miércoles, marzo 07, 2018

HACIA LA CONSTRUCCIÓN DEL REINO TEOCRÁTICO

No penséis que he venido para traer paz a la tierra; no he venido para traer paz, sino espada.” (Mateo 10:24)


HACIA LA CONSTRUCCIÓN DEL REINO TEOCRÁTICO: INSURRECCIONES, REBELIONES Y LUCHA CONTRAESTATAL EN LOS INICIOS DEL MORMONISMO
Juan Javier Reta Némigai
Celo por el Reino de Dios.

El cristianismo, desde sus orígenes, ha estado vinculado con el establecimiento del Reino de Dios en la tierra, pensando a este como el sustituto de las formas de gobierno establecidas o dominantes.

Una parte de esta visión ha estado entroncada con la organización de un régimen teocrático, unas veces preparatorio y otras veces definitivo.

Dicha visión tiene un trasfondo en la religión judaica proveniente de los macabeos, cuyo culmen será el movimiento zelota de principios de la E. C. en contra de la ocupación romana.

Si bien, existen opiniones diversas sobre influencia del movimiento zelota en los albores del cristianismo, Robert Eisler es de la idea de que existe un vínculo bastante estrecho entre dicho movimiento nacionalista/mesianista y el cristianismo naciente.1

Tales vínculos se pueden rastrear incluso en la presencia de personajes afines a tanto a los zelotas como al grupo élite del cristianismo por excelencia: los Apóstoles. Particularmente, destaca la figura de Simón el cananita2 o zelote.3 Lo mismo se ha especulado con Judas Iscariote, dado que el apelativo está relacionado con la misma fuente etimológica para sicario4; no obstante, algunos evangelios apócrifos lo nombran como Judas Zelota o como hijo de Simón el Zelota.5
La muerte oprobiosa en la cruz, como la de Jesús de Nazaret, era generalmente el castigo para los rebeldes zelotas mesianistas.6

El mismo Pablo, ya como un converso del cristianismo, fue relacionado con los zelotas. En Hechos 21:38 el tribuno romano le preguntará: “¿No eres tú aquel egipcio que levantó una sedición antes de estos días, y sacó al desierto los cuatro mil sicarios?

A su vez, el mismo Gamaliel, ve en Jesús y su movimiento, elementos comunes con los zelotas, por lo que pide prudencia al momento de juzgar.7

Si bien, la evidencia no es concluyente, si podemos identificar elementos en el cristianismo, en su sustrato judaico, que se relacionan con una lucha, incluso armada y contraestatal, como medios preliminares para la instauración de un reino teocrático.

La Ciudad de Dios.

Ya en los albores del siglo XVI, tenemos como ejemplo paradigmático a la reforma protestante. No es que antes no se concibiese la preminencia de un gobierno teocrático, el cual fue el basamento estructural de la edad media; sino que, con la reforma aparecerán modalidades autonómicas y teocráticas contra los poderes establecidos; así como la figura de ciudades-estado regidas por líderes religiosos.

Destaca, especialmente el calvinismo y la experiencia de Ginebra. La teocracia fue establecida en dicha ciudad en el periodo que va de 1541 y 1564.

Para Calvino, la ley deriva de la escritura sagrada, la cual es la que debe de regir toda organización social. Bajo su dirección, en la ciudad se crearon dos organismos: El Concejo de la Ciudad (ministros de culto) y el Consistorio (Doce presbíteros seglares y pastores).8
Estos concejos tenían la obligación de hacer cumplir las leyes teocráticas, velar que el pueblo acudiese obligatoriamente a los servicios dominicales, que se acatasen las reglas de vestido, diversión, esparcimiento, y las normas morales; la violación de las cuales podría acarrear la pena de muerte inclusive. Quien no jurase tales normas tenía como salida el destierro.9

El sistema calvinista planteó las bases para futuras experiencias similares en las comunidades fundamentalistas y puritanas de Inglaterra, Holanda y y más adelante en la formación de los Estados Unidos.

Particularmente de interés para el presente documento, es la forma de organización gubernamental de dicho estado teocrático. Además de los consejos anteriores llegó a existir un Concejo de los cincuenta.
El Concejo de los Cincuenta fue creado en 1457 con extensos poderes, salvo el de poder embargar los bienes de la ciudad. Dicho concejo suplía al Concejo General y era elegido por el Gran Concejo, para operar en caso de peligros exteriores (principalmente por las luchas contra la casa de Saboya) y evitaba convocar a una asamblea general a la vez que se guardaba discreción sobre sus actos. Este concejo será recuperado tras el triunfo del calvinismo, pasando a ser el Consistorio, el cual, tendrá no sólo poderes de regencia, sino policíacos. El calvinismo pasará a ser un “regnum ChristiUna república teocrática.10
Para Calvino, tanto la república como la Iglesia temporal eran imperfectas, pero necesarias para la preparación de la venida de Cristo, para conservar a los justos hasta el fin del mundo, en donde todo orden civil y religioso finalmente sería sustituido por el Reino de Dios. Calvino denominó a su forma de gobierno: “La república de los santos”.11

El pensamiento calvinista trascenderá ya sea en su crítica o en su extensión en obras como las de el Leviatán de Hobbes, o la Oceana de Harrington.12



Restaurando el Reino



El mormonismo, como experiencia social, no es ni ajeno ni distinto en su primera organización a los fenómenos socioreligiosos de su entorno. Comparte con el movimiento Campbellita no sólo la denominación de Iglesia de Cristo13, sino el ideario restauracionista y el establecimiento de Sión.
Thomas Campbell, quien fuera presbiteriano, (movimiento religioso que tiene sus raíces en el calvinismo) publicó en 1809 un documento conocido como: “Declaración y Alocución” en donde plantea los fundamentos de sus ideas restauracionistas, entre ellas las siguientes:
Que esta Sociedad, formada con el único propósito de promover el cristianismo evangélico puro, apoye hasta el máximo de su poder y sustente sólo a aquellos ministros que demuestren una conformidad manifiesta con los patrones originales, tanto en su conducta personal como en doctrina, celo y diligencia; sólo a aquellos que lleven a la práctica la forma original del cristianismo genuino, expresamente contenida en las páginas sagradas, sin intentar inculcar la autoridad humana, la opinión privada, las invenciones de hombres, y sin pretender ocupar una parte en la constitución, fe o adoración de la iglesia cristiana; a aquellos que no inserten ningún elemento sobre la fe y el deber cristiano al que no se pueda añadir: "Así dice el Señor", ya sea en términos expresos o por precedentes aprobados. … Por tanto, y en buena medida, ha sido desterrada de la iglesia de Dios la gran pureza de la comunión que se encuentra en las Escrituras y de cuya preservación depende la mayor parte de su bienestar, gloria y utilidad. Para completar el terrible resultado de nuestras miserables divisiones, un mal de naturaleza horrenda permanece todavía: el desagrado divino, justamente provocado por esa triste perversión del evangelio de paz; el Señor mantiene su misericordiosa presencia influyendo en sus ordenanzas y, con frecuencia, deja a los contenciosos autores caer en escándalos dolorosos, o los visita con juicio, como hizo en la casa de Elí. De esta forma, mientras algunos cristianos profesantes se muerden y devoran entre sí consumiéndose unos a otros, o caen presa de los rectos juicios de Dios, los verdaderamente religiosos de todos los grupos son afligidos, los débiles tropiezan, los desfavorecidos y profanos se endurecen..Por tanto, y en buena medida, ha sido desterrada de la iglesia de Dios la gran pureza de la comunión que se encuentra en las Escrituras y de cuya preservación depende la mayor parte de su bienestar, gloria y utilidad. Para completar el terrible resultado de nuestras miserables divisiones, un mal de naturaleza horrenda permanece todavía: el desagrado divino, justamente provocado por esa triste perversión del evangelio de paz; el Señor mantiene su misericordiosa presencia influyendo en sus ordenanzas y, con frecuencia, deja a los contenciosos autores caer en escándalos dolorosos, o los visita con juicio, como hizo en la casa de Elí. … De esta forma, mientras algunos cristianos profesantes se muerden y devoran entre sí consumiéndose unos a otros, o caen presa de los rectos juicios de Dios, los verdaderamente religiosos de todos los grupos son afligidos, los débiles tropiezan, los desfavorecidos y profanos se endurecen… por esta autoridad sois convocados a restaurar el tabernáculo de David, que ha sido destruido entre nosotros, y edificarlo sobre su propia base … El tiempo ha llegado...”14
Tales planteamientos llegarán a ser populares en el entorno de Joseph Smith y sus asociados en la organización de la Iglesia y sus primeros años. Para el propósito del presente documento, obviaré los relatos e historias relacionados con el establecimiento de la Iglesia de Cristo en 1830 y me concentraré en los elementos relacionados con la fundación teocrática. Lo que sí cabe señalar, es que no se puede explicar el carácter y las motivaciones restauracionistas del mormonismo, aislándolo de sus pares religiosos, con los que compartió no sólo territorio sino afiliados.
El hijo de Thomas, Alexander, señalará, refiriéndose a la aparición del Libro de Mormón, que tal texto responde a las preocupaciones e intereses teológicos de su época.15 Dentro de esas preocupaciones, el Libro de Mormón destacará una forma de republicanismo religioso como forma ideal de gobierno. Sin embargo, dicho republicanismo, sólo tendrá un carácter provisional, dado que el mismo libro sugiere:
Por tanto, si fuese posible que tuvieseis por reyes a hombres justos que establecieran las leyes de Dios y juzgaran a este pueblo según sus mandamientos, sí, si tuvieseis por reyes a hombres que hicieran lo que mi padre Benjamín hizo por este pueblo, os digo que si tal fuese siempre el caso, entonces convendría que siempre tuvieseis reyes para que os gobernaran(Mosíah29:13).
Este será el ideal y el derrotero que seguirá Joseph Smith en el transcurso de su vida y establecerá las pautas para el sistema organizacional que impera hoy en la Iglesia.

Poniendo los cimientos del reino



Muy temprano, el mormonismo se planteó el establecimiento del reino de Dios sobre la tierra. Los Estados Unidos de América enfrentaban una serie de problemáticas tanto internas, como externas que desafiaban a la endeble federación. No sólo había ya un fuerte espíritu secesionista, sino un creciente desafío a la autoridad federal y estatal de las ciudades periféricas y los establecimientos fronterizos. Tal tensión derivaría años más tarde en una guerra fratricida que tendría como consecuencia el surgimiento de una federación consolidada, pero también el fin de experimentos autonómicos.
Con la incorporación de Sidney Rigdon, antiguo discípulo de Campbell, el mormonismo pasaría a la búsqueda de la conformación de una ciudad estado. Se designó para tal efecto, territorios de Misuri y se le denominó Sion, un lugar de recogimiento para todos los santos en preparación para la entonces inminente venida de Jesucristo.
Hacia 1833, en medio del conflicto abolicionista que imperaba en Misuri, los mormones se vieron involucrados al publicar en la misma imprenta donde se trabajaba con la publicación del “Libro de Mandamientos” un folleto de corte abolicionista titulado"The Free People of Color" ; lo cual detonó el conflicto con sus vecinos.16
Hasta entonces, y pese a actos de violencia previos, los mormones habían respondido con actos de resistencia pacífica, pero eso habría de cambiar. Aunque la actual Doctrina y Convenios 98 inicia con prolegómenos relacionados con la obediencia a la constitución en su parte considerada justa y un llamado a sobrellevar las aflicciones, hacia final del texto establece:
Sin embargo, está en vuestras manos; y si le pagáis de acuerdo con sus obras, quedáis justificados; si ha atentado contra vuestra vida, y peligra vuestra vida a causa de él, vuestro enemigo está en vuestras manos y quedáis justificados. .. Y yo, el Señor, peleaba sus batallas, y las batallas de sus hijos, y de los hijos de sus hijos, hasta que se vengaban de todos sus enemigos, hasta la tercera y la cuarta generación. He aquí, esta es la norma para todo pueblo, dice el Señor tu Dios, (D y C 98:36-38)
Esta revelación llevará a lo que se conoce históricamente como la “Guerra mormona de Misuri”. También dicho texto establece la pauta para considerar como preeminente las leyes divinas y religiosas por encima de las leyes civiles. Poco tiempo después de esta revelación Joseph Smith mandó copias de la misma al Condado de Jackson. Los antimormones iniciaron tres ataques a la población mormona, en los cuáles no obtuvieron ninguna represalia o respuesta; pero al cuarto ataque, fueron sorprendidos con un contraataque. Las escaramuzas continuaron e incluso David Whitmer, testigo del Libro de Mormón y líder prominente en la Iglesia llegó a matar a dos de los atacantes y herir a otros.17 Con ello llegaba a su fin la resistencia pacífica para dar paso a la resistencia armada.
Con el aumento del conflicto armado entre los mormones y sus enemigos en Misuri, fue que se organizó el Campo de Sión, una compañía de carácter militar a la que la historiografía preeminente la ha despojado de dicho aspecto para enfatizar los de base religiosa. Dicha experiencia fue militarmente derrota. El campo de Sión no sólo fue una prueba expedicionaria para llevar víveres, sino un completo batallón armado, con un sentimiento inminente de entrar en una guerra santa.18 La falta de interés y desprecio por parte del gobierno federal, sólo agravaría el conflicto. La principal consecuencia del campo de Sión sería que buena parte de estos expedicionarios militaristas llegarían a formar parte del liderazgo de la Iglesia durante su segunda reorganización y estructuración.
El siguiente conflicto vendría de la mano con los intereses electorales.
Durante su estancia en Ohio, Joseph Smith será nombrado por el Sumo Consejo como presidente de la Iglesia y como Jefe de guerra de las huestes del Señor.19 Esto uniría el mando religioso con el militar, aún sin tener aún en su persona el gobierno civil.
La creciente influencia del voto mormón en Ohio y la cada vez mayor presencia de los líderes de la Iglesia en funciones administrativas del gobierno civil, alarmaron a los habitantes de Ohio; ya que el peso mormón en las decisiones políticas ponía en riesgo también los intereses económicos de los antiguos habitantes. Pero no sólo al exterior de la Iglesia existía dicha preocupación, una ya no tan latente disidencia interna señalaba:
no permitan que un profeta anónimo se convierta en "un monarca, absoluto y despótico, y que ustedes se conviertan en esclavos abyectos o aduladores" 20

Las hijas de Sión



En medio de los conflictos internos y externos aparecería la tristemente famosa Banda de Los Danitas”, también conocida como “Las Hijas de Sion”. Mucho se ha especulado sobre el grado de participación e influencia de Joseph Smith en su fundación y actividades. Aquí sólo presentaré algunos hechos.
En 1838, el mormonismo pasó por uno de sus mayores desafíos para sobrevivir. Al exterior, sus enemigos aspiraban a una nueva expulsión territorial y a su desaparición. Al interior, una creciente disidencia, aún con la excomunión de muchos de sus promotores, desafiaba el liderazgo de Joseph Smith como profeta y presidente.
Es en medio de esta efervescencia que surgen los Danitas. En junio de 1838 el Dr. Sampson Avard organizó dicho grupo paramilitar. 21 El nombre viene del popular texto de Daniel 2: 44-45. John Smith, tío, consejero especial de la primera presidencia y presidente de Estaca en ese entonces, presenta diversas entradas en su diario en referencia a las reuniones de los danitas como sucesos cotidianos. Lo mismo ocurre con otros líderes cercanos a Joseph Smith, por lo que presentar al profeta como completo desconocedor de la existencia y operación del grupo, es por lo menos, dubitativo.22
Sidney Rigdon, primer consejero del presidente Smith, al rememorar lo sucedido en 1838, señalará:
En algún momento anterior a esto, como consecuencia de las amenazas que fueron hechas por los populachos, o de los que estaban formando parte de turbas, así como por los abusos cometidos por aquellos sobre las gente y y sus propiedades como ciudadanos; se formó una asociación, llamada la banda de Danita. Esto, por lo que yo conocía, (no siendo uno de ellos, ni tampoco Joseph Smith, Padre) era para la protección mutua contra las bandas que se estaban formando, y amenazaban con formarse; con el objeto ex profeso de cometer actos de violencia en la propiedad y la gente perteneciente a los condados de Davies y Caldwell. Tenían ciertos signos y palabras con las cuales podían conocerse entre sí, ya sea de día o de noche. Estaban obligados a mantener esos signos y palabras en secreto; con el propósito de que ninguna otra persona o personas aparte de ellos puedan conocerlos. Cuando cualquiera de estas personas fuera atacada por una banda sin ley, le harían saber a otros que irpian en su alivio a riesgo de sus propias vidas. De esta manera, intentaron defender las vidas y propiedades de los demás, pero se les ordenó estrictamente no tocar a ninguna persona, solo aquellos que estaban involucrados en actos de violencia contra las personas...”23
Rigdon y Avard habían sido socios comerciales en Kirtland, por lo que es de esperar, que su conocimiento de la banda organizada no fuera circunstancial, sino de pleno conocimiento.24
Pese a sus esfuerzos, incluyendo lo que hoy denominaríamos “grupos de autodefensa”, los mormones serían expulsados de Misuri y Ohio, sus líderes provisionalmente encarcelados; para, con el tiempo, pasar a establecerse en Illinois.
La influencia danita, no sólo se haría sentir con relación al enemigo externo, sino que durante la crisis interna, muchos de los desafectos señalarían que dicha banda amenazaba con quitarles la vida sino salían pronto de territorio mormón. Tales tipos de señalamientos fueron hechos por Oliver Cowdery, David Whitmer, John Whitmer, Lyman E Johnson y William W. Phelps, quienes habían recibido por escrito tales amagos. Con el paso del tiempo, y al estar sujeto a acciones disciplinarias, Avard señalaría a Rigdon como el redactor de la carta de expulsión. Si bien, la evidencia no es concluyente, más tarde Sidney Rigdon le declararía a Orson Hyde:
“era el deber imperativo de la Iglesia obedecer las palabras de Joseph Smith, o la presidencia, sin preguntas o preguntas, y que si hubiera algunos que no lo hicieran, se les debería cortar la garganta de la oreja [a] oreja...”25
Sobre tales amenazas John Whitmer, uno de los testigos del Libro de Mormón declaró:
Mientras nos íbamos Jo. & Rigdon y su banda de gadiantones se mantuvieron en guardia y vigilaron nuestras casas y abusaron de nuestras familias y los amenazaron de que si no se habían ido por la mañana, serían expulsados ​​y amenazarían nuestras vidas si ellos [los Danitas] alguna vez nos veían de nuevo por Far West .” 26
Más adelante, la banda de los danitas estaría relacionada con los hechos de disturbios electorales en Millport y Gallatin, lo que junto con otros sucesos, llevaría a la salida de la iglesia, de Thomas B. Marsh, presidente entonces de los doce apóstoles, preocupado por el giro que tomaba la situación. Marsh declararía:
Tienen entre ellos una compañía de hombres, considerados "mormones" verdaderos, llamados danitas, los cuales han jurado apoyar a los directores de la Iglesia en todas las cosas que dijeren o hicieren, ya fueren buenas o malas. Sin embargo, muchos de los de esta banda están desconformes con estos juramentos por considerarlos contra los principios morales y religiosos. Me informan los "mormones" que el sábado pasado celebraron una reunión en Far West, en la cual nombraron a un grupo de doce, al que dieron el nombre de la "Compañía Destructora", cuyo objeto será el de incendiar y destruir; y que si los habitantes de Bun-combe venían para acometer a la gente de Caldwell y cometían ultrajes contra los "mormones", éstos le prenderían fuego a Buncombe; y que si la gente de Clay y Ray los atacaba, la compañía destructora incendiaría a Liberty y Richmond. ... El Profeta les inculca estas ideas, y todo "mormón" verdadero cree que las profecías de Smith son superiores a las leyes del país. He oído al Profeta decir que aún derribará a sus enemigos y hollará sus cuerpos muertos; y que si no lo dejaban en paz, será como un segundo Mahoma para esta generación, y derramará un mar de sangre desde las Montañas Rocosas hasta el Océano Atlántico; que así como Mahoma, al proponer la paz, tenía por lema "el Alcorán o la Espada", así sería al fin con nosotros, "José Smith o la Espada". Estas declaraciones fueron hechas el verano pasado. El número de hombres armados en Adam-ondi-Ahman variaba entre trescientos y cuatrocientos. 27
Miembros prominentes del liderazgo de la Iglesia, también tomarían parte activa con los danitas, entre ellos Lyman Wight y el apóstol mártir David W. Patten.28 Más adelante, prominentes danitas pasarían a formar parte del Concilio de los 50 en Nauvoo.
De Profeta a Rey
Para cerrar el ciclo, finalmente en Nauvoo se crearían las condiciones para el establecimiento de una ciudad- estado que hacia el final de la vida de José pasaría a ser gobernada por un supragobierno conocido como el Concilio de los cincuenta.
Desencantados por el fallo contrario en sus apelaciones contra el despojo de sus propiedades en Ohio y Misuri, los mormones consideraron que la única forma en que se les haría justicia a sus reclamos sería el de tener por una parte un gobierno civil propio, y por la otra hacerse con el poder civil federal. Aunque la campaña electoral de Smith a la presidencia de los Estados Unidos fue testimonial, implementó las bases para que, el hasta entonces un movimiento religioso restauracionista más, se convirtiera en un estado dentro del estado, hasta llegar a ser la institución que es hoy.
José Smith sería ungido como rey, pero no llegaría a disfrutar de tal posición, pronto sería asesinado. La causal de su muerte no sería la clausura de un periódico desconocido, acto por lo demás común en su época, sino la acusación de traición al Estado. Su muerte no implicó que la idea de un gobierno teocrático desapareciera, por el contrario, dicho gobierno pronto sería establecido en medio de las montañas rocallosas, luego del infructuoso intento de establecerlo en la República de Texas.
No me explayaré en toda la dinámica jerárquica y organizativa que implicó el establecimiento del Concilio de los 50, dado que el tema da para un análisis más detallado y documentado, sino que deseo cerrar con las siguientes ideas:
La creación de formas de organización y de gobierno independientes a los poderes y estructuras societales establecidos no es ajena al cristianismo. En sus diversas dinámicas, el cristianismo ha apelado al establecimiento de órdenes teocráticos como preámbulos adventistas, a la vez que son una forma de cohesión social. Dicha teocracia no es ajena al uso de la fuerza armada para el establecimiento de sus intereses; por lo que la crítica del protestantismo fundamentalista es hipócrita en relación al mormonismo en estos temas. Una buena parte de las ideas cívico militares del mormonismo abreva de la misma tradición protestante por la que se constituyeron los Estados Unidos. Lo diferencia más bien radica en que pese a sus descalabros iniciales, el mormonismo logró crear una estructura y una superestructura que se mantuvo regularmente independiente durante el siglo XIX. Al igual que la gente de Qumram, que salmodiaron la guerra santa, el mormonismo, como otros movimientos cristianos están a la espera en que llegue el día en que coman la carne de reyes y de capitanes y se establezca el reino milenario.29
1 Brandon, S.G.F. The Fall of Jerusalem and the Christian Church. Londres, 1957
2Osear Cullmann en su libro Saint Fierre, apotre, disciple el martyr, ,1952), señala que cananita es lo mismo que el Zelota, y esto no tiene nada que ver con la tierra de Canaán. En efecto, en hebreo la palabra kana significa celoso, fanático, apasionado. Es el equivalente al zelote griego.
3Lucas 6:15
4Por el uso de una espada curva llamada sica, popular entre los rebeldes zelotas judíos del primer siglo de la E. C.
5El evangelio Etiope conocido como Testamento en Galilea de Nuestro Señor Jesucristo en su capítulo 2:12 denomina a Judas como zelota. El texto dice: “Nosotros, Juan, Tomás, Pedro, Andrés, Santiago, Felipe, Bartolomé, Mateo, Nata-nael, y Judas Zelota...".
6La denominación de “ladrones o malhechores” para sus acompañantes se relaciona más con la idea de sublevados o enemigos del estado romano, por lo cual su pena era también la crucifixión.
7Hechos 5:35-38
8 A. Dufour, Histoire de Genève, PUF, París, 2001, p. 17.
9H. Fazy Les constitutions de la République de Genève, H. Georg, Genève y Bâle, 1890
10 A. Biéler, La pensée économique et socialede Calvin, 2.ª ed., Georg ed., Genève, 2008, pp. 50-51.
11 A. Dufour, op. cit., p. 47.
12Maquiavelo refiriéndose a los efectos de la República ginebrina y su carácter teocrático señalará: “Esta es la causa de que todos los profetas armados hayan vencido y los desarmados perecido. Pues, además de lo ya dicho, la naturaleza de los pueblos es inconstante: resulta fácil convencerles de una cosa, pero es difícil mantenerlos convencidos. Por eso conviene estar preparados de manera que cuando dejen de creer se les pueda hacer creer por la fuerza (Maquiavelo, El príncipe p. 50 Ed. Taurus)

13También conocidos como Discipulos de Cristo
15Richard L. Bushman, Joseph Smith and the Beginnings of Mormonism ,University Illinois Press, 1984), p. 125 Véase también el folleto de Campbell denominado: "Delusions" Una versión digital del mismo puede ser consultada en : https://bcgmaxwell.files.wordpress.com/2014/12/campbellalexander-1831-02-07-delusions-in-millenial-harbinger.docx
16Stephen C. LeSueur, The 1838 Mormon War in Missouri (Columbia: University of Missouri Press, 1987
17John Corrill, A Brief History of the Church of Christ of Latter Day Saints, (Commonly Called Mormons;)...With the Reasons of the Author for Leaving the Church (St. Louis: By the author, 1839), 19 http://www.josephsmithpapers.org/paper-summary/john-corrill-a-brief-history-of-the-church-of-christ-of-latter-day-saints-1839/1
18 Warren A. Jennings, “The Army of Israel Marches Into Missouri,” Missouri Historical Review p. 62
19McKiernan and Launius, The Book of John Whitmer, p. 151;Jessee, The Papers of Joseph Smith, 2:42n2. Véase también: http://www.josephsmithpapers.org/paper-summary/history-1838-1856-volume-a-1-23-december-1805-30-august-1834/28
20Warren Cowdery : Latter-day Saints’ Messenger and Advocate 3 (July 1837):538.
21 John Smith diary, 4 Aug., 1 Sept. 1838, George A. Smith family papers, Marriott Library; John E. Thompson, “A Chronology of Danite Meetings in Adam-ondi-Ahman, Missouri, July to September, 1838,” Restoration: News, Views, and History of the Latter Day Saint Movement 4 (Jan. 1985): 11-14;
22Ídem. El libro, Elementos de la Historia de Iglesia, compendiado por Joseph Fielding Smith presenta los acontecimientos de 1838 como situaciones desconexas en las que el profeta aparece como ajeno a los hechos; en donde las desafecciones se presentan como actos sorpresivos y paradójicos y no como partes de la dinámica existente. Scott H. Faulring, no obstante, recupera entradas en el diario de Joseph Smith en las que se cita a los danitas. El 27 de julio de 1838, el escribe: “Hasta aquí, según el orden / revelación / de los danitas. Tenemos una compañía de Danitas en estos tiempos, para hacer lo correcto...” Véase a Faulring, An American Prophet’s Record, 198, también disponible en https://archive.org/stream/AnAmericanProphetsRecordJosephSmith/An%20American%20Prophets%20Record-Joseph%20Smith#page/n265/mode/2up/search/danite

23 Times and Seasons 4 (15 July 1843) http://www.centerplace.org/history/ts/v4n17.htm
24Para un estudio más detallado de los danitas, véase Leland H. Gentry, “The Danite Band of 1838,” Brigham Young University Studies 14 (Summer 1974). Disponible en: https://scholarsarchive.byu.edu/cgi/viewcontent.cgi?httpsredir=1&article=1686&context=byusq
25Para este y otros documentos relacionados véase: Document Containing the Correspondence, Orders, &c In Relation to the Disturbances With the Mormons véase https://archive.org/details/documentcontaini00miss La carta está fechada el 21 de octubre de 1844 y puede ser leída en http://sidneyrigdon.com/dbroadhu/LDS/wasp2.htm#120444
26 McKiernan and Launius, The Book of John Whitmer, p. 165. El Libro puede ser consultado en línea en http://signaturebookslibrary.org/john-whitmer-2/
27Elementos de la Historia de la Iglesia, “ Apostasía de Thomas B. Marsh” Joseph Fielding Smith p. 97, versión digital.
28Document Containing the Correspondence op. Cit. Parley P. Pratt, otro apóstol, participaría activamente en la batalla de Crooked River y vengaría la muerte de su condiscípulo. Véase también: I Knew the Prophets: An Analysis of the Letter ofBenjamin F. Johnson to George F. [Sf Gibbs, Reporting Doctrinal Views of Joseph Smith and Brigham Young
29Apocalipsis 19:17
iLicenciado en Pedagogía por la Universidad Veracruzana

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