martes, julio 01, 2008

El Valor de la Repetición: "El Libro de Mormón como un Registro Mesoamericano"




http://maxwellinstitute.byu.edu/display.php?table=insights&id=526

De Echoes and Evidences of the Book of Mormon, 274–77
John L. Sorenson 2007
Traducción libre de Juan Javier Reta Némiga
El relato Nefita es un registro que se parece tanto en forma, como en naturaleza, y funcionamiento — de hecho en sus puntuaciones características, — a lo que esperaríamos de un antiguo códice Mesoamericano, un tipo de documento que fue completamente desconocido por José Smith.

Hacia la época en que José Smith vivía, el único objeto Mesoamericano que había sido descrito en el idioma inglés fue el grabado en piedra del calendario Azteca, no había nada relacionado con un códice. Tal calendario fue descrito por Humboldt en un libro que publicó en 1814 en Londres,1 aunque nadie en esa época podría haberle encontrado algún sentido. Nada de lo escrito por Humboldt derramó alguna luz verdadera con relación a documentos escritos entre los aborígenes americanos ni guarda relación con el Libro de Mormón. Además de la poca difusión del trabajo, más allá de los círculos académicos, tal obra no fue accesible en ninguna parte de América exceptuando un puñado de las mejores bibliotecas de la zona costera atlántica, a las cuáles José no tuvo acceso antes de que Libro de Mormón fuera publicado.

La misma idea de que grandes volúmenes de libros de las culturas americanas antiguas pudieran ser escritos y conservados era contraria a la noción universalmente sostenida por los literatos y los rústicos ciudadanos de los Estados Unidos para los cuáles "los indígenas" eran sólo "salvajes". El escritor en Helaman 3:15 da cuenta de "muchos libros y muchos registros de cada clase" entre sus pueblo en el primer siglo AC, algunos llevados por los Lamanitas pero en su mayoría por los Nefitas. los mismos habían sido heredados de una generación a otra" (v. 16). Los españoles repararon en que (con la excepción de que tales documentos no fueron accesibles o conocidos por José Smith ) había una gran cantidad de libros de los nativos — a los cuáles trataban con gran reverencia por considerarlos como registros sagrados — que eran utilizados antes de que llegaran los españoles a México a principios del siglo dieciséis. El arqueólogo Michael Coe cree "que han debido de haber miles de tales libros en la época Clasica" (generalmente 300—900 AC) .2 Aunque sólo cuatro han sido preservados, provenientes de la zona maya. Pero hacia los años de 1820 ni aun los expertos sabían acerca de tales libros en Mesoamerica.

Nuestra información acerca de la forma original del Libro de Mormón viene de declaraciones hechas en dos cartas que el Profesor Charles Anthon escribió años después de que Martin Harris viniera a él con una prueba de la escritura exótica que José Smith tenía, y que fueron copiadas de las láminas de oro. Con tal muestra, Anthon dijo, que eran caracteres singulares. . . organizados y acomodados en columnas perpendiculares, y el todo acabado en una delineación ruda de un círculo, dividido en compartimientos diversos, arqueados con diversas marcas extrañas ".3 Anthon comparó tales formas en términos generales con un escrito azteca, el único tipo de libro nativo que él conocía. Pero los registros aztecas, data de per iodos cercanos en el tiempo a la conquista española de México, no tunían forma de "libros". La mayoría de tales registros, similares a los llevados por Mormón y sus predecesores, se encontraron en el área de lenguaje maya , y ninguno de esos fue hecho público hasta muy entrado el siglo XIX. La "Transcripción de Anthon" (La muestra de los caracteres copiados de las planchas) confirma su naturaleza "singular". Las marcas no se parecen a a cualquier escritura con la que pudieran haber estado familiarizados los académicos hacia1830. De hecho, los paralelos más evidentes a tales caracteres son unos signos en un artefacto mexicano que no fue descubierto sino hasta 1960s.4

Interesantemente, al igual que los registros Nefitas en las planchas de metal, los registros de los nativos mesoamericanos encontrados fueron usados antiguamente para registrar las mismas clases de datos e información. Poco o nada de tales contenidos habría aparecido en cualquier libro escrito por un joven granjero de Nueva York: Acontecimientos claves que afectan el destino de linajes, comunicaciones diplomáticas, anales de acontecimientos registrados al final de cada año, cartas de corresponsales, historia política, detalladas relaciones de batallas y guerras, descripciones e historia de prácticas sagradas, datos calendáricos, profecías, las aventuras de los héroes, genealogías, y listas de tributos, entre otros.5 Además, esos materiales variados son ordenados en una manera intrincada a diferencia de cualquier otro volumen encontrado en algún escrito en el siglo diecinueve, así las partes muy dispares del registro Nefita resultan notablemente coherentes en cuanto fluyen y se interrelacionan entre sí.6

Tales registros reflejan extrañas creencias religiosas y míticas y símbolos exóticos que son también encontrados en el texto del Libro de Mormón. Muchos de estos son paralelos a las creencias y significados que encontramos en los sagrados libros antiguos Mesoamericanos pero que los modernos no reconocen, nociones tales como un océano subterráneo, las montañas artificiales sagradas, un árbol sagrado como el centro de la tierra y un canibalismo ceremonial7

El Libro de Mormón resulta ser un tipo de libro que ningún joven granjero de Nueva York en el siglo diecinueve (u hoy) soñaría con escribir o pudiera haber producido. La información que se requeriría de la más sofisticada preparación académica de la cual un escritor cualquiera dispondrían para llegar a hacer el Libro de la que alguien en los años de1820 podría disponer. Los elementos Mesoamericanos de los que ahora nosotros sabemos no saldrían a relucir sino hasta la mitad del siglo veinte o más tarde.

Notas

1. Alexander von Humboldt, Researches concerning the Institutions and Monuments of the Ancient Inhabitants of America . . . (London: Longmans, 1814).

2. Michael D. Coe, "Early Steps in the Evolution of Maya Writing," in Origins of Religious Art and Iconography in Preclassic Mesoamerica, ed. Henry B. Nicholson (Los Angeles: UCLA Latin American Center Publications, 1976), 110.

3. Citado en B. H. Roberts, A Comprehensive History of The Church of Jesus Christ of Latter-day Saints (Salt Lake City: The Church of Jesus Christ of Latter-day Saints, 1930), 100–107; También en FARMS staff, "Martin Harris" Visit with Charles Anthon: Collected Documents on "Shorthand Egyptian" (FARMS, 1990), 16–18.

4. Véase David H. Kelley, "A Cylinder Seal from Tlatilco," American Antiquity 31/5 (1966): 744–45; and Carl Hugh Jones, "The 'Anthon Transcript' and Two Mesoamerican Cylinder Seals," Newsletter and Proceedings of the Society for Early Historic Archaeology 122 (September 1970): 1–8.

5. Véase John L. Sorenson, "The Book of Mormon as a Mesoamerican Record," in Book of Mormon Authorship Revisited, ed. Noel B. Reynolds (Provo, UT: FARMS, 1997), 391–522.

6. Véase por ejemplo, Melvin J. Thorne, "Complexity, Consistency, Ignorance, and Probabilities," in Book of Mormon Authorship Revisited, ed. Reynolds, 179–94; and John W. Welch, "Textual Consistency," in Reexploring the Book of Mormon, ed. John W. Welch (Provo, UT: FARMS, 1992), 21–23.

7. Véase John L. Sorenson, "The Book of Mormon as a Mesoamerican Codex," Newsletter and Proceedings of the Society for Early Historic Archaeology 139 (December 1976): 1–9.

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