo se basan en especulaciones de Jakeman.

          En verdad, sólo dos elementos mencionados en el texto, un árbol frutal y agua, pueden ser reconocidos en la piedra sin recurrir a conjeturas. Todo lo demás el campo espacioso, la barra de hierro, un ángel, y así sucesivamente son el resultado del ojo imaginativo de Jakeman. Esta correlación subjetiva no es un método aceptable en la academia o la ciencia.

          Un problema lógico también menoscaba el trabajo de Jakeman. Ninguna de sus principales identificaciones de personajes del Libro Mormón surten efecto a menos que uno asuma su conclusión de antemano. Los supuestos glifos para Lehi, Sariah, y Nefi, por ejemplo, son impresionantes sólo si uno asume que los conceptos de Viejo Mundo fueron traducidos a iconografía de Nuevo Mundo para significar nombres que fueron simultáneamente significativos en Palestina y Mesoamérica. Así Jakeman supuso que la figura "Lehi", el hombre viejo, puede ser identificado  con el monstruo calavera flotando detrás de su cabeza, y él asumió que esta característica representó a algo semejante al cocodrilo, criatura mítica conocida por los aztecas con el nombre Cipactli (2,000 años más tarde). De esa tenue conexión, el analista se lanzó a la idea de que la calavera significó "quijada," a pesar de que la calavera notoriamente no tiene quijada. Luego pasa Jakeman a decir que el nombre Lehi,  pudo haberse pronunciado como la palabra hebrea para "quijada". Este argumento es obtenido a la fuerza en varios puntos. Ninguno de los enlaces propuestos son seguros, y mucho menos soportados, por los datos.

          Dos asuntos generales aquí son básicamente problemáticos. Una es la relación hipotética de sueño de Lehi con la Escena representada en la Estela 5. Este punto es demasiado especulativo y se basa en demasiados argumentos débiles en su lógica para ser aceptados. El nuevo dibujo no puede permitir una conclusión final acerca de la viabilidad de argumento de Jakeman pero le quita la mayor parte del soporte.

El reclamo que de que existen paralelos significativos con el arte del Viejo Mundo que se muestran en la Estela 5 es la segunda, pregunta independiente. Merece un buen estudio. Si hubiese una conexión firme obtenida por la investigación histórica de tal arte, dicha relación no necesariamente implica que pudiera haber cualquier conexión con el Libro de Mormón. El nuevo dibujo al menos facilitará la investigación de cualquiera en esta materia.

Una Idea Tardía sobre la Estela 5

          Dada la naturaleza del interés SUD en la estela 5 , la mayor parte de mi discusión se ha visto forzada a enfocar la atención en lo que la escena no es. Si no representa el sueño de Lehi, ¿qué representa?

          El monumento es claramente Mesoamericano tanto en el tema, estilo, ejecución técnica, y muy seguramente en su significado. Se deriva de una larga tradición de escultura en piedra que antecede al pueblo de Lehi por al menos 700 años. La escena representada tiene un significado cósmico; Los cielos, la tierra, y el inframundo, son característicamente típicos dentro del marco del antiguo arte en esta área. Así es que en el pensamiento mesoamericano, el árbol cósmico crece en el centro de la tierra, de cuya superficie alcanza hasta cielo y hasta el bajo mundo. Los monstruos sobrenaturales aparecen en la escena. Así también otras figuras, ya sean dioses o mortales (tanto varón y hembra) que son los que  se vistieron como si fueran dioses (fueron probablemente miembros de la realeza), y sus asistentes. Ceremonia, pompa, y ritual están claramente representados con individuos bosquejados en vestidos elaborados, máscaras, y la joyería puesta delante de los incensarios humeantes. Algunos individuos llevan implementos punzantes usados para llevar su propia sangre como una ofrenda a las deidades. En conjunto la escultura muestra la simetría básica, el balance, y la preocupación para la geometría y la numerología tal y como esperaríamos encontrar en el arte Mesoamericano. Por supuesto, algunos elementos por el momento no tienen sentido, como los pares de peces; La comparación con otras escenas del monumento probablemente aclarará sus significados.

          Ninguno de estos elementos se corresponde con el sueño de Lehi. En lugar de ello, la escena parece referirse a la realeza, sus temas, y sus relaciones con las deidades y el cosmos. Sospecho que el tema básico de la Estela 5 es el rey como intercesor con los dioses en nombre de su pueblo. Ésta fue una preocupación de los antiguos gobernantes Mesoamericanos que encargaron las escultura monumentales, exaltar su gloria, y todos concuerdan con la  antigua tradición artístico-cultural dentro de la cual la Estela 5 calza perfectamente.

          Algunos Santos de los Últimos Días todavía pueden sentir la necesidad de buscar una relación entre la Estela 5 y la historia del Libro de Mormón. La conexión con Lehi que Jakeman propugnó no va a ninguna parte, en mi opinión. No obstante, pudiera haber quizá una oportunidad de vincular la tradición Jaredita con Izapa, la cual no puede descartarse por completo. Después de todo, el arte de Izapa tuvo sus raíces en la tradición Olmeca, y esa línea cultural corresponde en el tiempo a la parte principal de la historia del linaje Jaredita tal y como nos informa el libro de Éter. El último rey Jaredita, Coriantumr, cuidadosamente preparado un registro en piedra de su descendencia real y sus estatutos (véase Omni 1:20-22). Esa es claramente típico en Mesoamerica. Mientras la Estela 5 claramente no puede ser su registro (la geografía y la datación descartan eso), podría calzar bien dentro de la tradición general de arte y poderío que terminó oficialmente con la defunción de Coriantumr, la cual podría haberse continuado entre los posteriores Mulekitas en forma de mitos, elementos artísticos, y otros patrones culturales a lo largo del apogeo de Izapa y más allá.


[1]Publicado como, V. Garth Norman, "Izapa Sculpture, Part 1: Album," Papers of the New World Archaeological Foundation 30 (1973), e "Izapa Sculpture, Part 2: Text," Papers of the New World Archaeological Foundation 30 (1976).
[2]La primera fuente general es Gareth W. Lowe, Thomas A. Lee Jr., and Eduardo Martínez Espinosa, "Izapa: An Introduction to the Ruins and Monuments," Papers of the New World Archaeological Foundation 31 (1982).
[3]Norman, "Izapa Sculpture, Part 2," 166.
[4]Jakeman, "Izapa Stela 5 and the Book of Mormon," Book of Mormon Institute, Div. of Continuing Education, BYU, 1959 (1964 edition), 51.
[5]Irene M. Briggs, The Tree of Life Symbol: Its Significance in Ancient American Religion (Master's thesis, Brigham Young University, 1950).
[6]Linda Schele and David A. Friedel, A Forest of Kings: The Untold Story of the Ancient Maya (New York: Morrow, 1990), 115, fig. 3:14 (Cerros headband).