lunes, agosto 20, 2007

Comparando Antiguas Escrituras Judeocristianas con Doctrina y Convenios

Los Santos de los Últimos Días pueden observar temas paralelos en el Apócrifo de Santiago1 (Texto de Nag Hammadi) con las Escrituras modernas

Texto del Apócrifo de Santiago

“Pero contesté y le dije a él, “Señor, nosotros podemos obedecerte tal y como tú deseas, porque hemos abandonado a nuestros padres y nuestras madres y nuestras aldeas y te hemos seguido. Concédenos a nosotros no ser tentados por el diablo, el maligno.”

¿El señor contestó y dijo, “Cuál es tu mérito si haces la voluntad del Padre y no eres tentado por Satanás? Pero si a Satanás te oprimes y eres perseguido y haces la voluntad del Padre él te amará, y te hará igual a mí, y llegarás a ser amado del Altísimo y con su providencia te protegerá. ¿No dejarás por tanto de amar la carne y de estar asustado por los sufrimientos? Y si eres oprimido y acusado injustamente y aun eres echado injustamente en prisión, y eres condenado ilegalmente, y un eres crucificado sin razón, y eres enterrado “vergonzosamente”, No fui yo mismo maltratatado por los inicuos? ¿Te atreves tú a cuidar de la carne, que es la prisión del espíritu? Si consideras cuánto tiempo el mundo ha existido antes de ti, y cuánto tiempo existirá después de ti, encontrarás que tu vida es un solo día y tus sufrimientos una sola hora. Que sea tu voluntad no entrar en el mundo. ¡Desprecia la muerte, por lo tanto, y vive! Recuerda mi cruz y mi muerte, y vivirás!”

Doctrina y Convenios 122:5-9

5 Si te es requerido pasar tribulaciones; si te encuentras en peligro entre hermanos falsos; si estás en peligro entre ladrones; si peligras en tierra o mar;

6 si se te acusa con todo género de acusaciones falsas; si te acometen tus enemigos; si te apartan del lado de tu padre y madre, hermanos y hermanas; si con la espada desenvainada tus enemigos te arrebatan del seno de tu esposa y de tu familia, y tu hijo mayor, que sólo tiene seis años de edad, se prende de tu ropa, diciendo: Padre mío, padre mío, ¿por qué no puedes quedarte con nosotros? Padre mío, ¿qué van a hacer contigo estos hombres?; y si entonces lo echan de tu lado a fuerza de espada, y te arrastran a la cárcel, y tus enemigos te rodean como lobos que buscan la sangre del cordero;

7 si eres echado en el foso o en manos de homicidas, y eres condenado a muerte; si eres arrojado al abismo; si las bravas olas conspiran contra ti; si el viento huracanado se hace tu enemigo; si los cielos se ennegrecen y todos los elementos se combinan para obstruir la vía; y sobre todo, si las puertas mismas del infierno se abren de par en par para tragarte, entiende, hijo mío, que todas estas cosas te servirán de experiencia, y serán para tu bien.

8 El Hijo del Hombre ha descendido debajo de todo ello. ¿Eres tú mayor que él?

9 Por tanto, persevera en tu camino, y el sacerdocio quedará contigo; porque los límites de ellos están señalados, y no los pueden traspasar. Tus días son conocidos y tus años no serán acortados; no temas, pues, lo que pueda hacer el hombre, porque Dios estará contigo para siempre jamás.2

Notas:

  1. “The Apocryphon of James,” translated by Francis E. Williams, edited by Dieter Mueller. From James M. Robinson, editor, The Nag Hammadi Library in English, Second Edition, ©1984 E.J.Brill, Leiden, The Netherlands.
  2. D. y C 122:9

La semejanza de estos pasajes fue por primera vez esbozada hace treinta años por James M. Robinson, mientras que la biblioteca de NagHammadi era traducida al inglés. Hugh Nibley se refirió a él en respuesta a una investigación referente al Evangelio de Felipe,” uno de los textos que conforman la biblioteca de Nag Hammadi

2 comentarios:

J. Vi dijo...

Hey buenisimo tu blog!
Sigue adelante no mas que me interesa asi como a tanto otros.
www.elmensajero.blogspot.com
Si quieres ponerte en contacto
jqn.vigueras@gmail.com
Hasta pronto

tibulo camacho dijo...

De la publicación leida sobre la comparación de las Antiguas escritura Judeocristianas con Doctrinas y Convenios, senti una gran satisfacción, pues es un hecho del cumplimiento de las mismas, pues la verdad es una, es inmutable, ayer, hoy y siempre. El Profeta Jose Smith jr., como instrumento divino, sólo cumplió con su ministerio, le debemos mucho.