martes, diciembre 28, 2010

ADÁN, EVA Y LOS TRES MAGOS DE LA NATIVIDAD

ADÁN, EVA Y LOS TRES MAGOS DE LA NATIVIDAD

Por Jeffrey M. Bradshaw

Traducción libre de Juan Javier Reta Némiga

Este ensayo apareció por primera vez en la revista electrónica Meridian Magazine
La página de Jeffrey M. Bradshaw contiene interesantes perspectivas sobre el Libro de Moisés.
Para una versión en pdf del presente ensayo pulse AQUÍ



Por muchos años, me desconcertó el villancico francés del siglo diecisiete llamado “Quelle Est Cette Odeur Agréable? 1 El Coro del Tabernáculo Mormón y la Orquesta  lo presentaron con arreglos de Mack Wilberg con un sonido etéreo que comienza con las siguientes palabras2:

¿De Dónde fluye esta grata fragancia que envuelve todos nuestros sentidos?
Nunca algo similar sopló a los pastores en los campos de mayo3

Se ha preguntado alguna vez, como yo lo he hecho, ¿por qué un olor particular debería ser usado como un signo del nacimiento de Cristo? El calificativo “agradable” nos dice que el olor no tiene nada que ver con las bandadas de los pastores, ni con el ganado en el pesebre. Además, el texto francés original confirma que no era la fragancia de la primavera floreciente, sino algo completamente nuevo — penetrante y embelesador.4 Para comprender estos vivas imágenes, tenemos que saber  algo de cómo los antiguos cristianos asociaron las tradiciones acerca de la vida de Adán y Eva con la historia de la natividad de Cristo.

La Cueva de los Tesoros” de Adán y  Eva


Algunas tradiciones antiguas registran que Adán y Eva vivieron en una montaña sagrada. Imágenes similares de montañas sagradas también aparecen en conjunción con otras figuras bíblicas. En cada caso, la montaña está dividida en tres secciones verticales que nos recuerdan, básicamente, las tres principales divisiones de los  templos antiguos. Las regiones más bajas, corresponden aproximadamente al patio exterior del templo, el cual puede verse como el lugar de los pecadores, quiénes son exhortados a buscar penitencia. La sección intermedia de la montaña, correspondiente al Lugar Santo, el cual puede verse como la morada del pueblo del convenio. La cima de la montaña puede verse como el "Lugar Santísimo", la presencia  misma de Dios.
Allí, al pie de esta montaña, Caín cruza palabras con Abel, le lleva afuera, al campo, y entonces ejecuta su asesinato. En el pico, simbolizando el dominio divino, vemos a Adán y Eva llevando sólo sus delantales de hojas de higuera. Lenguas de fuego adornan las partes superiores de la colina, sugiriendo la gloria de la Presencia Divina5.
En el seno de la montaña, unos Adán y Eva envejecidos, vestidos de túnicas de pieles de animal, dialogan dentro de lo que los primeros textos cristianos a veces llamaron la Cueva de los Tesoros.6 Si hubo o no literalmente una cueva a las fueras del Edén no es de interés aquí. Los relatos son claramente figurativos, y lo que es de interés son los ecos de  las enseñanzas del templo con su enriquecedor simbolismo.7 Según estas fuentes, la cueva fue especialmente preparada para convertirse en una salvaguarda para el oro, el incienso, y la mirra, los cuales fueron traídos del Jardín de Edén por tres mensajeros angélicos8 como una ayuda para Adán y Eva en su nueva condición.9
En la época del Antiguo Testamento, el oro fue el símbolo de dignidad real, el incienso la ofrenda de los sacerdotes, y el aceite de mirra  fue conocido como “el rocío de resurrección"10 —  con el cual fue ungido el real sumo sacerdote según el orden de Melquisedec habiendo  sido transformado así en Hijo de Dios.”11
 Estos y otros detalles hacen constar que la Cueva de los Tesoros fue imaginada como una clase de templo, un reemplazo figurativo para el Jardín de Edén, como  el templo donde Adán y Eva anteriormente habían vivido.12 Sin Embargo la oscuridad y  lo lúgubre  de la cueva comparada con  sus exteriores, hace que la misma sea vista como un lugar de instrucción, permitiendo a su vez, brindar protección del mundo a  la pareja en su estado de vulnerabilidad, y proveyendo privacidad y seguridad para los tesoros que fueron conservados allí dentro.13
Pero no estaba hecha para ser la casa final del género humano.A través de la expiación de Cristo” y “por la obediencia a las leyes y las ordenanzas del evangelio”,14 Dios tenía, preparado un camino que Adán y Eva debían recorrer. Según un texto armenio, una vez que su período de preparación terminó, “ El Señor se apiadó de ellos, y él envió a su ángel a sacarlos de la oscuridad, y él los guió y los metió en este mundo brillante.”15 Allí, adentro respondió a su oración, y continuaron recibiendo el conocimiento y luz adicional que necesitarían como preparación para sus hijos a fin de que regresaran de forma permanente a la presencia de Dios.16

Moisés como Administrador del Convenio en Sinaí


Las mismas tres divisiones de la montaña sagrada aparecen en una ilustración de un antiguo escrito de la Biblia. Recuerde que cuando Dios se apareció a Moisés lo hizo en la parte superior del Monte Sinai, Aarón y los sacerdotes subieron sólo parte del camino, mientras el resto de los hijos de Israel permanecieron al pié de la montaña ya que se encontraban renuentes y no estaban preparados para emprender la subida, la cual se requería para conocer a Jehová cara a cara.17
En esta ilustración, en la parte superior, vemos a “Moisés, acompañado por Aarón, Nadab, y Abihu, cerca del Señor, cuya cabeza aparece en una nube en la parte superior del Monte Sinai.”18 Dentro de la cueva en la escena de enmedio, está una reunión de cristianos que, en el patrón del antiguo Israel, hace Convenio bajo la dirección de Moisés.19 Abajo tenemos,  una versión convertida al cristianismo del Tabernáculo.20 Aquí,  los líderes antiguos de Israel dividieron el velo exterior, invitando a quienes estuvieran fuera del convenio a entrar y empezar su pendiente.

Iconografía de la sagrada montaña en la navidad.


En la iconografía de la Natividad, la Montaña Sagrada es un ícono de la tradición Ortodoxa que también presenta una montaña dividida en tres partes.21 Arriba, los ángeles divinos  cantan las alabanzas a Dios, y en medio, cerca de la caverna,22 María descansa afuera mientras el niño Jesús duerme dentro. En la izquierda más abajo, José es tentado por el Diablo para dudar de la historia de María acerca de la concepción del bebé, mientras que a la derecha, mientras le bañan, las comadronas miran con igual escepticismo al niño Jesús.23
Aunque la visita de los Magos esté generalmente representada como habiendo tenido lugar después, cuando María y José estaban ya viviendo en su casa, los Magos en esta imagen y en el Protoevangelium apócrifo de Santiago24 vienen a rendir homenaje en la cueva de Belén — una mezcla interesante de Mateo y Lucas,25  un tema que se mezcla bien con el tema de la historia de la Cueva de los Tesoros de Adán y Eva.

Los primeros textos cristianos bosquejan los “tesoros” que alguna vez habían sido utilizados para confortar e instruir a Adán y Eva como reapareciendo simbólicamente en los postreros regalos de los Magos al niño Jesús. En este caso, la misma caverna del nacimiento se había convertido literalmente en el Lugar Santísimo, dado que el Hijo de Dios yacía dentro. Los tres regalos de los Magos simbolizaron la promesa de Dios de una recuperación eventual de lo que el género humano había perdido cuando por primera vez se halló a las afueras del Paraíso,26 — incluyendo la restauración por Cristo del sacerdocio más alto y sus ordenanzas distintivas.
Describiremos ahora como los antiguos cristianos asociaron el nacimiento de Cristo con el salmo real de coronación de Melquisedec, C. S. Lewis escribe:27
Encontramos en nuestros Salmos que el 110 es uno de los señalados para el día de Navidad. Nosotros al principio podríamos sorprendernos de ello. No hay nada en eso acerca de la paz y la buena voluntad, nada remotamente sugestivo del establo en Belén. Parece haber sido originalmente ya sea una oda de coronación para un nuevo rey, prometiendo conquista e imperio, o un poema dirigido a algún rey en vísperas de una guerra, prometiéndole la victoria … La nota no es “La Paz y buena voluntad ”sino “Cuidado.  Él viene.” Dos cosas se asocian  a Cristo con una autoridad mucho más trascendente, según encontramos en Salmos. Lo primero por supuesto … es que él Mismo se llamó El Señor; Él es el “Señor” que David llama “Mi  Señor.”28 Lo segundo es la referencia a Melquisedec … El toma para sí, los reclamos de Melquisedec: Ser Sacerdote, aunque realmente no pertenece a una tribu sacerdotal, y también Rey. Melquisedec realmente apunta hacia a él; Y de acuerdo con ello el héroe del Salmo 110 es un rey pero también tiene el mismo tipo de sacerdocio.
Resumiendo el significado del regreso de los regalos originalmente dados a Adán al niño Jesús, la erudita Metodista del Antiguo Testamento Margaret Barker escribe:29
El oro,el incienso, y la mirra fueron símbolos del templo … Jesús fue el nuevo Adán, la nueva creación, Quien abrió el camino de regreso a Edén y restauró el templo verdadero.

Las tradiciones Acerca de una Gruta Sagrada en el Monte de los Olivos


Dentro de una gruta subterránea en el Monte de los Olivos, “a dos pasos del lugar de Su Ascensión,30 y desde dónde se puede tener una vista del Templo, él predijo la ruina de Jerusalén y el fin del mundo”.31 Antiguas tradiciones registran que Jesús encontró un lugar “donde él les podría enseñar a sus discípulos esas cosas que trascendían la comprensión de sus oidores habituales.”32 Más específicamente, el obispo del siglo IV, Eusebio, dijo sobre “un informe verdadero … que en esa caverna el Salvador del Universo inició a los integrantes de su gremio en los misterios inefables.”33 Que una instancia de tal iniciación, pudo haber ocurrido en la misma noche que Jesús fue arrestado,34 él quizá habría preparado tal lugar para dar sus instrucciones finales a sus Apóstoles35 antes de bajar a Getsemaní.36 Las Hechos Gnósticos de Juan relatan que en esa noche un círculo de oración fue formado por los apóstoles, con Jesús en el centro: Así es que él nos dijo a nosotros que formáramos un círculo, sujetándose las manos del uno al otro, y él se paró en medio.”37

 El Simbolismo de la “ Grata Fragancia”

Después de este rodeo volvamos de regreso a donde este ensayo comenzó, estaba encantado de encontrarme recientemente con que la memoria y el significado de la visita de los Magos habían sido preservados en el villancico de Navidad francés de siglo 15 Noël Nouvelet.38 En el villancico, se nos revela que el olor del pesebre es la fragancia del Paraíso, emanando de los regalos que originalmente fueron dados desde el primitivo Jardín. Los tres “reyes ” traen sus regalos al niño Jesús, señal de la restauración de las bendiciones divinas una vez dadas a Adán y Eva, mientras el lugar de nacimiento en Belén — aquí representado como un jardín pequeño — es transformado en un Edén terrenal: El oro primeramente es entregado; Luego la mirra; Y en  tercer lugar el incienso que perfuma al jardín. Así pareciera como si uno morara en el paraíso. En nuestro día, tales tradiciones — esas tradiciones que conectan el lugar de nacimiento de Cristo con el Jardín de Edén y que reconocen la mirra como un símbolo de la Unción de Cristo como el Hijo de Dios — parecen haber sido casi por completo olvidadas.39 Por Ejemplo, noten las palabras del conocido villancico de siglo diecinueve “ De Oriente Somos tres ”40 Aquí la mirra es  meramente un ungüento de entierro, una preparación para la muerte de Cristo y su sepultura:

La mirra es mía; Su perfume amargo
Infunde una vida de recoger tristeza;
Sintiendo pesar, suspirando, sangrando, muriendo,
Sellado en la tumba completamente helada.41

Qué imagen tan desoladora dibujan estos versos sin inspiración cuando los comparamos con el simbolismo triunfal del ungir con mirra en el antiguo templo Israelita como el sello de la eterna Filiación, y el significado original del título de Jesús como el Cristo.
Harvey nos Aclara:42
El término hebreo “Messiah”, significa “El Ungido”, el cual fue traducido al griego como Christos, Y le dio a Jesús el nombre por el cual llegó a conocérsele universalmente. Fue un antiguo título, originalmente usado por los primeros reyes de Israel. Hacia el tiempo de Jesús fue reservado para una … figura divinamente destinada (esa era la creencia generalizada) que Dios pronto enviaría al mundo para inaugurar una nueva y bendita era en beneficio de su pueblo elegido (o los elegidos de entre ellos).
Este mismo simbolismo de ungir, por supuesto, se aplica a todos los cristianos, quienes han cargado sobre ellos mismos el nombre de Cristo y quienes han recibido la promesa de “llegar a convertirse en los hijos de Dios; Que cuando él aparezca seremos como él.43 Un cumplimiento anticipatorio de esta promesa fue experimentado por Pedro, Santiago, y Juan, cuándo fueron a sí mismos “ transfigurados ”44 a semejanza de Cristo, y recibieron la “palabra profética más segura” por la cual a todos los cristianos se les reconviene  de esperar a que“ llegue el día … hasta que el día y el lucero de la mañana salga en [su propio] corazón.”45  Al relatar una visión de lo dado en aquel entonces a los tres apóstoles, el Apocalipsis de Pedro, que data del segundo siglo no sólo describe la belleza visual de la tierra transfigurada, sino que también la fragancia divina inconfundible que “ manaba desde allí hacia afuera.”46


Las Buenas Nuevas de Gran Gozo”

La tradición registra que Adán, después de relatar la historia de la Caída a su posteridad en la reunión antes de su muerte, le pidió a Eva y Seth que recuperaran el aceite del árbol de la vida para que pudiera recibir la ordenanza de la unción.47
Hugh Nibley  lo resume así48:
Cuando al final de su vida Adán sintió el efecto acumulado de estos golpes mortales sobre él y sintió la proximidad de la muerte, él imploró a Eva: "Id con mi hijo Seth al Paraíso, cerca de ... y ruega a Dios que ... envíe a su ángel al Paraíso, y dadme una porción del árbol del que fluye el aceite, y traedla conmigo, y me ungiré y tendré descanso de mi dolor. Pero la sanación última del aceite de misericordia no debía ser dada a los hombres hasta la llegada del Mesías, como le fue informado a Eva y Set por un ángel que los conoció de camino de regreso al Jardín para ir a traer el aceite para Adán.49 Cuando el Mesías vino, según los Reconocimientos de Clemente50, él estableció que quienes vengan a Su reino deberían ser ungidos con el aceite del árbol de la Vida, el mismo aceite con el cual el Padre le había ungido para ser el initium omnium.51 La culminación final de todo el plan de salvación, según una muy antigua escritura judeo-cristiana, será cuando Miguel abra las puertas y le otorgue el aceite curativo al justo como “la recompensa del ciento por uno a los que han trabajado y obrado con diligencia.”52
Así pues, parece que los tres regalos invaluables y eternos, primeramente dados a Adán y Eva por tres mensajeros celestiales y cuya restauración en el meridiano de los tiempos fue simbolizada por la visita de los Magos al niño Jesús, también puede ponerse a nuestra disposición, a través de la Expiación de Cristo por medio de nuestra “diligencia y la obediencia.”53
La historia de nacimiento de Jesús es ciertamente “ las buenas nuevas de gran gozo, que serán para todo pueblo”54

Referencias

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1H. Keyte et al., The New Oxford Book of Carols, 191, pp. 624-626.
2 El cual se halla en el álbum “The Wonder of Christmas” (ASIN: B000I5X7V6).
3En Inglés: Whence is that goodly fragrance flowing stealing our senses all away?
Never the like did come a-blowing, shepherds, in the flow’ry fields of May,
4La fragancia se describe como algo penetrante (“qui ravit tous nos sens”), similar al olor que exhalan dulcemente las flores en la primavera (“S’exhale-t-il rien de semblable au milieu des fleurs du printemps?”).
5 S. Nes, Uncreated Light, p. 90. The frontispiece of an Armenian translation of Bartholomew of Maragha’s Treatise on the Work of the Six Days of Creation shows Adam and Eve within a cavelike structure, surrounded by a perimeter of angels, at the top of a beautiful illustration of the layout of Eden (A. Vernay-Nouri, LIvres, p. 44). Existe una versión en español llamada “El Primer Libro de Adán y Eva”
6 G. A. Anderson et al., Synopsis, 30(5):3, p. 34E; cf. M. Barker, Christmas, p. 119; E. A. W. Budge, Cave; S. C.Malan, Adam and Eve; S. Nes, Uncreated Light, p. 90.
7Encyclopedia of Mormonism señala que "ni el registro bíblico ni la historia secular o la investigación arqueológica "probablemente nunca" puedan identificar las dimensiones o la ubicación del Jardín [del Edén]en términos de la superficie actual de la tierra "(GW Doxey, Eden, p. 534). Aunque la identificación de José Smith de las planicies conocidas como Adán-ondi-Ahman nos dan luz sobre el lugar donde Adán y Eva vivieron después de la Caída, el propósito principal de las primeras tradiciones cristianas en torno a Adán no fue sin duda la descripción geográfica. De hecho, uno podría especular que las historias acerca de la Cueva de los Tesoros pueden haber sido elaborados en sus formas anteriores como dispositivos de enseñanza para los que eran capaces de comprender los “misterios del reino ", por analogía a la forma de historias acerca de Adán y Eva que se utilizan en las enseñanzas del templo SUD en nuestros días. Por desgracia, actualmente se tiene acceso a las historias de la Cueva del Tesoro sólo en textos tardíos, por lo que es muy poco lo que podemos decir con certeza acerca de tales cosas.
8 Para obtener mayor información sobre las enseñanzas y tradiciones bíblicas acerca de las visitas de tres mensajeros a los antiguos profetas, véase J. M. Bradshaw, God's Image, pp. 338-340.
9 Para conocer las tradiciones judías acerca de la cueva de Seth, la cual contenía un cofre con oro con el libro del conocimiento y especias preciosas véase Savedow, Rezial, p. 4. También a A. S.-M. Ri, Commentaire de la Caverne, pp. 178-179.
10Comparese con Salmo 110:3.
11M. Barker, Christmas, p. 120; cf. pp. 138-139.
12Véase E. A. W. Budge, Cave, p. 35; A. S.-M. Ri, Commentaire de la Caverne, p. 179.
13 D. Wilson, Conflict, pp. 50-51. Véase tambien J. M. Lundquist, Fundamentals, pp. 655-659; cf. Moses 1:23, 42; 4:32.
14Artículos de Fe 1:3
15 W. L. Lipscomb, Creation, 46-47, p. 126; cf. W. L. Lipscomb, Creation, 50-51, pp. 265-266; S. C. Malan, Adam and Eve, 1:14- 16, pp. 5-18.
16Compárece con., Moisés 5:4-8.
17 Véase J. E. Seaich, Ancient Texts 1995, pp. 568-577, 660-661, 807-809; R. Wagner, Gnosis, p. 23.
18D. H. Verkerk, Pentateuch, p. 90. See Exodus 24:9-18.
19Ibid., p. 90. VéaseExodo 24:4-8. Esta Escena Eucarística tiene ñugar en prescencia de los presbíteros (ancianos-élderes), diáconos, las viudas canónigas y subdiáconos y diaconisas, así como lectores que tienen tal don” (J. Cooper et al., Testament, 1:23, p. 70; cf. D. H. Verkerk, Pentateuch, pp. 90-97).
20D. H. Verkerk, Pentateuch, p. 98.
21 Aunque el patrón básico de tres niveles parece indiscutible en estas tres ilustraciones, la última procede de una tradición Ortodoxa más antigua que las otras, con elaboraciones doctrinales sutiles pero importantes en el diseño de los iconos. A lo largo de los siglos, sin embargo, el tema de la deificación humana (theosis), en sus diversas formas, se ha mantenido como una constante. Como Ouspensky escribe: "el icono no es una representación de la deidad, sino una indicación de la la participación de una persona determinada en la vida divina. Es un testimonio de los conocimientos concretos y prácticos de la santificación del cuerpo humano"(L. Ouspensky, Meaning and Language, p. 36)., p. 36). En sus interpretaciones de las tres regiones principales verticales de dos representaciones de la transfiguración, Nes lee, de arriba a abajo ", la mística, la litúrgica y la dogmática" o, en el otro caso, "lo escatológico, lo sacramental, y lo jerárquico "(Uncreated Light, pp 122-123).).
22 R. E. Brown, Birth, pp. 166, 197, 401; E. A. W. Budge, Cave, pp. 35, 208; Eusebius, Constantine (1890), 3:41-43, pp. 137-138; Justin Martyr, Trypho, 78, p. 237; J. E. Talmage, Jesus the Christ, p. 100 n. 2.
23Por otra parte, Ouspensky ve en la imagen de las dos parteras y Jesús una escena "de la vida cotidiana que muestra claramente que el Niño es como cualquier otro niño recién nacido y está sujeto a los requisitos naturales de la naturaleza humana "(L. Ouspensky et al.,Icons, p. 160)
24 E. Hennecke et al., Protoevangelium, 18:1, 21:1-4, pp. 383, 386.
25R. E. Brown, Birth, p. 197; cf. E. A. W. Budge, Cave, pp. 35, 211. Brown menciona la mezcla de Mateo y Lucas y refiere en su argumento de que "el motivo de una cueva puede haber venido de la mención de un Phatne, que es una plaza o pesebre para animales, y de la referencia a los pastores para los animales por lo que cueva podría haber servido como un refugio o un almacén de utensilios de pastoreo.
26 E. A. W. Budge, Cave, Introduction, p. 16; cf. p. 69. Véase también a M. Barker, Hidden, p. 25; D. Wilson, Conflict, pp. 46-49. Los tesoros son algunas veces caracterizados como una revelación a Adán o Set y contenían los “misterios ocultos” (A. S.-M. Ri, Commentaire de la Caverne, pp. 84, 182-183).
27C. S. Lewis, Psalms, pp. 122-123.
28Marcos 12:35-37; Lucas 20:41-44.
29M. Barker, Christmas, pp. 118-119; cf. pp. 2-3, 89-90.
30Hechos 1:12.
31O. Englebert, Grotto, p. 1. See Matthew 24:1-26:2; cf. Egeria, Travels, 33:2, p. 152; Eusebius, Constantine (1890), p. 294 n. 43-3; E. Hennecke et al., Apocalypse of Peter.
32 O. Englebert, Grotto, p. 1; cf. A. Storme, Mont des Oliviers, pp. 24-27.Aunque las primeras tradiciones asocian la ubicación de la "Gruta de las enseñanzas" con los hechos resumidos aquí, no hay pruebas definitivas de que fuera el lugar real donde estas cosas habrían tenido lugar.
33Eusebius, Constantine (1890), 3:43:3, p. 138.
34 W. J. Hamblin, Initiation, p. 207; M. Smith, Secret Gospel, pp. 15-16.
35Juan 15-17.
36O. Englebert, Grotto, p. 1.
37E. Hennecke et al., Acts of John, 94, p. 227.
38 L’un portait l’or, et l’autre myrrhe aussi, / Et l’autre encens, qui faisait bon senti: / Le paradis semblait le jardinet (H. Keyte et al., The New Oxford Book of Carols, 188, pp. 614-618, la puntuación ha sido modernizada. ).
39Comparando el uso antiguo de los motivos de los Magos y los pastores, Brown observa: "En las catacumbas romanas los Magos hicieron su debut pictórico unos dos siglos antes que los pastores, que aparecen tardíamente en el siglo IV con los Santos Pedro y Marcelino como subsidiarios de los Reyes Magos. Si el interés en las reliquias se toma como un indicador, simplemente no hay contexto, entre los Magos y los pastores”. A continuación, sostiene que " la influencia de los sentimientos anti-simbólicos provocados por la Reforma Protestante "tuvo algo que ver con la tendencia cada vez mayor de que los pastores ... tomaran el lugar de los Magos, en particular en la base de los villancicos de Navidad" (R. E. Brown Birth, p. 197). Por otra parte, la fuerte asociación de estas últimas figuras con las imágenes de la "realeza" es algo que no resulta atractivo para la mente moderna, ya que el tema generalmente se vincula con el liderazgo político corrupto. Los humildes pastores son un motivo mucho más atractivo en nuestros días, aunque incluso la supervivencia de estas figuras robustas se ve amenazada por el creciente predominio de textos superfluos sobre Navidad y canciones, ya sean seculares o de carácter puramente religioso- sentimental. Tampoco es probable que esta tendencia se revierta, incluso en las iglesias, ya que "se requiere un cierto esfuerzo para sintonizar a uno mismo con la atmósfera moral que implica una muy buena melodía, y es mucho más fácil vivir en las miasmas del himno languidecente y las canciones sentimentales que tan a menudo desfiguran nuestros servicios (Ralph Vaughan Williams in P. Dearmer et al., Hymnal, p. xi).
40H. Keyte et al., The New Oxford Book of Carols, 99, pp. 356-358
41 Myrrh is mine; its bitter perfume
Breathes a life of gathering gloom;
Sorrowing, sighing, bleeding, dying,
Sealed in the stone-cold tomb.
En Español existe una versión que dice:

Ha venido al mundo la luz,
Mirra yo le ofrezco a Jesús,
Mirra pura, amargura,
Símbolo de la cruz

42A. E. Harvey, Companion 2004, p. 13.
43Moroni 7:48, cf. 1 Juan 3:2. El icono de la transfiguración de la Teofanía Griega puede ser visto como un símbolo de la posibilidad de la humanidad de ser glorificada como Cristo fue glorificado. José Smith explicó: "El Salvador, Moisés y Elías, entregaron las llaves del sacerdocio a Pedro, Santiago y Juan, en el monte, cuando él se transfiguró delante de Ellos" (J. Smith, Jr., Enseñanzas, 29 de septiembre 1839, p. 158;. véase D. y C. 07:07; Nes S., Uncreated Light, p. 128). No sólo el icono muestra las mismas tres divisiones de la montaña como en los ejemplos anteriores de este artículo, sino que también tenemos un empate conceptual con la declaración de Pedro sobre la construcción de tres tiendas (Mateo 17:04, Marcos 9:5), que Nes toma como representación de "tres etapas de desarrollo" en la vida de un discípulo (S. Nes, Uncreated Light,, p. 116).
Describiendo el propio icono, Nes, escribe: "El icono muestra un paisaje con cuatro cuevas y tres cimas de las montañas ... En la montaña central se encuentra [transfigurado Jesucristo] dentro de una estrella blanca de seis puntas ... Tiene un elemento cilíndrico pequeño en su mano izquierda mientras la derecha se levanta hasta el pecho. Sus ropas están decoradas con franjas de oro en los aspectos más destacados. El hombre y la estrella, que casi se funden debido a su valor de color, que salía de una mandorla circular de variado color azul. Las líneas finas de oro irradian desde el centro del círculo." "Dos hombres en posición de tres cuartos de perfil en sus respectivos cimas de las montañas ... [Elías, el hombre] a la izquierda ... da su atención al hombre central con un gesto de su mano derecha. [Moisés,] un poco más joven a la derecha ... tiene un elemento rectangular [en representación de la Ley] con las dos manos. "En las esquinas superiores del icono, los ángeles aparecen a Moisés y Elías, trayendo a la escena. como rayos de luz que descienden a los Apóstoles en la base de la montaña, Pedro mira hacia arriba, mientras que Juan y Santiago lo hacen a su vez hacia abajo. A la izquierda de la sección central, Jesús y los apóstoles están "en el proceso de ascender a la montaña", mientras que a la derecha "descienden y abandonan la escena. En la zona entre estos grupos ... nos encontramos con dos oscuras cuevas en la montaña cuyas entradas están marcadas por un árbol "(S. Nes, Uncreated Light pp 32-33). Nes toma estas cuevas como una analogía y como el origen de las cuevas de los ermitaños,"lugares" para la renuncia material y el crecimiento espiritual" (S. Nes, Uncreated Light , pp 89-90).
Lo que Pedro parece haber entendido mal en su declaración sobre la construcción de tres pabellones es la idea de que esta gloriosa aparición de Cristo no fue el anuncio del reino milenario, sino sólo una sombra del mismo: "La nube de luz recuerda el culto en el templo y la nube que iba delante de los israelitas en el desierto, el signo visible de que Dios es se hallaba en medio de ellos.
Pedro ve esto como una señal de que el Reino ha llegado. Sabiendo que la Fiesta de los Tabernáculos es la fiesta de la venida del Reino, pide la construcción de tabernáculos (Enramadas) (Mateo 17:4), como se hacía en esa fiesta, para servir como símbolos de la morada de Dios entre los justos del Reino " Orthodox Study Bible, The Transfiguration, p. 1301)
Aunque el día de la redención no había llegado para la mundo en su conjunto, se eligió a tres, que, según el Apocalipsis de Pedro, vieron el Templo Celestial. El relato apócrifo pretende dar la respuesta del Señor a Pedro: "Satanás hace guerra contra vosotros, y ha velado su comprensión, y las cosas buenas del mundo prevalecen en su contra. Los ojos de ustedes por lo tanto deben ser abiertos y los oídos destapados para que puedan ver el Tabernáculo, no hecho de manos de los hombres, sino el que mi Padre Celestial ha hecho para mí y los elegidos. "Entonces, dice Pedro," que lo vimos, y fuimos llenos de alegría (J. K. Elliott, Apocalypse of Peter, Ethiopic, 16, p. 611). Por lo tanto, Nes observa que si bien los "Evangelios sinópticos hablan de la transfiguración de Jesús como un episodio pasajero en esta vida, ... la visión del Paraíso en el Apocalipsis de Pedro describe un estado duradero en la próxima vida." El icono de la transfiguración muestra "cómo la Encarnación es un requisito previo para la Transfiguración y el hecho de que Dios descendiera y se hiciera hombre es el punto de partida para el ascenso del hombre y su deificación (S. Nes, Uncreated Light, p. 81).
44J. Smith, Jr., Teachings, 29 September 1839, p. 158.
452 Pedro 1:16-19.
46 J. K. Elliott, Apocalypse of Peter, Akhmim, 16, p. 611. D&C 63:20-21 También habla de una visión de la tierra transfigurada que "se muestra apóstoles hasta las minas en el monte, de los cuales dan cuentan de que la plenitud todavía no la han recibido. "
47 G. A. Anderson et al., Synopsis, pp. 34E-45E. Para una versión Islámica de esta historia véase M. i. A. A. al-Kisa'i, Tales, pp. 78, 82-83; A. I. A. I. M. I. I. al-Tha'labi, Lives, pp. 60-62.
48Ibid., Greek 40:1, p. 44E
49Ibid., Greek 40:1-43:3, pp. 44E-46E
50Pseudo-Clement, Recognitions, 1:45:5, p. 89
51 En español: “El primero de todos”. Véase ibid
52H. W. Nibley, Message 2005, p. 174 and H. E. Gaylord, Jr., 3 Baruch, 15:1-2, p. 676.
53D&C 130:19
54Lucas 2:10.

martes, diciembre 21, 2010

El Gran Ángel: Un estudio del segundo Dios de Israel


"El Gran Ángel: Un estudio del segundo Dios de Israel" es una de las obras más importantes de Margaret Barker.
Las obras de Barker son frecuentemente citadas en los trabajos más recientes de eruditos mormones.
Margaret Barker ha realizado su trabajo alrededor de lo que ella ha llamado su "Teología de Templo" y suele tener el ojo avisor para encontrar detalles referentes al Templo aun en los lugares  más inimaginables. Su aportación en este sentido resulta valiosa.
Si bien, no podemos estar de acuerdo en todas las cosas que ella propone, su obra e investigación resultan muy valiosas e instructivas. Algunas de sus publicaciones, así como reseñas y análisis de sus obras, se pueden encontrar en la web del Instituto Maxwell de la BYU, así como en su propia web.
En las próximas entradas estaremos publicando traducciones de este libro, el cual está por el momento disponible sólo en inglés. Puede descargar una versión completa en PDF Aquí
Invito a los lectores de este blog que puedan adentrarse en la lectura de la presente obra.
La misma parte de una pregunta crucial: ¿Adoraron los primeros cristianos a Jesús? ¿Cómo es que judíos monoteístas del primer siglo pudieron considerar a Jesús como divino? ¿Es cierto que los primeros cristianos tomaron prestadas la iconografía y las leyendas de los semidioses de Grecia y Roma y las adaptaron a sus necesidades, o por el contrario fue una aportación única procedente de las más profundas raíces del judaísmo? ¿Quien fue el Ángel de Israel?¿Reverenciaron los judíos anteriores al exilio a una diosa? ¿Eran Yawhé y Él dioses diferentes o eran el mismo Dios? ¿Qué cambios ocurrieron en la religión hebrea durante el periodo Josías?
Estas y otras interesantes preguntas y planteamientos son presentados con un buen soporte documental. Ahí queda mi invitación a que lean este libro.